4.3
Aplicaciones foliares de nutrientes minerales
4.3.2 Importancia práctica de la aplicación foliar
de nutrientes minerales
4.3.3 Toma foliar y métodos de irrigación
La aplicación foliar de nutrientes minerales por medio de
aspersiones ofrece un método más rápido de suministro de nutrientes a las
plantas superiores que los métodos que implican la aplicación radical. Sin
embargo, el suministro es más temporal, y pueden presentarse varios problemas.
Estos incluyen:
1. Bajas tasas de penetración, particularmente en hojas con
cutículas gruesas (e.g., cítricos y café).
2. Escurrimiento de superficies hidrofóbicas.
3. Lavado por la lluvia
4. Secado rápido de las soluciones asperjadas
5. Limitadas tasas de retranslocación de ciertos nutrientes
minerales como calcio desde los centros de toma (principalmente hojas maduras) hacia
otras partes vegetales.
6. Limitadas cantidades de macronutrientes que pueden ser
suplidas mediante una aspersión foliar (en promedio, 1% x
7. Daño foliar (necrosis ó “quemado”)
El daño foliar por
las altas concentraciones de nutrientes es un serio problema practico encontrado
en la aplicación foliar de nutrientes minerales. El daño es principalmente el
resultado del desequilibrio local de nutrientes en el tejido foliar más que por
efectos osmóticos. Esto es aún cierto para la urea que es usualmente aplicada a
concentraciones bastante altas. En soya, por ejemplo, puede evitarse el daño
foliar (necrosis apical foliar) por la aspersión foliar con urea mediante la
aspersión simultanea con sacarosa, a pesar del aumento adicional en el
potencial osmótico de la aspersión foliar.
La necrosis apical
foliar siguiente a la aplicación foliar de urea no es causada por el amoniaco
formado por la hidrólisis de la urea por la ureasa vegetal. Como se muestra en
Tabla 4.5
Efecto del
inhibidor de ureasa PPD a sobre la actividad ureasa, necrosis apical foliar y contenido foliar de urea
y amoniaco en soya después de la aplicación foliar de 15 mg urea por hoja b
|
||||
PPD
(μg por hoja)
|
Actividad
ureasa c
|
Necrosis
apical foliar
(% del peso
seco)
|
Contenido (%
del peso seco)
|
|
Urea
|
Amoniaco
|
|||
0
75
|
16.1
5.8
|
1.3
5.7
|
0.10
0.52
|
0.031
0.017
|
a Fenilfosforodiamidato
b En base a Krogmeier et al. (1989).
c μmol N h–1 g–1 peso fresco
|
||||
Hay reportes
contradictorios sobre niveles de perdida de nitrógeno por volatilización foliar
de amoniaco subsiguiente a aspersiones foliares con urea. El rango de valores es
desde no más del 4% del nitrógeno aplicado en trigo a más del 30% en pasto
azul; la alta humedad de la superficie foliar seguida por un rápido secado
parece ser el principal factor responsable de las altas perdidas. Como efecto secundario
de la aplicación foliar de urea, pueden cambiar las poblaciones de microflora
sobre la superficie foliar y por lo tanto reducirse la germinación y
colonización de patógenos como el Erysiphe
graminis (mildeo polvoso).
En general, el daño
foliar por aplicación foliar de nutrientes es mucho menos severo cuando es bajo
el pH de la solución asperjada. La adición de surfactantes con base en silicio
parece ser un medio de disminuir el daño foliar y simultáneamente incrementar la
eficiencia de las aspersiones, particularmente para hojas con cutículas
gruesas.
4.3.2 Importancia práctica de la aplicación foliar
de nutrientes minerales
A pesar de los inconvenientes de suministrar nutrientes a las
plantas por medio de aplicaciones foliares, la técnica tiene gran utilidad práctica
bajo ciertas condiciones.
