8.1
Clasificación y principios de acción de los nutrientes minerales
Por definición, los
nutrientes minerales tienen funciones específicas y esenciales en el
metabolismo vegetal. Dependiendo de cuan grande es el requerimiento del
crecimiento por un nutriente dado, el nutriente es referido cualquiera como un macronutriente ó un micronutriente. Otra clasificación, basada en sus propiedades
fisicoquímicas, divide los nutrientes en metálicos (potasio, calcio, magnesio, hierro, manganeso, zinc, cobre, molibdeno y níquel)
y no metálicos (nitrógeno, azufre,
fósforo, boro, cloro). Ambas clasificaciones son inadecuadas ya que cada
nutriente mineral puede desempeñar una variedad de funciones, y algunas de
estas funciones solo están pobremente correlacionadas cualquiera con su
cantidad requerida ó con su propiedad fisicoquímica. Un nutriente mineral puede
funcionar como un constituyente de una estructura orgánica, como un activador
de reacciones enzimáticas, ó como un carrier de carga y osmorregulador. En este
libro es preferida la clasificación más común de macro- y micronutrientes.
Son
bastante evidentes y fácilmente descritas las principales funciones de
nutrientes minerales como el nitrógeno, azufre, y fósforo que sirven como
constituyentes de proteínas y ácido nucleicos. Otros nutrientes minerales, como
el magnesio y los micronutrientes (excepto el cloro), pueden funcionar como
constituyentes de estructuras orgánicas, predominantemente de moléculas enzimáticas,
donde ellos están cualquiera directa ó indirectamente involucrados en la
función catalítica de las enzimas. El potasio, y presumiblemente el cloro, son
los únicos nutrientes minerales que no son constituyentes de estructuras
orgánicas. Ellos funcionan principalmente en la osmorregulación (e.g., en
vacuolas), en el mantenimiento del equilibrio electroquímico en las células y
en sus compartimentos y en la regulación de las actividades enzimáticas.
Naturalmente, debido a sus bajas concentraciones, los micronutrientes no juegan
un rol directo en cualquiera la osmorregulación ó el mantenimiento del
equilibrio electroquímico.
Requieren
ulteriores comentarios los diferentes tipos de funciones que los elementos
minerales desempeñan en las reacciones enzimáticas. El nitrógeno y el azufre
son constituyentes integrales de estructuras proteicas y de este modo de
apoenzimas (Fig. 8.1). Para la reacción catalítica de la mayoría de enzimas, se
requiere un componente no proteico, es decir, una coenzima, un grupo prostético,
ó un componente metálico. La diferencia entre coenzimas y grupos prostéticos es
principalmente un problema de convenciones. Las coenzimas típicas son el ATP y
FAD; los grupos prostéticos típicos son la clorofila, los citocromos, y la
nitrogenasa, en los que un metal actual como el grupo funcional. En varias
enzimas el grupo prostético parece ser el solo componente metálico. Ejemplos de
estos son dados en el Capitulo 9. La mayoría de los átomos metálicos que son
integrados en metaloproteínas son metales de transición, que desempeñan su
función catalizadora a través de un cambio de valencia. Este es el caso del
hierro en los citocromos, del cobre en la plastocianina, y del molibdeno en la
nitrogenasa. En algunas enzimas, sin embargo, el metal desempeña una función
catalizadora al formar un complejo enzima-sustrato-metal (e.g., magnesio en la
ATPasa). Información detalla sobre la función enzimática de los metales pesados
puede ser encontrada en Sandmann & Böger (1983).
Ha
atraído gran interés en años recientes la fosforilación de proteínas
enzimáticas (apoenzimas) en la regulación de su actividad. Un gran numero de
enzimas, por ejemplo
Fig.
8.1 Presentación esquemática de los componentes de una molécula
enzimática. Área sombreada: caparazón de hidratación por moléculas de agua
(cluster).
Los
nutrientes minerales también pueden por otros medios tener un rol dominante en
las reacciones enzimáticas. El potasio es un ejemplo típico de un nutriente
mineral que ejerce su función reguladora al cambiar la conformación del
componente proteico de la enzima. Las proteínas son macromoléculas cargadas que
están altamente hidratadas en células vivas y metabólicamente activas (Fig.
8.1). Debido a la formación de enlaces intermoleculares de hidrógeno, las
moléculas de agua forman asociaciones parciales pero no permanentes
(“estructuras” ó “clusters”) y de este modo tienen un efecto estabilizador
sobre la conformación proteica. Los solutos, incluyendo los nutrientes
minerales, alteran las propiedades físicas del solvente agua a través de la formación de escudos de hidratación alrededor de
los iones, así como las propiedades de la molécula proteica a través de las
interacciones, particularmente con los grupos cargados de la macromolécula
(interacción electrostática). La hidratación, estabilidad, y conformación de
las enzimas ú otros biopolímeros (e.g., membranas) son por lo tanto afectados
no solo por la temperatura y el pH sino también por el tipo (catión o anión, y
sus valencias) y concentración del nutriente mineral. La conformación
(orientación espacial) de una enzima es de nuevo un factor crucial para ambas
la afinidad entre el centro activo de la enzima y el sustrato (valor Km) y
la tasa de recambio de la enzima (Vmax; ver Fig. 2.10). El potasio, como el
principal catión citoplasmático (Sección 8.7), tiene un efecto prominente sobre
la conformación de las enzimas y de este modo regula la actividad de un gran
número de enzimas. Para detalles sobre las interacciones entre iones
inorgánicos y enzimas, ver Wyn Jones & Pollard (1983).
La
distribución de los nutrientes minerales entre los diferentes tipos de células
dentro de un tejido dado (e.g., células epidérmicas, células guarda, células
del mesófilo de una hoja) también proporciona información importante acerca de
la función de los nutrientes minerales. Esto es particularmente cierto para la
distribución de los iones en diferentes compartimentos celulares. En la última
década se ha hecho mucho progreso a este respecto al aplicar técnicas tales
como el microanálisis por rayos X, la NMR (resonancia magnética nuclear), los
microelectrodos selectivos de iones, ó los tintes fluorescentes, en estudios
sobre la distribución de iones en el citoplasma y en los organelos contenidos
dentro de el (e.g., cloroplastos) y en la vacuola. Los nuevos avances en cuanto
a las funciones de nutrientes minerales como por ejemplo del calcio como un
segundo mensajero, están basados en estos estudios de compartimentación
celular.
Se
espera en el futuro a partir de la investigación un progreso similar que
conduzca a un mejor entendimiento de las funciones de los nutrientes minerales
no solo a partir de el comparar genotipos ó mutantes dentro de una especie
vegetal dada sino también al introducir aproximaciones modernas y técnicas de
biología molecular y genética en los estudios de nutrición mineral vegetal. Se
han obtenido ya resultados promisorios por esta línea.
En este capitulo son dados ejemplos típicos de las varias
funciones de los macronutrientes mientras que los micronutrientes son tratados
en el Capitulo 9. Los elementos minerales cualquiera que reemplacen ciertos
nutrientes minerales en algunas de sus funciones (e.g., el sodio que reemplaza
al potasio) ó que estimulen el crecimiento por otros medios son discutidos en
el Capitulo 10.