3.3 Transporte floemático
3.3.1
Principios del transporte y anatomía del floema
El transporte floemático a larga distancia sucede en células
vivas, los tubos cribosos (Fig. 3.9). Los principios del mecanismo de
transporte en el floema fueron propuestos ya en 1930 por Münch en su hipótesis de flujo por presión (Druckstromtheorie) en base al principio del osmometro. Este ha sido ya
discutido en la sección 2.8 para la presión radical. Münch sugirió que solutos
como la sacarosa se concentran en el floema foliar (i.e., carga del floema) y el agua es chupada hacia el interior del
floema, creando una presión interna positiva. Esta presión induce un flujo másico
en el floema hacia los centros de menor presión positiva causada por la
eliminación de solutos desde el floema. La tasa y dirección del flujo están por
lo tanto estrechamente relacionados con la liberación ó descarga en la demanda. Este tipo de flujo másico conducido por
presión en el floema difiere del xilema en tres importantes formas: (a) Los
compuestos orgánicos son los solutos dominantes en la savia floemática; (b) el
transporte sucede en célula vivas; y (c) la descarga de solutos en la demanda
juega un rol importante.
Fig. 3.9 Área transversal de un haz vascular caulinar de maíz.
Recuadro: tubo criboso con poros de la placa cribosa y “proteínas P”. (A partir
de Eschrich, 1976.)
Para nutrientes
minerales los principales centros (fuentes) para la carga del floema están
localizados en el tallo (Sección 3.3.4) y en las hojas como componentes
cualquiera del suministro de nutrientes minerales a demandas en crecimiento
(ápices caulinares, frutos, raíces) ó del reciclaje de nutrientes (Sección
3.4.4). Un ejemplo del transporte regulado principalmente por la relación
fuente–demanda de un nutriente mineral se muestra mostrado en
Fig.
3.10 Retranslocación del fósforo (32P) y sodio (22Na) marcados después de la aplicación de la punta de una
hoja primaria en fríjol. Autoradiograma, 24 h después de aplicación.
Dentro del floema los
elementos del tubo criboso están asociados con células acompañantes y células
parenquimáticas (Fig. 3.9). Algunos de estos elementos individuales del tubo
criboso están alargados de punta a punta en largas series, formando los tubos
cribosos los cuales están conectados por poros conspicuos (recuadro, Fig. 3.9)
llamados poros de la placa cribosa. Los tubos cribosos son sistemas vasculares
altamente especializados para el transporte de solutos a larga distancia. Las
células del tubo criboso contienen una delgada capa de citoplasma, formada de
filamentos transcelulares (llamadas proteínas P) que pasan a través de los
poros de la placa cribosa. Las características anatómicas del transporte a
larga distancia en los tubos cribosos a través de los poros de la placa cribosa
son similares a aquellas del transporte a corta distancia en el simplasto a
través de los plasmodesmos.
En la mayoría de
especies vegetales los poros de la placa cribosa están forrados con calosa, un
polisacárido altamente hidratado. Hay buena evidencia que la calosa pueda hincharse
rápidamente y llenar los poros, bloqueando así el transporte a larga distancia
en los tubos cribosos. La formación de calosa es fuertemente realzada por el Ca2+ aún a concentraciones de pocos µм. Esto
significa que solo muy bajas concentraciones de Ca2+ libre pueden estar presentes en la savia floemática
para el funcionamiento normal del transporte a larga distancia. El taponamiento
de los poros de los tubos cribosos también es inducido por factores como el
tratamiento con calor ó perturbación mecánica del tallo, así como por lesiones
mecánicas de los tubos cribosos, por incisión, por ejemplo. Una incisión causa
una caída súbita en la alta presión interna de los tubos cribosos (>10 bars), lo cual presumiblemente dispara el mecanismo de
taponamiento de las placas de los tubos cribosos. Considerando el rol de los
tubos cribosos como canales conectores de alimento, puede pensarse que estos
procesos desempeñan la misma función de una “válvula de seguridad” que evita la
“el sangrado” cuando el sistema está lesionado. Para estudios experimentales en
transporte a larga distancia este mecanismo de taponamiento es ambos una ventaja y una desventaja. Es una ventaja en que muy rápido después de
la decapitación de la planta, solo se obtiene exudado xilemático en el muñón de
la raíz ó tallo; es una desventaja, en que, con pocas excepciones –por ejemplo,
los pedúnculos inflorescentes de ciertas especies de árboles de palma– es muy
difícil recolectar exudado floemático y así conducir extensos estudios sobre la
composición de elementos minerales de la savia floemática. Hay algunas especies
vegetales (e.g., Ricinus y Lupinus spp.)
