9.2.1
General
9.2.2 Enzimas que contienen manganeso
9.2.3 Enzimas dependientes ó activadas por el manganeso
9.2.4 Fotosíntesis y evolución del oxígeno
9.2.5 Proteínas, carbohidratos, y lípidos
9.2.6 División y extensión celular
9.2.7 Deficiencia y toxicidad por manganeso
El
manganeso puede existir en los estados de oxidación 0, II, III, IV, VI y VII.. En sistemas biológicos, sin embargo, se presenta
principalmente en los estados de oxidación II, III y IV siendo bastante estable
como Mn(II) y Mn(IV) e inestable como Mn(III). En las
plantas, el Mn(II) es con creces la forma dominante,
pero puede ser rápidamente oxidado a Mn(III) y Mn(IV). El manganeso juega por
lo tanto un papel importante en los procesos redox. El manganeso(II)
forma solo enlaces relativamente débiles con ligandos orgánicos. El radio
iónico del Mn2+ (0.075 nm) cae entre el del Mg2+ (0.065
nm) y el del Ca2+ (0.099 nm) y puede por lo tanto sustituir ó
competir, en varias reacciones que involucren cualquiera de estos dos iones.
Las fuerzas de ligamiento de todos los tres iones con ligandos en base a
donadores de oxigeno son aproximadamente las mismas ó superior para el Mn2+,
como por ejemplo, por un factor cercano a cuatro en el caso del ATP Esto tiene
importantes consecuencias en la compartimentación del Mn2+ en las
células e interacciones entre la nutrición del manganeso y el magnesio.
9.2.2
Enzimas que contienen manganeso
Aunque
un número relativamente grande de enzimas son activadas por el Mn2+ (Sección 9.2.3), a la fecha esta bien establecida la existencia de solo dos
enzimas que contienen manganeso, es decir la proteína de manganeso en el
fotosistema II (PS II) y la superóxido dismutasa que contiene manganeso
(MnSOD). No se han confirmado los primeros reportes de una fosfatasa ácida que
contiene manganeso. Esta enzima contiene dos átomos de hierro por molécula y
requiere del hierro pero no de manganeso para su actividad.
Las superóxido dismutasas (SOD) están
presentes en todos los organismos aeróbicos y juegan un rol esencial en la
sobrevivencia de estos organismos en presencia del oxigeno. Ellas protegen a
los tejidos de los efectos deletéreos de los radicales libres de oxígeno O
. formados en varias reacciones
enzimáticas en donde se transmite un solo electrón al O
:
La
conversión del O
es catalizada por la SOD, y la subsiguiente dismutación del H2O2 en H2O y O2 es facilitada por cualquiera, peroxidasas,
catalasas ó, en los cloroplastos, por una ascorbato peroxidasa especifica (Fig.
5.2). En células fotosintéticas iluminadas los cloroplastos son los organelos
con la mayor tasa de recambio del oxígeno, incluyendo la formación de O
.y H2O2. Por consiguiente, en hojas verdes mas del 90% de la SOD está localizada en los cloroplastos y
solo el 4-5% en la mitocondria.
Las
isoenzimas de la SOD difieren en su componente metálico que puede ser
cualquiera hierro (FeSOD, Sección 9.1.2.2), manganeso (MnSOD) ó cobre+zinc
(CuZnSOD). La FeSOD está principalmente confinada a los cloroplastos. La
CuZnSOD también es encontrada en los cloroplastos pero esta se presenta también
en el citosol y mitocondria. La MnSOD no es muy distribuida ampliamente en
varias familias de plantas superiores. Dentro de las células está también
localizada principalmente en la mitocondria y peroxisomas. Hay reportes
polémicos concernientes a la existencia de MnSOD en cloroplastos. En arveja,
por ejemplo, esta está ausente mientras que en tabaco muy probablemente está
presente. En planta transgénicas de tabaco con elevados niveles de MnSOD ambas
la degradación de la clorofila en la luz y el filtrado de solutos desde los
cloroplastos y mitocondria fueron mucho menores que en las plantas control no
transgénicas con bajos niveles de MnSOD. Ambos rizobios (bacteroides) de vida libre y simbióticos solo poseen MnSOD la que también se
encuentra en el citosol de los nódulos, mientras que la CuZnSOD solo se
encuentra en el citosol de loa nódulos.

