2.7 Transporte radial de iones y
agua a lo ancho de
Hay dos vías paralelas de movimiento de iones (solutos) y agua
a través del cortex hacia el estele: una pasa a través del apoplasto (paredes
celulares y espacios intercelulares, Sección 2.2.1) y la otra pasa de célula a
célula en el simplasto a través de
los plasmodesmos. En la vía simplástica
los iones, pero no el agua, bordean las vacuolas (Fig. 2.31). Por lo general la
vía apoplástica de iones está ceñida hasta la banda de Caspari en las paredes
de las células endodérmicas. Esta banda tiene propiedades hidrofóbicas y
circunda completamente cada célula. Adicionalmente en zonas radicales básales
las paredes celulares de la endodermis se vuelven más gruesas y hasta
lignificadas (endodermis terciaria). Se ha cuestionado recientemente, el rol
clave de la endodermis y la banda de Caspari como barreras efectivas
adicionalmente para el movimiento radial del agua. Por lo menos en raíces
jóvenes, a pesar de las propiedades hidrofóbicas de la banda de Caspari, el
agua parece penetrar esta banda fácilmente.
Fig.
2.31 Parte de un corte transversal de una raíz de maíz mostrando la
vía simplástica (A) y apoplástica (B) del transporte iónico a lo ancho de la
raíz.
Dependiendo de la
especie vegetal y la zona radical la vía apoplástica puede estar ya limitada ó
bloqueada por la exodermis (Fig. 2.31) ó por la suberización de la rizodermis. Por
ejemplo, se encuentra formación de exodermis en Zea mays, Allium cepa, ó Helianthus annuus, pero no en Vicia faba ó Pisum sativum. Sin embargo, hay perspectivas algo diferentes acerca
de la función de la exodermis como barrera efectiva
para el transporte de agua y solutos en el apoplasto del cortex radical
(Sección 2.5.1). El límite de la vía apoplástica en la exodermis como se sugirió por Enstone & Peterson (1992) confinaría para las células rizodérmicas en las
zonas radicales básales ambos el influjo de agua y el transporte iónico a
través de la membrana plasmática al simplasto. Aunque las células rizodérmicas juegan un rol clave en la toma de nutrientes
minerales en general y a bajas concentraciones externas del potasio y fosfato
en particular, no se puede generalizar sobre la importancia relativa de las dos
vías en el transporte iónico y de agua en el cortex radical. Esto depende de:
(a) la concentración externa comparando con la capacidad y afinidad del sistema
de transporte en la membrana plasmática para un ión dado (e.g., K+ > Na+; NO
> H3BO3); (b) la zona radical
considerada: dependiendo de la tasa de crecimiento radical, la exodermis puede desarrollarse entre 2 y
La endodermis tampoco
es una barrera perfecta contra la vía apoplástica de iones del cortex hacia el
estele (Fig. 2.31). Además de las “células de paso” en algunas especies
vegetales, por lo menos en dos sitios a lo largo del eje radical esta barrera
puede estar “resquebrajada”. En el ápice radical la banda de Caspari aún no
está completamente desarrollada y, es de este modo, es una zona que permite el
transporte apoplástico hacia el estele, muy probablemente también el calcio
(Sección 2.6). Sin embargo, para ciertos solutos como los tintes apoplásticos y cationes polivalentes como el aluminio,
puede estar limitada la vía apoplástica en la zona radical apical por el mucílago formado en la superficie
externa de las células rizodérmicas (Sección 15.4).
