3.4 Importancia relativa del
floema y el xilema para el transporte a larga distancia de los nutrientes minerales
3.4.1
General
Son difíciles de hacer valoraciones cuantitativas precisas
sobre la importancia relativa del transporte floemático y xilemático de solutos
hacia partes ú órganos vegetales. Para tales valoraciones no solo se requieren las
concentraciones de solutos, sino también la velocidad del transporte y el área
transversal de los vasos conductores, de acuerdo a la siguiente relación:
Transferencia de masa específica = velocidad x concentración
(g h–1 cm–2) (cm h–1) (mg ml–1)
La velocidad de
transporte xilemático y floemático varía enormemente. Frecuentemente se hallan en
promedio velocidades entre 10 y
Nuestro conocimiento actual
acerca de la importancia relativa de la importación y exportación de elementos
minerales en el xilema y floema hacia partes ú órganos vegetales se basa principalmente
en análisis detallados de la savia floemática y xilemática en diferentes partes
caulinares en plantas individuales y los correspondientes contenidos de
elementos minerales en las partes caulinares en sucesivas cosechas.
3.4.2 Nutrientes minerales con alta movilidad floemática
Para nutrientes minerales con
alta movilidad floemática como potasio, fósforo ó nitrógeno como N–amino, la
importancia relativa del transporte floemático y xilemático a un órgano depende
principalmente de la etapa de desarrollo del órgano como se muestra en
Tabla 3.10
Importación
y exportación de nitrógeno durante la vida de una hoja de plantas de ricino
alimentadas con nitrato a
|
|||
Días
después de emergencia foliar
|
Nitrógeno
(nmol por hoja)
|
Cambio
neto
|
|
Xilema
(N–NO3)b
|
Floema
|
||
1-12
13-20
21-40
41-60
|
+
2.7 (0.23)
+
2.5 (0.43)
+
2.8 (0.63)
+
1.4 (0.48)
|
+
1.4
–
1.1
–
3.7
–
4.0
|
+
4.10
+
1.36
–
0.87
–
2.63
|
a En
base a Jeschke & Pate (1992).
b Importación
de N–NO3 por la savia xilemática
|
|||
A lo largo de la vida
de la hoja la planta de ricino alimentada con nitrato, fue alta la importación
de nitrógeno por la savia xilemática y continuó a una alta tasa y solo declino
al inicio de la senescencia. La adicional importación floemática de nitrógeno
durante la rápida expansión foliar fue seguida por un abrupto incremento en la
exportación floemática de tal manera que la exportación fue mayor que la
importación. La importación de nitrato represento solo una pequeña fracción del
nitrógeno importado. Las tasas de exportación floemática de nitrógeno coincidieron
estrechamente con las tasas netas de fijación de CO2 por la lámina.
Se han obtenido en
principio, datos similares sobre el curso del tiempo para la importación y
exportación xilemática y floemática de potasio y fósforo durante la vida de hojas
individuales en cebada. Una falta de cambio en los contenidos netos de los
elementos minerales altamente móviles en el floema en hojas completamente
expandidas es por lo tanto un reflejo de ó el cese de la importación ó, mas
probable, de un equilibrio entre la importación y exportación (retranslocación).
3.4.3
Nutrientes minerales de baja movilidad floemática; Ejemplo Calcio
Debido a sus bajas concentraciones en la savia floemática
(Sección 3.3.2) la importación del calcio hacia demandas en crecimiento como
los ápices caulinares, hojas jóvenes ó frutos se presenta casi exclusivamente
en el xilema, mientras que la importación floemática es insignificante como se mostró
para ricino en
Tabla 3.11
Importación
xilemática y floemática de potasio, magnesio y calcio en la yema Terminal y
hojas más jóvenes de ricino a
|
||||||
|
Yema Terminal
|
Hojas más
jóvenes
|
||||
K
|
Mg
|
Ca
|
K
|
Mg
|
Ca
|
|
Xilema
Floema
|
3.9
20.4
|
8.0
2.0
|
4.2
0.03
|
20.6
19.3
|
5.2
2.0
|
2.4
0.03
|
a Datos en μmol por planta por 9 días. Datos
recalculados a partir de Jeschke & Pate (1991b).