El
ejemplo mejor conocido y más documentado de una enzima que contiene manganeso
es un polipéptido (proteína) de 33 kDa del sistema del rompimiento del agua
asociado con el PSII (Sección 5.2.1). En este sistema están organizados cuatro
átomos de manganeso como un cluster que actúa como un dispositivo para
almacenar las cargas positivas prior a la oxidación de cuatro electrones de dos
moléculas de agua:
El
funcionamiento de los átomos de manganeso en ambos en el almacenamiento
transitorio de electrones y en la transmisión de electrones esta acoplado con
las fluctuaciones en el estado de oxidación del manganeso entre Mn(II) y Mn(IV). En células fotosintetizadoras este rol en
el PSII es la función más sensible del manganeso a ser deteriorada por la
deficiencia de manganeso (Sección 9.2.4).
9.2.3 Enzimas dependientes
ó activadas por el manganeso
El manganeso actúa como
un cofactor, activando alrededor de 35 enzimas diferentes. La mayoría de estas
enzimas catalizan reacciones de oxido-reducción, descarboxilación, e
hidrolíticas. El manganeso tiene un rol primario en el ciclo del ácido
tricarboxílico (TCA) en las reacciones de descarboxilación oxidativas y no
oxidativas, por ejemplo, en las descarboxilantes malato deshidrogenasa, enzima málica, e isocitrato deshidrogenasa específicas de NADPH:
La
mayoría de los estudios sobre la activación con manganeso de las enzimas se han
llevado a cabo in vitro y en muchos
casos el Mn2+ puede ser reemplazado por el Mg2+, ó
viceversa. Ya que la concentración de Mg2+ en la células es, en
promedio, cerca de 50-100 veces mayor que la del Mn2+, la activación in vivo de las enzimas por el Mn2+ es presumiblemente importante solo para aquellas enzimas donde el Mn2+ es mucho mas efectivo que el Mg2+. Un ejemplo de una mucha mayor
efectividad del Mn2+ es la RNA polimerasa cloroplástica donde para
su activación son requeridas concentraciones de Mg2+ cerca de 10
veces mayores que con Mn2+. Un requerimiento absoluto del Mn2+ se presenta en los cloroplastos de la vaina
del haz en aquellas plantas C4 en que el oxalacetato actúa como lanzadera de carbono (Sección 5.2.4) y donde la descarboxilación es
catalizada por la PEP carboxiquinasa. Esta enzima tiene un requerimiento
absoluto de Mn2+ que no puede ser reemplazado por el Mg2+ (Fig. 9.6). De hecho, el Mg2+ inhibe su actividad. La máxima
actividad se presenta en una proporción Mn/ATP de uno, sugiriendo que el
substrato para esta enzima es el complejo Mn•ATP
y no el Mg•ATP, como en la mayoría de reacciones (Sección 8.5).
Fig. 9.6 Efecto del Mn2+ y Mg2+ sobre la actividad PEP carboxiquinasa de Urochloa panicoides. La concentración de ATP se mantuvo constante a
0.25 mм. (Burnell, 1986)
El
manganeso activa varias enzimas de la vía del ácido siquímico, y de las
subsiguientes vías, que conducen la biosíntesis de aminoácidos aromáticos, como
la tirosina, y varios productos secundarios, como la lignina, los flavonoides,
así como el IAA. Por ejemplo, el Mn2+ afecta la fenilalanina-amonio
liasa (PAL) y estimula las peroxidasas requeridas por la biosíntesis de
lignina. En hojas deficientes de manganeso la actividad IAA oxidasa es
excepcionalmente alta, como también es el caso en hojas que experimentan
toxicidad por manganeso. Aún no es claro el rol del manganeso en la actividad
IAA oxidasa. En la vía biosintética de los isoprenoides que produce
carotenoides, esteroides, y GA, también se han hallado enzimas dependientes de
manganeso, como por ejemplo, la fitoeno sintetasa.
En
leguminosas noduladas como la soya que transporta al vástago nitrógeno
principalmente en la forma de alantoína y alantoato (Sección 7.4), la
degradación de estos ureidos en las hojas y en la cubierta seminal es
catalizada por la enzima alantoato amidohidrolasa que parece tener un
requerimiento absoluto de Mn2+. La arginasa es otra enzima
dependiente de manganeso en el metabolismo del nitrógeno.