de los que pequeñas cantidades de exudado floemático pueden recolectarse
relativamente fácil mediante una incisión cuidadosa. Sin embargo, con la
técnica de la incisión hay siempre la posibilidad de contaminación de la savia floemática
por células parenquimáticas cortadas y por sustancias apoplásticas. Otro método
es usar insectos chupadores como áfidos y saltones. En el proceso de alimentación, estos insectos insertan su
estilete en el tejido floemático y los tubos cribosos. Si el estilete es
cortado, por ejemplo con un rayo láser este permanece en el tejido y la alta
presión interna en los tubos cribosos forza a la savia floemática a salir por
la apertura del estilete. Esta técnica por supuesto, es muy difícil, y las
cantidades de exudados obtenidos son bastante pequeñas. Por estas razones es bastante
limitado nuestro conocimiento del transporte a larga distancia basado en el
análisis de la savia floemática, particularmente para elementos minerales.
3.3.2 Composición de
La savia floemática tiene una alto pH (7–8) y contiene altas
concentraciones de solutos, en promedio 15-25% materia seca. Un análisis
comprensivo de la composición de la savia floemática se muestra en
Tabla 3.5
Comparación
de los niveles de solutos orgánicos e inorgánicos en exudados floemáticos y
xilemáticos de Nicotiana glauca a
|
|||
Sustancia
|
Exudado
floemático
(incisión del
tallo)
pH 7.8–8.0
(μg ml–1)b
|
Exudado
xilemático
(traqueal)
pH 5.6–5.9
(μg ml–1)b
|
Relación de
concentración floema/xilema
|
Materia seca
Sacarosa
Azucares reductores
Compuestos amino
Nitrato
Amonio
Potasio
Fósforo
Cloruro
Azufre
Calcio
Magnesio
Sodio
Hierro
Zinc
Manganeso
Cobre
|
170–196c
155-168 c
Ausente
10808.0
ND
45.3
3673.0
434.6
486.4
138.9
83.3
104.3
116.3
9.4
15.9
0.87
1.20
|
1.1–1.2 c
ND
NA
283.0
NA
9.7
204.3
68.1
63.8
43.3
189.2
33.8
46.2
0.60
1.47
0.23
0.11
|
155–169
–
–
38.2
–
4.7
18.0
6.4
7.6
3.2
0.44
3.1
2.5
15.7
10.8
3.8
10.9
|
a A partir
de Hocking (1980b)
b ND, no presente en cantidad
detectable; NA, datos no disponibles
c mg ml–1
|
|||
De los elementos
minerales, el potasio usualmente presenta con mucho la mayor concentración,
seguido del fósforo, magnesio y azufre (Tabla 3.8). El azufre esta en las
formas reducidas (glutatión > metionina > cisteína ó cisteína >
glutatión) y como sulfato. Las concentraciones de sulfato en la savia floemática
pueden ser tan altas como del fosfato. El cloruro y el sodio pueden también
presentarse a concentraciones considerablemente altas (Tabla 3.8), pero esto
depende fuertemente del suministro externo y la especie vegetal. En contraste,
la concentración de calcio en la savia floemática es muy baja.
Son raros los datos confiables
sobre la concentración de micronutrientes en la savia floemática (Tabla 3.8).
En savia floemática recolectada a partir de incisión caulinar en brócoli se
encontraron concentraciones bastantes alta de boro (6–13 µg ml–1). No hay datos de concentraciones de molibdeno y níquel en la
savia floemática.