|
||||||
A fin de cubrir la
relativamente alta demanda de calcio de las demandas en crecimiento,
particularmente en especies vegetales dicotiledóneas que tienen una alta
capacidad de intercambio catiónico en el apoplasto (Sección 8.6), se requiere
un mayor caudal xilemático hacia estos órganos. Frutos en desarrollo de maní y
tubérculos de papa son excepciones ya que ellos pueden cubrir parte de su
demanda de calcio mediante su toma directa desde la solución del suelo. Los
ápices caulinares, las hojas jóvenes, particularmente aquellas rodeadas de
hojas maduras (e.g., col), y los frutos carnosos se caracterizan por bajas
tasas de transpiración e inherentes bajas tasas de caudal xilemático. Por lo
tanto son endémicas la deficiencia de calcio y los llamados desordenes
relacionados con la deficiencia de calcio como la quemadura apical en lechuga,
la podredumbre del final de floración en tomate, y la mancha amarga en
manzanos. Para revisiones comprensivas
del tema, ver Bangerth (1979), Kirkby (1979) y Marschner (1983).
Para aumentar el
contenido de calcio en hojas ó frutos en crecimiento, es más efectivo incrementar
las tasas de translocación en los frutos que incrementar el suministro del
calcio en el sustrato (Tabla 3.12). Como lo esperado, el potasio debido a su
alta movilidad floemática no es afectado por estos tratamientos. Además, hay
una marcada correlación negativa, entre la tasa de crecimiento y el contenido
de calcio en la materia seca de frutos en crecimiento, mientras que otra vez esto
no es observado con el potasio. Las altas tasas de crecimiento se basan en altos
influjos de solutos vía floema y así correlacionadas con alto influjo de
potasio, pero muy bajo influjo de calcio. Además, en órganos con bajas tasas de
transpiración, como frutos carnosos, un alto caudal floemático de solutos cualquiera
deprime fuertemente, ó aún invierte la dirección del flujo xilemático. Este
contraflujo de agua en el xilema puede ser considerable, por ejemplo en frutos de
uva y conducen a la exportación desde los frutos de ambos calcio y solutos
orgánicos.
Tabla 3.12
Efecto de los
factores ambientales y tasa de crecimiento sobre el contenido de calcio y
potasio en frutos de ají a
|
||
Tratamiento y
tasa de crecimiento
|
Contenido en
frutos
(μmol g–1 peso seco)
|
|
Ca
|
K
|
|
Suministro
radical de calcio
0.5 mм
5.0 mм
Humedad
relativa en el ambiente del fruto
90%
40%
Tasa de
crecimiento de los frutos
(mg peso seco por día)
20.1
29.9
38.5
|
26.9
33.2
32.7
55.4
28.2
20.7
17.2
|
1315
1228
1892
1918
1772
1846
1813
|
a A partir de Marschner (1983).
|
||
Las altas tasas de
transpiración en todo el vástago, sin embargo, frecuentemente disminuyen en vez
de incrementar el influjo de calcio en órganos de baja transpiración como las
rosetas del coliflor. Bajo estas condiciones el caudal
xilemático es dirigido a hojas exteriores de alta transpiración a expensas de
las hojas internas ó las rosetas. La inhibición de la transpiración (por alta
humedad relativa ó durante el periodo oscuro) usualmente favorece la dirección
del caudal xilemático hacia órganos de baja transpiración. Por ejemplo en col
china, un incremento en la humedad relativa durante la noche incrementa las
concentraciones de calcio en las hojas internas 64% y disminuye la proporción
de cabezas con quemadura apical en un 90%. En plantas de papa sometidas a secado del suelo, puede reducirse
significativamente la necrosis de tubérculos relacionada con la deficiencia de
calcio mediante la aspersión foliar de antitranspirantes y una correspondiente
alteración de los gradientes del potencial hídrico hoja–tubérculo. El
encogimiento diurno (durante el periodo lumínico) y el hinchamiento (durante el
periodo oscuro) de las rosetas del coliflor ó de la
col están estrechamente correlacionados con los cambios correspondientes en el caudal
xilemático y el flujo de calcio hacia varias partes de los vástagos.