Se
supuso antiguamente un rol del Mn2+ en la actividad nitrato
reductasa debido al incremento en el contenido de nitrato en hojas deficientes
de manganeso. Esta acumulación de nitrato, sin embargo, es la consecuencia de
un déficit de equivalentes reductores en los cloroplastos y de carbohidratos en
el citoplasma, así como de una retroregulación negativa que resulta a partir de
una menor demanda de nitrógeno reducido en los nuevos crecimientos en plantas
deficientes. No hay evidencia de un rol directo del Mn2+ en la
actividad nitrato reductasa.
El
manganeso (Mn2+) puede rápidamente desplazar el Mg2+ del
ATP ya que el Mn2+ se liga al ATP cuatro veces mas fuertemente que
el Mg2+. A altas concentraciones de Mn2+ el ATP en el
citoplasma es rápidamente saturado por el Mn2+. A fin de un normal
funcionamiento del Mg•ATP como el principal sistema transmisor
de energía las concentraciones de Mn2+ en el citosol y en el estroma
de los cloroplastos tienen por lo tanto que ser mantenidas a un bajo nivel. De
acuerdo con esto, la mayoría del Mn2+ es secuestrado en las vacuolas
ó en otros compartimentos celulares como las vesículas de Golgi. La depresión
de la fotosíntesis neta en hojas altas en manganeso es causada por la inhibición
de la reacción RuBP carboxilasa, mas probablemente debido al reemplazo del Mg2+ por el Mn2+ y, de este modo, es un reflejo de la inadecuada
compartimentación del Mn2+.
9.2.4 Fotosíntesis y
evolución del oxígeno
En algas verdes se
descubrió el rol particular del manganeso en la fotosíntesis. En Chlorella el requerimiento de manganeso
para el óptimo crecimiento es cerca de 1000 veces menor bajo condiciones heterotróficas (oscuridad y suministro externo de carbohidratos)
que bajo condiciones autotróficas, i.e., suministro de carbono vía
fotosíntesis. También en plantas superiores la fotosíntesis en general y la
evolución del O2 fotosintético en el PSII, en particular, son los
procesos que responden mas sensiblemente a la
deficiencia de manganeso (Fig. 9.7). Una disminución en el contenido de
manganeso en las hojas jóvenes tiene solo un pequeño efecto en el contenido de
clorofila (Fig. 9.7) ó en el peso seco foliar, pero la evolución del O2 fotosintético cae más del 50%. El resuministro de Mn2+ a las hojas
deficientes restaura en un solo día la evolución del O2 fotosintético a los niveles en hojas adecuadamente suplidas con manganeso. Se
han obtenido resultados similares en trigo. Las alteraciones en la evolución
del O2 inducidas por la deficiencia de manganeso están
correlacionadas con los cambios en la ultraestructura de las membranas
tilacoidales, es decir con la perdida de ciertas partículas (unidades
funcionales del PSII) asociadas con las áreas apiladas de las membranas tilacoidales.
El resuministro de manganeso restaura el número de partículas en las membranas
tilacoidales.
Fig. 9.7 Efecto del retiro y
resuministro de manganeso sobre el contenido de manganeso y clorofila y
evolución del O2 fotosintético en hojas jóvenes de Trifolium subterraneum. (Recalculado a
partir de Nable et al., 1984)
Cuando
la deficiencia de manganeso se vuelve más severa, el contenido de clorofila
también disminuye y cambia drásticamente la ultraestructura de los tilacoides.
Estas alteraciones ultraestructurales son cualquiera muy difíciles de
restaurar, ó son irreversibles y presumiblemente son causadas por la inhibición
de la biosíntesis de lípidos (Sección 9.2.5) y carotenoides. Ellas no son
llevadas a cabo por la realzada fotooxidación (peroxidación lipídica) de los
tilacoides y la clorofila.
9.2.5 Proteínas, carbohidratos, y lípidos
Aunque el Mn2+ activa la RNA
polimerasa, la síntesis proteica obviamente no es específicamente deteriorada
en tejidos deficientes de manganeso. El contenido de proteínas en plantas
deficientes es cualquiera similar a (Tabla 9.6) ó algo mayor a aquel en plantas
adecuadamente suplidas con manganeso. La acumulación de nitrógeno soluble es un
reflejo de un agotamiento de equivalentes reductores y carbohidratos para la
reducción del nitrato, así como de una menor demanda por nitrógeno reducido. La
deficiencia de manganeso tiene el efecto más severo en el contenido de
carbohidratos no estructurales, como se mostró en la Tabla 9.6 para la fracción
soluble (azúcar). Esta disminución en el contenido de carbohidratos es
particularmente evidente en las raíces y más probablemente es un factor clave
responsable de la depresión en el crecimiento radical de plantas deficientes
(Tabla 9.6).
