4.2
Toma de solutos
4.2.1 Estructura y función de la capa cuticular
4.2.2 Rol de los factores internos y externos
4.2.1 Estructura y función de la capa cuticular
Mientras que en plantas acuáticas las hojas y no las raíces son
los principales centros de toma de nutrientes minerales, en plantas terrestres por
la superficie foliar y otras partes aéreas vegetales esta severamente limitada por
la pared externa de las células epidérmicas. La estructura principal de la
pared epidérmica externa se muestra esquemáticamente en
Fig.
4.2 Dibujo esquemático de las diferentes capas de una típica pared
epidérmica externa de células foliares. ×, cera; ∆, cutina; ●,
pectina; –, celulosa. (Lyshede, 1982.)
Fig. 4.3 Sección transversal (x 20 000) de la pared celular
epidérmica externa de hojas de trigo (T. aestivum; izquierda) y fríjol (P. vulgaris; derecha).
(Cortesía de Ch. Hecht–Buchholz.)
Esta pared externa está
cubierta por la cutícula (cutícula propiamente dicha) y una capa de ceras
epicuticulares que frecuentemente están bien y típicamente estructuradas. Estas
ceras son excretadas por las células epidérmicas y consisten de alcoholes de
cadena larga, cetonas, y esteres de ácidos grasos de cadena larga. Las ceras
también se presentan “intracuticularmente” entre la cutícula y la capa
cutinizada (Fig. 4.2). La cutícula consiste principalmente de cutina, una
mezcla de ácidos grasos de cadena larga. Las propiedades químicas y físicas de
la cutícula difieren entre las superficies internas y externas, presentándose en
la capa cutinizada un notable gradiente desde la superficie externa hidrofóbica
(lipofílica) a una superficie interna hidrofílica. La capa cutinizada es
normalmente la parte más gruesa de la pared epidérmica (Fig. 4.2) y consiste de
un esqueleto de celulosa, incrustado con cutina, cera y pectina.
La cutícula y la capa
cutinizada (Fig. 4.2) tienen diversas funciones. Una principal función es
proteger la hoja de la perdida excesiva de agua por la transpiración. En
plantas superiores terrestres el control de la economía del agua por los estomas depende de que la superficie remanente de la
planta sea muy baja en conductividad hidráulica. La otra principal función de
estas estructuras es proteger a la hoja contra el lavado excesivo de solutos
orgánicos e inorgánicos por la lluvia (Sección 4.4). Tiene que tenerse en cuenta
que los nutrientes minerales y otros solutos que entran a las hojas vía xilemática
están en el apoplasto del tejido foliar, y se requiere una barrera “a prueba de
agua” para que actúe como frontera apoplástica jugando por lo tanto un rol
similar al de la banda de Caspari en la endodermis radical (Sección 2.7). La
relativa importancia de estas dos principales funciones de la cutícula depende
de las condiciones climáticas (zonas áridas versus trópicos húmedos). Además la
cutícula está involucrada en el control de la temperatura, propiedades ópticas
de las hojas y juega un rol en la defensa contra plagas y enfermedades
(Capitulo 11).
La penetración de
solutos de bajo peso molecular (e.g., azucares, elementos minerales) y la
evaporación de agua a través de la cutícula (peristomatal ó transpiración
cuticular) se presenta en los poros hidrofílicos dentro de la cutícula. La
mayoría de estos poros en la cutícula tienen un diámetro menor de 1 nm, y se ha calculado una densidad cercana a 1010 poros cm–2. Estos poros son fácilmente permeables a solutos como la urea
(radio 0.44 nm) pero no a moléculas más grandes como
quelatos sintéticos (e.g., FeEDTA). Estos pequeños
poros están revestidos por cargas negativas fijas (presumiblemente
principalmente por ácidos poligalacturónicos) creciendo en densidad desde el
exterior de la cutícula hacia su interior (i.e., la capa cutinizada y la
interfase pared celular, Fig. 4.2). Por consiguiente, se realza la penetración
de cationes a lo largo de este gradiente mientras que los aniones son rechazados
de esta región. De este modo la toma foliar de cationes es más rápida que la de
aniones (e.g., NH
comparando con NO
) y es particularmente rápida para moléculas neutras,
pequeñas como la urea. Sin embargo, cuando se aplica a altas concentraciones
como en las aspersiones foliares, se vuelven insignificantes las diferencias en
las tasas toma de nitrógeno a partir de la urea, amonio y nitrato.
La densidad de poros
cuticulares es superior en las paredes celulares entre las células guarda y las
células subsidiarias. Esto explica la comúnmente observada correlación positiva
entre el numero ó distribución de los estomas, por ejemplo, entre la superficie
foliar superior (adaxial) y la inferior (abaxial), y la intensidad de la toma
de nutrientes de minerales a partir de la aspersión foliar. No solo es el número
de poros cuticulares mayor alrededor de las células guarda (ó tricomas), sino que
también los poros parecen tener diferentes características de permeabilidad y
son mas probablemente los centros donde las moléculas de solutos más grandes (e.g., FeEDTA) penetran la cutícula y son tomadas por las
células foliares.
Las diferencias en la
resistencia a la penetración de solutos en varias partes de la cutícula se
muestran esquemáticamente en
Fig.
4.4 Presentación esquemática de la penetración de solutos a través
de la capa cuticular de células foliares epidérmicas (G, células guarda).