Bajo condiciones de
baja transpiración, el caudal xilemático desde las raíces hacia los vástagos es
determinado por la presión radical. La importación de agua y calcio vía xilema
a órganos de baja transpiración depende por lo tanto fuertemente de la presión
radical. La disponibilidad de agua en el medio de enraizado, particularmente
durante el periodo oscuro, es de este modo crucial para el transporte a larga
distancia de calcio a órganos de baja transpiración con alta demanda de calcio
para su crecimiento. De acuerdo con esto, un alto potencial osmótico de la
solución del suelo (e.g., salinidad del suelo) disminuye ambos presión radical
y el influjo de calcio hacia hojas jóvenes ó frutos e induce síntomas de
deficiencia de calcio.
Estas relaciones son
mostradas en
Tabla 3.13
Relación
entre la presión radical (gutación) y el transporte de calcio hacia hojas en
expansión de fresa a
|
|||||
Concentración
de la solución nutritiva b
|
Gutación
(relativa)
(0–3) c
|
Necrosis
apical
(0–5) d
|
Contenido
(μg por hoja)
|
||
Día
|
Noche
|
Ca
|
Mg
|
||
Concentrada
Concentrada
Diluida
Diluida
|
Concentrada
Diluida
Concentrada
Diluida
|
0.3
2.4
0.8
2.3
|
3.0
0.3
1.3
0.0
|
7
25
16
62
|
57
77
74
78
|
a En base a Guttridge et al. (1981).
b Presión radical varía según la concentración de la solución nutritiva:
concentrada = 6.5 atm; diluida = 1.6 atm.
c 0 = nada; 3 = alto
d 0 = nada; 5 = muy severo
|
|||||
La tasa de
importación de calcio hacia las demandas en crecimiento también depende de la
formación de nuevos centros de intercambio catiónico en el apoplasto (paredes
celulares) que actúan como demanda para calcio y por consiguiente es removido desde
los centros de intercambio en los terminales de los vasos xilemáticos. Esto
puede contribuir a la bien documentada abrupta disminución en la tasa de
importación de calcio por unidad de agua transpirada después del cese de
crecimiento por extensión de hojas y frutos.
En la regulación fina
de la tasa de importación del calcio hacia demandas en crecimiento, juega un
rol importante un componente no vascular, presumiblemente un transporte célula
a célula ligado con un contratransporte de auxinas (IAA). El transporte basipétalo
polar (descendente) de IAA en tejidos jóvenes se presenta muy probablemente mediante
un simporte H+–IAA en una extremidad de la
célula y un eflujo de IAA regulado por Ca2+ en la otra. Por
consiguiente, el Ca2+ es requerido para el transporte basipétalo polar
de IAA. Simultáneamente, el transporte de IAA esta ligado con un transporte
acropétalo polar (ascendente) de calcio. La tabla 3.14 muestra que en segmentos
de hipocótilo en girasol el transporte del calcio es mayor hacia lo apical (más
joven) con relación a la extremidad basal de los segmentos, y se realza marcadamente
mediante la aplicación de IAA. Este efecto realzante puede deteriorarse por
TIBA, un inhibidor del transporte polar de IAA.
Tabla 3.14
Efecto de IAA
(auxina) y TIBA (ácido triyodobenzoico) sobre el
eflujo de calcio desde segmentos de hipocótilo de girasol a
|
||
|
Eflujo de
calcio (nmol por 20 segmentos h–1)
|
|
Extremidad
apical
|
Extremidad
basal
|
|
Control
IAA b
TIBA b
|
22.4
37.1
25.4
|
15.4
25.6
17.2
|
a De Guzman & De
b Aplicado a las extremidades
respectivas de los segmentos
|
||
Esta relación causal
entre el transporte de IAA y calcio en un tejido puede también demostrarse en
hojas jóvenes de lechuga, en diferentes órganos caulinares de árboles de mango
y en frutos jóvenes de tomate (Tabla 3.15). El pretratamiento con TIBA inhibió
el transporte basipétalo polar de IAA desde el fruto joven y simultáneamente
deprimió el transporte acropétalo polar de calcio hacia el fruto. En contraste,
las tasas de transporte acropétalo de 86Rb(K)
y agua no fueron afectados por el tratamiento con TIBA.
