2.6 Toma de iones y agua a lo
largo del eje radical
Las raíces en crecimiento varían ambos anatómica y
fisiológicamente a lo largo de sus ejes longitudinales. Esto se ha de tener en cuenta
cuando los modelos para los mecanismos “del” comportamiento de tejidos y
células radicales se basan en estudios de toma con raíces aisladas ó con raíces
de plantas intactas. En la zona apical dominan las células no vacuoladas. Estas células difieren en muchos aspectos de
las células vacuoladas en la zonas básales. Las zonas
radicales apicales tienen mayores tasas de respiración, que caen rápidamente
cuando se interrumpe el suministro de carbohidratos a la raíces, por ejemplo
después de su aislamiento. La actividad nitrato reductasa puede también ser
mucho mayor en las zonas radicales apicales que en las básales así como la
selectividad en la toma de K+/Na+.
En general en la tasa
de toma iónica por unidad de longitud radical hay una tendencia a declinar como
la distancia desde el ápice disminuya. Sin embargo, esta tendencia depende
mucho más de factores como del tipo de ión (nutriente mineral), del estado
nutricional y de la especie vegetal. En raíces seminales de maíz suplido con
cualquiera potasio ó calcio en diferentes zonas a largo del eje (Tabla 2.32) la
tasa de toma de potasio es aun ligeramente menor en la zona apical, a pesar de
la alta demanda de potasio para crecimiento por las zonas radicales apicales.
La alta concentración de potasio en las células meristemáticas radicales apicales cercana a 200 mм se mantiene
obviamente no solo por su toma desde la solución externa sino también por su
liberación vía floema cualquiera desde las zonas radicales básales (Tabla 2.32)
ó desde el vástago (Sección 2.5.6). En especies vegetales perennes como el picea de Noruega también las tasas de toma de potasio son
menores en las zonas apicales que en las básales en largas raíces no micorrizadas.
Tabla 2.32
Toma y
translocación de potasio (42K) y calcio (45Ca) suplidos
en diferentes zonas en raíces seminales de maíz a
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||||
Nutriente
(1 meq l–1)
|
Acumulación y
translocación
|
Zona radical
suplida
(distancia
desde la punta, cm)
|
||
0–3
|
6–9
|
12–15
|
||
Potasio
Calcio
|
Translocado al vástago
Acumulado en la zona de suministro
Translocado a la punta radical
Total
Translocado al vástago
Acumulado en la zona de suministro
Translocado a la punta radical
Total
|
3.8
11.5
–
15.3
2.4
4.1
–
6.5
|
14.6
3.8
4.3
22.7
2.2
1.6
–
3.8
|
15.6
1.9
2.0
19.5
2.4
0.4
–
2.8
|
a Datos expresados como µeq (24 h)–1 por
12 plantas. En base a Marschner & Richter (1973).
|
||||
En contraste al
potasio la toma de magnesio y particularmente la de calcio es mucho mayor en
las zonas radicales apicales que en las básales. Esto también se muestra en
La declinación en la
toma de fósforo a lo largo del eje radical es mucho menor que para el calcio.
En maíz cultivado en suelo esta declinación está principalmente relacionada con
la disminución en la viabilidad de los pelos radicales y de este modo, del área
superficial de absorción radical. El gradiente en la toma de fósforo a lo largo
del eje radical también depende del estado nutricional del fósforo en la planta
y puede revertirse bajo deficiencia a favor de las zonas básales (Tabla 2.33).
Esto está probablemente relacionado con las menores concentraciones internas de
fósforo en las zonas básales que entregan el fósforo hacia las zonas apicales
bajo condiciones de deficiencia. Esta situación es diferente bajo deficiencia
de hierro en plantas con Estrategia I (Sección 2.5.6) donde las zonas radicales
apicales, pero no las básales aumentan su capacidad para la toma de hierro en
un factor de hasta 100.
Tabla 2.33
Efecto del
estado nutricional del fósforo en la tasa de toma de fósforo por varias zonas
radicales en plantas de cebada a
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|||
Pretratamiento
por 9 días
|
Zona radical
(distancia
desde la punta radical, cm)
|
||
1
|
2
|
3
|
|
Con fósforo
Sin fósforo
|
2019
3150
|
1558
4500
|
970
4613
|
a Tasa de toma expresada como pmol mm-3 de segmento radical en 24 h. En base a Clarkson et al.
(1978).
|
|||
En contraste a
plantas dicotiledóneas y perennes, en especies gramíneas como trigo y cebada,
las células rizodérmicas y corticales de las regiones
radicales básales (más viejas) colapsan y mueren. También hay reportes senescencia
progresiva precoz en células rizodérmicas y
corticales que están detrás de la zona pilífera en las por lo contrario raíces
de aspecto saludable (“muerte del cortex radical”, RCD). Esto sería perjudicial
para la toma de nutrientes y agua a través de la zonas radicales más viejas.
Sin embargo, Wenzel & McCully (1991) han cuestionado los métodos usados para caracterizar
Frecuentemente puede
observarse la formación de espacios gaseosos corticales (aerénquima)
particularmente en las zonas radicales más básales (Fig. 2.30). La formación
del aerénquima es una respuesta típica a la deficiencia de oxigeno en especies
vegetales adaptadas a condiciones de suelo inundado (Sección 16.4). Sin
embargo, esto también puede inducirse, por ejemplo, en raíces de maíz bajo
condiciones completamente aeróbicas mediante la privación temporal del
suministro de nitrógeno ó fósforo. A pesar de esos cambios anatómicos (Fig.
2.30) las zonas radicales básales todavía tienen una capacidad considerable
para la toma iónica y también para el transporte radial, indicando que la
cadena de células que unen el cortex mantienen una suficiente capacidad de
transporte iónico desde la rizodermis hasta la
endodermis.
Fig.
2.30 Representación esquemática de cambios anatómicos a lo largo del
eje de una raíz nodal de maíz. En las zonas básales hay degeneración de células
corticales y formación de endodermis terciaria.
Los gradientes en la
toma de agua a lo largo del eje radical pueden afectar los gradientes en la
toma iónica cualquiera indirectamente vía suministro de solutos a la superficie
radical (Sección 13.2) ó vía efectos directos sobre el transporte radial en el
cortex. Las tasas de toma de agua son usualmente mayores en las zonas apicales
y después declinan abruptamente. Esta declinación en las zonas básales es
causada principalmente por la formación de suberina en la rizodermis,
de exodermis y endodermis secundaria y terciaria como
barreras eficientes contra el flujo apoplástico de solutos. En especies
perennes, en particular, la toma de agua puede aumentar otra vez en zonas
básales donde las raíces laterales penetren el cortex y desestabilicen temporalmente
estas barreras.