6.1 General
Se requieren varios factores para el crecimiento vegetal como
luz, CO2, agua y nutrientes minerales. Al incrementar el suministro
de cualquiera de estos factores desde su rango de deficiencia se incrementa la
tasa de crecimiento y rendimiento, aunque la respuesta aminora como se
incremente el suministro del factor de crecimiento. Esta relación fue formulada
matemáticamente para nutrientes minerales por Mitscherlich como una ley de los incrementos decrecientes del
rendimiento.
De acuerdo a esta formulación, las curvas rendimiento respuesta para un
nutriente mineral particular son asintóticas; cuando se incrementa el
suministro de un nutriente mineral (ó factor de crecimiento), los otros
nutrientes minerales (ó factores de crecimiento) ó el potencial genético del
cultivo se vuelven los factores limitantes. Se muestra las típicas curvas rendimiento
respuesta para nutrientes minerales en
Fig.
6.1 Curvas rendimiento–respuesta para nitrógeno, fósforo y
micronutrientes.
Se ha consolidado que algunas de las premisas
hechas por Mitscherlich fueron incorrectas. La pendiente de la curva rendimiento
respuesta para un nutriente mineral particular no puede describirse por un
factor constante, ni la curva es asintótica. Además cuando hay un abundante
suministro de nutrientes, se obtiene un punto de inversión, como se muestra
para micronutrientes en
Se da un ejemplo del
efecto de la interacción entre nutrientes minerales sobre el rendimiento en
Fig.
6.2 Efecto del creciente suministro de nitrógeno a tres niveles de
potasio (mм) sobre el rendimiento de grano y
paja en cebada cultivada en hidropónico. (Reproducido a partir de MacLeod, 1969, con permiso de
Las curvas rendimiento
respuesta difieren entre grano y paja, particularmente a mayores niveles de
potasio (Fig. 6.2). En contraste al rendimiento de paja, los niveles del rendimiento
de grano caen cuando es alto el suministro de nitrógeno, reflejando la
limitación por demanda (e.g., bajo numero de granos por espiga), la competencia
de demanda (e.g., realzado macollamiento), ó limitación por fuente (e.g.,
sombreo mutuo de las hojas).
Las curvas rendimiento
respuesta son fuertemente moduladas por las interacciones entre nutrientes minerales
y otros factores de crecimiento. Bajo condiciones de campo son de particular
importancia las interacciones entre la disponibilidad de agua y el suministro
de nitrógeno. En maíz, por ejemplo con creciente suministro de nitrógeno y
diferentes niveles de humedad del suelo, las curvas rendimiento respuesta
obtenidas son similares a aquellas para diferentes niveles de potasio (Fig.
6.2). Las depresiones en el rendimiento que acompañan a un gran suministro de
nitrógeno en combinación con bajos niveles de humedad del suelo son
presumiblemente causadas por varios factores como (a) retraso en la respuesta
estomatal a la deficiencia de agua (Capitulo 5), (b) mayor consumo de agua de
la biomasa vegetativa y el correspondientemente mayor riesgo de estrés por sequía
en periodos críticos de formación del grano, é (c) incremento en la relación
peso seco caulinar–radical con el creciente suministro de nitrógeno (Sección
8.2.5), un efecto que parece ser más notable en especies C3 que en C4.
Las curvas rendimiento
respuesta pueden diferir no solamente entre los órganos vegetativos y
reproductivos (Fig. 6.2) sino también entre los componentes del rendimiento de
productos cosechados. En la mayoría de cultivos, ambos la cantidad (e.g., rendimiento
de materia seca en toneladas por hectárea) y calidad (e.g., contenido de
azucares ó proteína) son importantes componentes del rendimiento. Como se
muestra esquemáticamente en
Fig.
6.3 Representación esquemática de curvas rendimiento respuesta de
productos cosechados. Clave: ―, rendimiento cuantitativo (e.g., materia
seca por hectárea); ---, rendimiento cualitativo (e.g., contenido de azucares,
proteínas, elementos minerales; para ejemplos (1) a (3) ver texto).