Tabla 3.15
Efecto del
pretratamiento con TIBA (24 h) sobre el transporte basipétalo de IAA y
acropétalo de 45Ca, 86Rb(K) y 3H2O
en frutos de tomate con 10 días de edad a
|
||||
Tratamiento
|
IAA
(pmol por fruto)
|
Transporte
acropétalo
(Bq por fruto)
|
||
45Ca
|
86Rb
|
3H2O
|
||
Control
TIBA
|
18
12
|
33
18
|
17
15
|
39
38
|
a En base a Banuelos et al. (1987).
|
||||
La creciente
importación de calcio hacia los frutos, sin embargo, no es ventajosa bajo todas
las circunstancias. En tomate, por ejemplo, los factores ambientales que realzan
la importación de calcio hacia los frutos incrementan la incidencia del “moteado
dorado” como un desorden fisiológico causado por un exceso en vez de una
deficiencia de calcio en el tejido. En el tejido con moteo dorado se
encontraron altos niveles de calcio junto con muchos cristales de oxalato de
calcio. La abundante formación de cristales de oxalato de calcio en el
apoplasto de acículas en gimnospermas (Fig. 3.3) es otro ejemplo de la excesiva
importación de calcio a un órgano, y es particularmente evidente en árboles cultivados
en suelos calcáreos.
3.4.4
Retranslocación y ciclaje de nutrientes
Con excepción del calcio y presumiblemente también manganeso,
la importación xilemática de nutrientes y la exportación (retranslocación) floemática
es una característica normal a lo largo de la vida de una hoja individual.
Varios evidencias indican una rápida transferencia xilema a floema en las
láminas foliares e involucra solo una pequeña fracción del contenido foliar
total (fracción de “ciclaje”; Fig. 2.26) en este proceso. Una porción
considerable de estos nutrientes es retranslocada en el floema de los vástagos
de vuelta a las raíces y puede por lo tanto servir para varias funciones. Ellos
pueden ser usados para llevar información acerca del estado nutricional de los
vástagos y, vía retroregulación, también controlar su toma radical (Sección
2.5.6). En especies vegetales natrofóbicas la retranslocación floemática es un
componente importante en el mantenimiento de los bajos contenidos foliares de
sodio (Fig. 3.10). Esto también es cierto para algunas natrofilicas, especies
tolerantes a las sales como la caña pero no para otras como la cebada.
En especies vegetales
en las que el vástago proporciona el mayor centro para la reducción de nitrato
(Sección 8.2) se requiere retranslocación floemática de nitrógeno reducido de
los vástagos hacia las raíces para satisfacer la demanda radical de nitrógeno
reducido para crecimiento. Sin embargo, frecuentemente cantidades considerables
de nutrientes retranslocados son de nuevo cargados en el xilema radical para
ser transportados de vuelta al vástago, i.e., se ciclan en la planta. Para el
potasio se ha demostrado convincentemente que por lo menos en ciertas especies
vegetales el ciclaje es un proceso importante para el mantenimiento del balance
de cargas en vástagos y raíces de plantas alimentadas con nitrato (ver abajo).
En término más generales el ciclaje de los nutrientes puede ser un medio útil
de limar fluctuaciones de suministros externos para corresponder más
consistentemente a una demanda. El ciclaje de nutrientes minerales puede
también ser importante para compensar, por lo menos en parte, la heterogénea distribución
de nutrientes minerales en la zona de enraizado, por ejemplo en el caso del
zinc, pero no en el caso del hierro. En general, el ciclaje de nutrientes
minerales no debe considerarse en todo caso como un mecanismo regulador
específico para un nutriente mineral particular. En muchos casos el ciclaje
puede bien ser la consecuencia del mecanismo y dirección del transporte floemático
gobernado por el transporte de azúcares desde las hojas como fuente hacia las
raíces como demanda.