La vía apoplástica hacia el estele es ciertamente, de importancia general en
las zonas radicales básales donde las raíces laterales emergen desde el
periciclo en el estele y donde se quiebra transitoriamente la continuidad
estructural de la endodermis durante la penetración de las raíces laterales a
través del cortex. En estos sitios la vía apoplástica hacia el estele puede ser
importante, por ejemplo, para calcio, aluminio y agua. Este “flujo auxiliar” se
vuelve particularmente importante para el suministro de agua al vástago en alta
demanda transpiracional y para la toma y transporte caulinar del sodio bajo
condiciones salinas. Para un genotipo dado los factores ambientales pueden influir
fuertemente la vía apoplástica asimismo vía cambios anatómicos. En sorgo bajo
estrés por sequía se disminuye drásticamente la conductividad hidráulica
radical debido a ambos, la acelerada deposición de suberina y lignina en exodermis y endodermis, y la persistencia de vasos de metaxilema tardío no conductores.
Para nutrientes
minerales la vía simplástica juega el rol clave, cualquiera empezando en la rizodermis y pelos radicales, en la exodermis ó en la endodermis. El transporte radial en el simplasto de célula a célula
requiere de puentes, los plasmodesmos,
a través de paredes celulares que conectan el citoplasma de células vecinas
(Fig. 2.32). Los plasmodesmos tienen una estructura compleja, siendo el tipo más
común un tubo del retículo endoplasmático (ER)
corriendo a través del poro, el desmotúbulo. El transporte de solutos y agua entre células
puede presentarse en la “manga citoplasmática”, i.e., el citosol entre el desmotúbulo y la membrana plasmática (Fig. 2.32). En la
región del cuello grandes partículas (proteínas) determinan la exclusión
molecular para solutos cercanos a 1000 Da y actúan como una clase de mecanismo
válvula para la vía simplástica activado por señales internas y externas. De
este modo, los plasmodesmos representan otro mecanismo de control interno del
flujo iónico y de la comunicación célula a célula.
Fig.
2.32 Diagrama de un plasmodesmo incluyendo
componentes subestructurales. ER = retículo endoplasmático. (Modificado a partir de Beebe & Turgeon, 1991.)
Las altas
concentraciones intracelulares de Ca2+ inducen al cierre de los
plasmodesmos. También la rápida y drástica disminución en la conductividad
hidráulica radical por la deficiencia de oxigeno se atribuye al bloqueo de los
plasmodesmos y, de este modo, del componente simplástico del transporte hídrico
radial. La conductividad hidráulica radical radial también disminuye bajo
deficiencia de fósforo y nitrógeno, y el bloqueo de los plasmodesmos parece una
explicación más probable que la de una menor conductividad hidráulica de la
membrana plasmática. Tal disminución en la conductividad hidráulica radial no
solo debe deprimir la entrega de agua y nutrientes minerales al vástago sino también
limitar la tasa de crecimiento foliar al aumentar el déficit hídrico en hojas
en expansión.
El número de
plasmodesmos por célula puede variar considerablemente entre especies vegetales
y tipo de célula (Tabla 2.34). Las células rizodérmicas que se han desarrollado en pelos radicales tienen más plasmodesmos que el resto
de células rizodérmicas. El número relativamente
pequeño de plasmodesmos en Raphanus plantea la cuestión de si los pelos radicales son
de gran importancia para el transporte simplástico radial en esta especie
vegetal. Sin embargo, no solo debe tenerse en cuenta el número sino también el
diámetro de los plasmodesmos individuales y la duración de su apertura (ver
arriba).
Tabla 2.34
Actividad
intracelular de K+ y el número de plasmodesmos en paredes
tangenciales de células tipo pelo y no pelo de la epidermis radical a
|
||||
Especie
vegetal
|
Tipo de
célula
|
Actividad de
K+
(mм)
|
Número de
plasmodesmos
|
|
Por µм2
|
Por unión
celular
|
|||
Trianea bogotensis
Raphanus sativus
|
Pelo
No pelo
Pelo
No pelo
|
133
74
129
124
|
2.06
0.11
0.16
0.07
|
10419
693
273
150
|
a A partir de Vakhmistrov (1981).
|
||||
En la endodermis de
raíces jóvenes de cebada, se han encontrado en promedio 20000 plasmodesmos por
célula. En la endodermis terciaria (lignificada) de las zonas más viejas en
raíces de cebada, hay muchos menos plasmodesmos, pero suficientes en numero
para permitir el considerable transporte radial de ambos agua y iones a través
de las endodermis.