Con excepción del
calcio, la concentración de todos los solutos es usualmente varias veces mayor
en el exudado floemático que en el exudado xilemático (Tabla 3.8). Los datos en
3.3.3.
Movilidad en el floema
Todos los nutrientes minerales han sido hallados en la savia
floemática, excepto molibdeno y níquel donde hasta ahora no hay datos
disponibles. Sin embargo surge la cuestión, de si la savia floemática,
particularmente los exudados recolectados por incisión, reflejan completamente
la movilidad en vivo de los elementos minerales en el transporte floemático a larga
distancia de la fuente a la demanda. Otra aproximación al estudio de la
movilidad floemática es el uso de elementos marcados (isótopos radioactivos ó
estables) para seguir el transporte a larga distancia después de su aplicación,
por ejemplo, a la punta de la lamina foliar (Fig. 3.10). Debido al gradiente en
el potencial hídrico del xilema, la retranslocación desde las puntas foliares y
desde fuera de la hoja tratada debe presentarse en el floema. En base a tales estudios y en consideración
de los datos sobre la composición de la savia floemática, los nutrientes
minerales pueden ser clasificados dependiendo de su movilidad en el floema
(Tabla 3.9). El sodio ha sido incluido como nutriente mineral para algunas
especies vegetales y su movilidad en el floema es de particular importancia
para plantas cultivadas en sustratos salinos.
Tabla 3.9
Diferencias
características en la movilidad de nutrientes minerales en el floema
|
||
Alta movilidad
|
Movilidad
intermedia
|
Baja
movilidad
|
Potasio
Magnesio
Fósforo
Azufre
Nitrógeno
(N-amino)
Cloro
(Sodio)
|
Hierro
Zinc
Cobre
Boro
Molibdeno
|
Calcio
Manganeso
|
La clasificación en
Aunque puede demostrarse
algún transporte a larga distancia en el floema con manganeso marcado, su movilidad
es generalmente muy baja. Lo mismo es cierto para calcio. Aunque pueden encontrarse
concentraciones considerables de calcio en la savia floemática (Tabla 3.8) es
no obstante apropiado clasificar el calcio como un nutriente mineral de muy
baja movilidad floemática. Si se asumiera que la savia floemática liberada a una
demanda en crecimiento (e.g., ápice caulinar, fruto joven) refleja su demanda requerida
para nutrientes minerales, la observada relación calcio/potasio cercana a 1/100
en la savia floemática en
3.3.4
Transferencia entre el xilema y el floema
En los haces vasculares, el floema y xilema están separados por
solo unas pocas células (Fig. 3.9). En la regulación del transporte a larga
distancia, es muy importante el intercambio de solutos entre los dos sistemas
conductores. A partir de las diferencias de concentración mostradas en
Fig.
3.11 Transporte a larga distancia en el xilema (X) y floema (P) en
un tallo con una hoja conectada y transferencia xilema a floema mediada por una
célula de transferencia (T).
La proporción de
transferencia xilema a floema en el tallo es influenciada por el caudal
xilemático, i.e., también por la tasa de transpiración. En el tomate la
duplicación del caudal xilemático redujo la transferencia de aminoácidos en el
tallo marcadamente a favor de una mayor proporción transportada a las hojas más
viejas a expensas del ápice caulinar. Así mismo por esta razón también se
espera cierto ritmo diurno en el particionamiento de solutos entre las hojas
maduras y el ápice caulinar ó frutos, a no ser que esto no sea compensado por
una mayor transferencia xilema a floema en las láminas foliares.
La información es
escasa acerca del proceso opuesto, la transferencia de floema a xilema. En
trigo, después de la antesis la retranslocación floemática desde la hoja
bandera hacia el tallo es seguida por una considerable liberación en el xilema de
fósforo, magnesio, y nitrógeno pero no de potasio. Estos nutrientes minerales
son subsecuentemente transportados por el xilema hacia las espigas. En lupino
blanco por lo menos en algunas regiones del tallo, en el transporte hacia el ápice
caulinar la transferencia floema a xilema parece ser de mayor importancia que
la transferencia en la dirección opuesta.