4.3.2.1 Baja disponibilidad de nutrientes en los
suelos
En suelos calcáreos, por ejemplo, usualmente es muy baja la
disponibilidad de hierro y está extendida la deficiencia de hierro. (“clorosis por
cal”). La aspersión foliar bajo estas condiciones puede ser mucho más eficiente
que la aplicación de costosos quelatos de hierro al suelo y es también un
método de aliviar la toxicidad por manganeso. También es extendida la
deficiencia de manganeso, particularmente en soya en un rango de suelos neutros
y alcalinos, y las aspersiones foliares con manganeso son de nuevo mucho más
efectivas que las aplicaciones al suelo para superar la deficiencia de
manganeso (Tabla 4.6). Sin embargo, ya que el manganeso solamente es pobremente
removilizado y su movilidad floemática es baja (Secciones 3.3 y 3.4), se pueden
requerir dos ó más aspersiones foliares dentro del periodo de crecimiento.
Tabla 4.6
Dosis de
fertilizantes de manganeso (como MnSO4)
requerida para el rendimiento óptimo de soya cultivada en suelos deficientes
en manganeso a
|
|
Modo de aplicación
del fertilizante de manganeso
|
Requerimiento
para el óptimo rendimiento (kg Mn ha–1)
|
A voleo
En bandas
Aspersiones foliares (2x)
|
14
3
0.1
|
a En base a Mascagni & Cox (1985).
|
|
En árboles frutales
las aplicaciones foliares de boro en el otoño es un procedimiento muy efectivo
para incrementar los contenidos de boro en las yemas florales y el cuajado del
fruto en la siguiente estación. En colinabo (Brassica napobrassica Mill.) el corazón pardo,
un síntoma típico de deficiencia de
boro, puede evitarse mediante dos aspersiones foliares de boro.
4.3.2.2 Suelo superficial seco
En regiones semiáridas, son fenómenos comunes la falta de agua
disponible en el suelo superficial y una correspondiente declinación en la
disponibilidad de nutrientes durante el periodo de crecimiento. Aunque aún el
agua puede estar disponible en el subsuelo, la nutrición mineral se vuelve el
factor limitante de crecimiento. Bajo estas condiciones, la aplicación al suelo
de nutrientes es mucho menos efectiva que la aplicación foliar, como se muestra
en
Tabla 4.7
Efectos de la
aplicación al suelo y foliar de cobre /CuSO4·SH2O)
sobre parámetros de crecimiento y rendimiento de grano en trigo a
|
|||
Tratamiento
|
Espigas m–2
|
Granos por
espiga
|
Rendimiento
de grano
(g peso seco
m–2)
|
Sin aplicación
Aplicación al suelo
(kg sulfato de cobre ha–1)
2.5
10.0
Aplicación foliar
(2%;
Una vez en la
extensión caulinar
Una vez en la
extensión caulinar y una vez en la
etapa de
embuchamiento
|
37.0
28.8
58.5
63.8
127.4
|
0.14
2.3
2.9
17.1
52.7
|
0.03
1.0
2.3
14.0
79.7
|
a En base a Grundon (1980).
|
|||
4.3.2.3 Disminución en la actividad radical durante
la etapa reproductiva
Como un resultado de la competencia de demandas por
carbohidratos, la actividad radical y de este modo la toma radical de
nutrientes declina con el comienzo de la etapa reproductiva. Las aspersiones
foliares que contienen nutrientes pueden compensar esta declinación. En
leguminosas que dependen de la fijación simbiótica de N2, la
competencia por carbohidratos entre las semillas en desarrollo y los nódulos
radicales puede causar una marcada disminución en la tasa de fijación de N2 (Capitulo 7). Aunque no siempre pero frecuentemente, la aplicación foliar de
nitrógeno como urea después de la floración y en el llenado de vaina puede ser
bastante efectivo para incrementar el rendimiento de las leguminosas noduladas
como se muestra en un ejemplo para soya en
Tabla 4.8
Efecto de la
aplicación foliar de urea en la floración y llenado de vaina sobre la
producción de materia seca y contenido de nitrógeno en soya nodulada a
|
|||||
Tratamiento
|
Peso seco (g
por planta)
|
Contenido de
N (mg por planta)
|
|||
Semillas
|
Total
|
Semillas
|
Total
|
(a partir de
urea)
|
|
Control
1% urea
1 % urea + 0.1% SFE b
|
4.6
10.2
20.7
|
21.4
38.1
54.9
|
234
518
1204
|
342
680
1476
|
(–)
(99)
(169)
|
a En base a Ikeda et al. (1991).
