3.1
General
El transporte a larga distancia de agua y solutos –elementos
minerales y compuestos orgánicos de bajo peso molecular– tiene lugar en el sistema vascular xilemático y floemático. El transporte a
larga distancia desde las raíces hacia los vástagos se presenta
predominantemente en los vasos no vivos del xilema. Los árboles coníferos
carecen de un sistema continuo de vasos xilemáticos, y dependen de traqueidas que son células conductoras no vivas alcanzando
en su longitud de
El transporte xilemático
es conducido por el gradiente en la presión hidrostática (presión radical) y
por el gradiente en el potencial hídrico. Como referencia, el potencial hídrico
del agua libre pura se define con potencial hídrico de cero. Por consiguiente,
los valores para el potencial hídrico son usualmente negativos. El gradiente en
el potencial hídrico entre raíces y vástagos es bastante abrupto durante el día
cuando los estomas están abiertos. Los valores se
vuelven menos negativos en la siguiente secuencia: atmósfera >> células
foliares > savia xilemática >> células radicales >> solución
externa. El flujo xilemático de solutos desde las raíces hacia los vástagos es
por lo tanto unidireccional (Fig. 3.1). Sin embargo, bajo ciertas condiciones
en los vástagos también se puede presentar un contraflujo de agua en el xilema,
por ejemplo, desde frutos de baja transpiración de regreso a las hojas (Sección
3.4).
Fig.
3.1 Dirección del transporte radical a larga distancia de elementos
minerales en vasos no vivos del xilema y en el floema.
En contraste al xilema,
el transporte a larga distancia en el floema toma lugar en células vivas del
tubo criboso y es bidireccional. La dirección del transporte es determinada
principalmente por los requerimientos nutricionales de los varios órganos ó
tejidos vegetales y por lo tanto se presenta, desde la fuente hacia la demanda (Capítulo
5). Además, el transporte floemático es un componente importante en el ciclaje
de elementos minerales entre vástagos y raíces (Sección 3.4) y para la
conductancia de señales sobre el estado nutricional caulinar (Sección 2.5.6).
Los elementos minerales pueden también entrar al floema en las raíces y de este
modo ser translocados bidireccionalmente. La
translocación de diferentes elementos minerales tomados por una zona radical en
particular varía notablemente durante el transporte a larga distancia desde la
zona de suministro, como se muestra para plántulas de maíz en
Tabla 3.1
Acumulación y
transporte a larga distancia de 45Ca, 22Na
y 42K en plántulas de
maíz a b
|
|||
Parte vegetal
|
Contenido (µeq por 12 plantas (24 h)–1)
|
||
45Ca
|
22Na
|
42K
|
|
Vástago
Endospermo
24–27 cm raíz
21–24 cm raíz
18–21 cm raíz
15–18 cm raíz
|
2.20
0.18
0.01
0.01
0.01
0.01
|
0.01
0.04
0.06
0.09
0.18
0.46
|
9.07
2.38
0.35
0.85
1.30
1.58
|
12–15 cm zona del suministro
|
0.40
|
1.28
|
1.93
|
9–12 cm raíz
6–9 cm raíz
3–6 cm raíz
0–3 cm raíz
Total
|
0
0
0
0
2.82
|
0.03
0.02
0.02
0.01
2.20
|
0.40
0.38
0.45
0.75
19.44
|
a En
base a Marschner & Richter (1973).
b Cada plántula fue suplida con solución de 1 meq l–1 del nutriente marcado en la zona radical 12-
|
|||
Durante el transporte
a larga distancia, elementos minerales y solutos orgánicos son transferidos
entre el xilema y el floema por extensos procesos de intercambio, referidos
como carga y descarga. La transferencia es mediada por células específicas
llamadas células de transferencia. A
pesar de este intercambio, y del ciclaje interno, nutrientes minerales como el
fósforo, suministrados a una sola parte del sistema radical (raíces laterales ó
seminales) son transportados preferentemente a aquellas partes de los vástagos
que tienen conexiones vasculares directas con la zona radical en particular.
Este patrón de distribución es especialmente importante para la nutrición
mineral de árboles que son suplidos con fertilizante en un área localizada del
sistema radical.