Se han hecho estudios
comprensivos sobre el ciclaje de nutrientes minerales en lupino blanco y ricino
por Jeschke & Pate (1991b). Algunos de sus datos son resumidos en
Tabla 3.16
Particionamiento,
translocación y ciclaje de elementos minerales en lupino blanco y ricino a
|
||||||||
Parámetro
|
Proporción de
la toma total (%)
|
|||||||
Lupino blanco
|
Ricino
|
|||||||
K
|
Na
|
Mg
|
Ca
|
K
|
Na
|
Mg
|
Ca
|
|
Importación (lamina foliar) xilemática
Exportación (lamina foliar) floemática
Transporte floemático hacia raíces
Ciclaje a través de raíces
|
96
72
59
39
|
45
33
33
– b
|
33
25
20
10
|
29
12
9
– b
|
138
93
85
78
|
11
9
9
– b
|
51
13
15
7
|
39
2
1
– b
|
a En base a Jeschke & Pate (1991b).
b No pudo cuantificarse.
|
||||||||
El ciclaje de
nutrientes es de particular importancia para la nutrición del nitrógeno en
plantas. En plantas de cebada alimentadas con nitrato, del nitrógeno
translocado por el xilema hacia los vástagos (100%), hasta el 79% fue
retranslocado por el floema como nitrógeno reducido de vuelta a las raíces; de
este 79%, alrededor del 21% fue incorporado en el tejido radical y el remanente
ciclado de vuelta por el xilema a los vástagos. En plantas jóvenes de trigo y centeno
el 60% del nitrógeno reducido en la savia xilemática representa fracción
ciclada. En trigo durante toda la ontogénesis 10–17% de nitrógeno y 12–33% del
azufre en la savia xilemática es derivado de la fracción reciclada en el floema
desde los vástagos hacia las raíces. Por consiguiente, en plantas alimentadas
con nitrato la proporción de nitrato del nitrógeno total de la savia xilemática
puede usarse como indicador de la reducción radical de nitrato solo en especies
vegetales en las cuales la reducción del nitrato está confinada solamente a las
raíces. Sin embargo, la situación es más complicada para especies vegetales que
reducen el nitrato en ambos raíces y vástagos. En ricino, por ejemplo, cerca de
la mitad de la reducción de nitrato se presenta en las raíces. La mayoría del
nitrógeno reducido en las raíces es translocado por el xilema hacia los
vástagos, del cual una porción considerable es retranslocada por el floema hacia
las raíces y se cicla de vuelta por el xilema hacia los vástagos. De este modo,
a un momento dado de muestreo de savia xilemática, una considerable proporción del
nitrógeno reducido habrá ya sido ciclado por lo menos una vez por toda la planta.
Esto también puede mantenerse para azufre reducido.
El centro
predominante para la reducción del nitrato en las plantas (raíces ó vástagos) también
puede tener un impacto importante en el ciclaje del potasio (Fig. 3.12). El
potasio juega un rol importante como contraión para el transporte xilemático del
nitrato (Sección 2.9). Después de la reducción caulinar del nitrato, tiene que
mantenerse el balance de cargas mediante el correspondiente incremento neto en
los aniones ácidos orgánicos (Sección 2.5.4). Como alternativa al
almacenamiento en las vacuolas de las células foliares, los aniones ácidos
orgánicos (principalmente malato) y el potasio como catión acompañante pueden
ser retranslocados por el floema hacia las raíces. Después de la descarboxilación
de los ácidos orgánicos, el potasio puede actuar de nuevo como contraión para
el transporte xilemático del nitrato hacia el vástago. Se ha proporcionado
fuerte apoyo para este modelo por Touraine et al. (1990) en soya, que reduce cerca del
90% del nitrato en los vástagos. Se encontraron en estas plantas estrechas correlaciones
entre la reducción caulinar del nitrato, la retranslocación floemática del
potasio y de aniones ácidos orgánicos (principalmente malato), las
descarboxilaciones radical y la liberación de bicarbonato. Como puede
predecirse a partir de este modelo, el someter el vástago a la luz resulta en una
realzada liberación radical de bicarbonatos, y en tallos alimentados con
potasio el malato induce el incremento en la toma neta de nitrato y el consumo
neto de protones por las raíces (i.e., liberación de bicarbonato).