b Sucro mono– y diéster de ácidos
grasos de cadena larga.
|
|||||
4.3.2.4 Aumento en el contenido proteico de granos de
cereales
En cereales como el trigo el contenido proteico de los granos y
de este modo puede incrementarse su calidad para ciertos propósitos (e.g.,
horneado, alimentación animal) bastante fácilmente mediante la aplicación
foliar de nitrógeno en las ultimas etapas de crecimiento. El nitrógeno suplido en
estas etapas es fácilmente retranslocado desde las hojas y directamente
transportado hacia los granos en desarrollo (Sección 8.2.5). Aunque las tasas
de recuperación de nitrógeno a partir de las aspersiones foliares con urea son
usualmente bastante altas, por ejemplo, en trigo cerca del 70%, también se
presentan perdidas por volatilización de NH3 desde las hojas y puede
ser mayor que con la aplicación al suelo.
4.3.2.5 Aumento en el contenido de calcio en frutos
Como se mostró en el Capitulo 3, son extensos los desordenes
relacionados con el calcio en ciertas especies vegetales. Debido a la limitada
movilidad floemática del calcio, las aspersiones foliares no son muy efectivas
y se requieren múltiples aplicaciones durante el periodo de crecimiento. No
obstante, por ejemplo puede obtenerse alguna disminución en la mancha amarga en
manzanos mediante múltiples aspersiones de calcio, particularmente si se
asperjan directamente las superficies de las frutos en
desarrollo.
4.3.3 Toma foliar y métodos de irrigación
Puede también presentarse toma foliar de elementos minerales
como efecto secundario negativo del riego por aspersión con agua salina (Tabla
4.9).
Tabla 4.9
Efectos del
riego por aspersión y por goteo con agua salina sobre el contenido foliar de
elementos minerales en ají (Capsicum fructescens L.) a
|
||||||
Contenido de
sales en el agua
|
Contenido
foliar mineral
(mmol (100g)–1 peso seco)
|
|||||
Cloruro
|
Sodio
|
Potasio
|
||||
Aspersión
|
Goteo
|
Aspersión
|
Goteo
|
Aspersión
|
Goteo
|
|
Bajo
Medio
Alto
|
110
121
165
|
20
51
76
|
20
26
48
|
1
1
1
|
101
97
86
|
118
121
113
|
a En base a Bernstein & Francois (1975).
|
||||||
El riego por
aspersión conduce a un mayor incremento en los contenidos foliares de cloruro y
sodio que el riego por goteo (solo a la superficie del suelo), indicando una considerable
toma foliar directa del agua de irrigación. Consecuentemente los niveles
foliares de estos dos elementos minerales se vuelven tóxicos bastante
rápidamente cuando se usa agua salina para el riego por aspersión. Con el riego
por aspersión el contenido foliar de potasio es menor y declina con el
creciente contenido de sales en el agua de riego. Este patrón indica lavado del
potasio de las hojas, y el realce de este proceso mediante la sustitución Na+/K+ dentro del tejido foliar.
En general, la
sensibilidad al daño foliar por la aspersión con agua salina depende más de las
propiedades de la superficie foliar (toma foliar a través de la epidermis) que
de la tolerancia del cultivo a la salinidad. Los árboles de frutos caducifolios
(e.g., almendra, albaricoque) son particularmente sensibles al daño foliar
cuando se usa agua salina para la aspersión, mientras que por ejemplo, el algodón
y el girasol son muy tolerantes.