Se ha supuesto que se
presentan microcanales hidrofílicos (“ectodesmos”) a través
de la pared celular epidérmica externa como vías para el movimiento de vapor de
agua y solutos. Sin embargo, se carece de evidencia experimental para la
existencia de tales estructuras en vivo.
4.2.2 Rol de los factores internos y externos
Las células foliares, similar a las células radicales, toman
los elementos minerales desde el apoplasto. De este modo la toma se afecta
similarmente por factores externos, como la concentración del nutriente mineral
y la valencia del ión así como por la temperatura, y factores internos, tales
como la actividad metabólica. Sin embargo, para una dada concentración externa
de nutrientes minerales, las tasas de toma por hojas intactas son, mucho
menores que las correspondientes tasas de toma radical, ya que los muy pequeños
poros en la cutícula limitan severamente la difusión desde la superficie
externa foliar hacia el apoplasto foliar total y por lo tanto hacia la membrana
plasmática de las células foliares. El grosor de la cutícula difiere
ampliamente entre especies vegetales y también es afectado por factores
ambientales; i.e., particularmente evidente en comparaciones de plantas
cultivadas bajo condiciones de sombreo y de no sombreo.
La tasa a la que las
hojas toman los nutrientes minerales suministrados a sus superficies también
depende del estado nutricional vegetal, como se muestra para fósforo en
Tabla 4.3
Absorción
foliar y translocación de fosfato marcado en plantas de cebada a, b
|
||
|
Tasa de
absorción y translocación
(μmol P g–1 peso seco foliar h–1)
|
|
Plantas
control
|
Plantas
deficientes en fósforo
|
|
Toma por la
hoja tratada
Translocación
desde la hoja tratada
Translocación
hacia las raíces
|
5.29 ± 0.54
2.00 ± 0.25
0.63 ± 0.04
|
9.92 ± 2.17
5.96 ± 1.08
4.38 ± 0.42
|
a A partir de Clarkson & Scattergood (1982).
b [32P]
fosfato fue suplido a la hoja madura. Duración del experimento: 3 días.
|
||
La tasa de toma foliar
de elementos minerales usualmente declina con la edad foliar. De esta
declinación son responsables varios factores, incluyendo una disminución en la
actividad metabólica (actividad demanda), un aumento en la permeabilidad
membranal (i.e., un asociado incremento de filtración iónica desde la vacuola y
citoplasma hacia el apoplasto), y un incremento en el grosor de la cutícula.
En contraste a la
toma iónica por las células radicales, la toma por células foliares fotosintetizantes
es estimulada directamente por la luz. Esto puede demostrarse cualquiera con
hojas intactas después de la penetración de solutos al vacío ó con segmentos
foliares, donde se minimiza la resistencia a la penetración de solutos por la
cutícula (Tabla 4.4).
Tabla 4.4
Efecto de la
luz e inhibidor (2,4–DNA) en la toma de potasio por segmentos foliares de
maíz a
|
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|
Toma de K (μmol g–1 h–1)
|
|
Oscuridad
|
Iluminado
|
|
Tratamiento
Control
10–5 м
2,4–DNP
Inhibición (%)
|
2.3
0.2
91
|
3.7
2.0
46
|
a Suministro de potasio 0.1 mм KCl. En base a Rains (1968).
|
||
Durante el periodo
iluminado, no solo es superior la tasa de toma de potasio, sino que es
diferente el tipo de energía acoplada, como se muestra por el efecto del 2,4-DNP,
un inhibidor de la fosforilación oxidativa (síntesis de ATP mitocondrial).
Parte del ATP necesario para la toma activa de potasio obviamente es suministrada
por los cloroplastos, cualquiera directamente vía ATP a partir de la
fotofosforilación ó indirectamente vía lanzaderas triosas fosfato.
Sin embargo, la toma
de elementos minerales por hojas intactas a partir de aspersiones foliares, frecuentemente
cualquiera no es estimulada por la luz ó incluso es deprimida como resultado de
efectos indirectos de la luz. Durante el día, como se incremente la temperatura
ambiental, usualmente hay una disminución en la humedad relativa, conduciendo a
una más rápida evaporación de agua de las aspersiones foliares y de este modo a
un más rápido secado de la aspersión en la superficie foliar. Se encontraron en
hojas de manzano que las diferencias en las tasas de toma de magnesio a partir
de varias sales [MgCl2 >> Mg(NO3)2 > MgSO4] aplicadas durante periodos de
luz y oscuridad están relacionadas exclusivamente con las diferencias en la
solubilidad e higroscopicidad de estas sales.
La tasa de toma foliar
de elementos minerales como el fósforo se incrementa como función hiperbólica
de las crecientes concentraciones externas como también se conoce para las
raíces (Sección 2.5.5). Esta similaridad también se mantiene para boro, donde
la tasa de toma foliar esta linealmente relacionada con la concentración
externa. Cuando se aplica foliarmente bajas concentraciones de macronutrientes
como potasio y fósforo, las tasas de toma a través de las superficies foliares
son particularmente bajas. Las relativamente altas concentraciones internas de
estos iones en el apoplasto del tejido foliar, por ejemplo, del potasio por
encima de 18 mм (Sección 3.2.2.3), restringen
severamente la penetración de iones desde las superficie foliar hacia el
apoplasto. Este por supuesto no es el caso para plantas deficientes (Tabla 4.3)
ó cuando se aplican foliarmente micronutrientes.