El mecanismo de
transporte simplástico de solutos parece ser principalmente por difusión,
facilitado por el flujo radial de agua. La inhibición de la corriente
citoplasmática puede no tener efecto sobre el transporte radial del potasio.
Por otro lado, en el transporte radial de fosfato, están involucrados varios
pasos metabólicos como la incorporación en compuestos orgánicos (ATP, azúcar
fosfatos) antes de su liberación como compuesto inorgánico en el xilema.
Durante el transporte radial iónico se presenta competencia entre la
acumulación en las vacuolas y el transporte en el simplasto. Esta competencia
depende del nutriente mineral y su concentración en las vacuolas de las células
radicales a lo largo de la vía. En experimentos a corto plazo esta competencia a
bajas concentraciones internas (raíces “bajas en sal”), se refleja en una
típica alta tasa de acumulación en las raíces y un retraso en la translocación
de iones desde las raíces hacia los vástagos de plantas que originalmente tenían
bajas concentraciones internas del ión investigado (Fig. 2.33). Como resultado
de esta competencia, cuando el suministro de un nutriente mineral es subóptimo
las raíces usualmente tienen mayores contenidos del nutriente particular que el
vástago (“translocación restringida”). En estudios a largo plazo, este
mecanismo de regulación es en parte responsable del cambio frecuentemente
observado en las tasas del crecimiento relativo radical y caulinar a favor del radical (Sección 14.7).
Fig.
2.33 Acumulación y tasa de translocación de K+ (42K)
a partir de 1 mм KCl (+0.5 mм CaSO4)
en plantas de cebada (A) después del precultivo con 1 mм KCl ó (B) sin KCl.
A lo largo de la vía
simplástica puede presentarse acumulación preferencial de ciertos iones como el Na+, explicando en alguna grado, por ejemplo,
la restringida translocación al vástago de Na+ en especies vegetales natrofóbicas (Capitulo 3). La acumulación preferencial en
las raíces también es un mecanismo por el cual ciertos genotipos de maíz (“vástago excluder”) limitan fuertemente la translocación de
cadmio a los vástagos. Por otro lado, el transporte simplástico de fosfato y su
translocación hacia los vástagos se realzan a expensas de su acumulación en las
vacuolas radicales no solo a altas concentraciones vacuolares de fosfato (ver arriba) sino también de nitrato. La tasa de intercambio iónico
entre las vacuolas de células corticales y el simplasto depende de la especie
iónica (K+ > Na+; NO
> SO
), el t1/2 para el intercambio está en el orden de al menos unos pocos días (Sección
2.4.2).
El transporte radial
de agua y la conductividad hidráulica radical en general, y presumiblemente
también el transporte radial iónico, son fuertemente afectados por la
maduración de los vasos del xilema a lo largo del eje radical. Por ejemplo, en
especies gramíneas como el maíz, cultivadas en suelo se encontraron dos tipos
de raíces; “sheathed” con un persistente rhizosheath, y raíces “desnudas” sin
suelo adherido estrechamente (Fig. 2.34). Este “dimorfismo radical” es causado
por diferencias en la maduración de los vasos del metaxilema (LMX) (Fig. 2.31). En las zonas sheathed los vasos LMX aún están vivos y no
conducen. Por consiguiente, la conductividad hidráulica de las raíces desnudas
es cerca a 100 veces mayor que en raíces sheathed. Esta diferencia conduce
directamente a altos contenidos de humedad en el suelo rizosférico de las zonas
sheathed y baja humedad en las zonas desnudas (Fig. 2.34). Los vasos vivos LMX
persisten hasta los 20-
Fig. 2.34 Modelo de
conductividad hidráulica y formación de rhizosheaths en el sistema radical del maíz y otros pastos C4. (Modificado a
partir de Wenzel et
al., 1989; reimpreso con permiso de