Tabla 9.6
Efecto de la deficiencia de manganeso en el crecimiento y
composición de plantas de fríjol a
|
||||||
Parámetro
|
Hojas
|
Tallos
|
Raíces
|
|||
+Mn
|
-Mn
|
+Mn
|
-Mn
|
+Mn
|
-Mn
|
|
Peso seco
(g. por planta)
Nitrógeno
proteico (mg g-1 peso seco)
Nitrógeno
soluble (mg g-1 peso seco)
Carbohidratos
solubles (mg g-1 peso seco)
|
0.64
52.7
6.8
17.5
|
0.46
51.2
11.9
4.0
|
0.55
13.0
10.0
35.6
|
0.38
14.4
16.2
14.5
|
0.21
27.0
17.2
7.6
|
0.14
25.6
21.7
0.9
|
a A partir de Vielemeyer et
al. (1969).
|
||||||
Es
más complejo el rol del manganeso en el metabolismo de los lípidos. En hojas
deficientes de manganeso no solo el contenido de la clorofila es menor sino que
aún mucho mas, el contenido de constituyentes típicos de la membrana tilacoidal
como los glicolípidos y los ácidos grasos poliinsaturados. Ellos son deprimidos
en su contenido hasta un 50%. Esta depresión en el contenido de lípidos en los
cloroplastos puede ser atribuida al rol del Mn2+ en la biosíntesis
de ácidos grasos (acoplamiento de las unidades C2; Sección 8.3) y de
carotenoides y de compuestos relacionados (Sección 9.2.4).
Se
observan cambios notables en el contenido y composición lipídica en semillas en
plantas deficientes de manganeso (Fig. 9.8). En el rango de deficiencia de
manganeso el contenido foliar de manganeso y tanto el rendimiento como el contenido
de aceite seminal están correlacionados positivamente. En contraste, el
contenido proteico seminal esta correlacionado negativamente con el contenido
foliar de manganeso, que en este caso es una expresión de un típico “efecto de
concentración” que resulta del inhibido crecimiento seminal bajo deficiencia de
manganeso. También se altera marcadamente la composición de ácidos grasos del
aceite, aumenta el contenido del ácido linoleico (Fig. 9.8) y el de ciertos
ácidos grasos. Esto es contrarrestado por una disminución en el contenido del
ácido oleico. El menor contenido de aceite seminal en plantas deficientes
probablemente resulta principalmente a partir de las menores tasas de
fotosíntesis y de este modo del disminuido suministro de esqueletos de carbono
para la síntesis de ácidos grasos. Además puede ser un factor que contribuye la
participación directa del manganeso en la biosíntesis de ácidos grasos. No son
claras las razones de los cambios en la composición de ácidos grasos en
relación al suministro de manganeso.
Los
menores contenidos de lignina en plantas deficientes de manganeso (Tabla 9.7)
son un reflejo del requerimiento de manganeso en las varias etapas de la
biosíntesis de lignina. La disminución es particularmente evidente en raíces, y
un importante factor responsable de la menor resistencia de plantas deficientes
de manganeso a la infección de patógenos radicales (Capitulo 11).
Fig. 9.8 Relación
entre el contenido foliar de manganeso, rendimiento de semilla y composición
seminal de soya. (Reproducido a partir de Wilson et al., 1982, con
permiso de la Crop Science Society of America.)
Tabla 9.7
Relación
entre el manganeso y el contenido caulinar y radical de lignina en plantas
jóvenes de trigo a
|
||||
|
Contenido
de Mn (mg kg-1 peso seco)
|
|||
4.2
|
7.8
|
12.1
|
18.9
|
|
Lignina (% de peso
seco)
Caulinar
Radical
|
4.0
3.2
|
5.8
12.8
|
6.0
15.0
|
6.1
15.2
|
a Recalculado a partir de Brown et al. (1984).
|
||||
9.2.6 División y extensión celular
La inhibición del crecimiento radical en
plantas deficientes de manganeso es causada por un agotamiento de carbohidratos
así como por su requerimiento directo en el crecimiento. Parece responder más
rápidamente a la deficiencia de manganeso la tasa de elongación que la tasa de
división celular. Como se mostró en la Fig. 9.9 con raíces de tomate aisladas
en cultivo estéril y bajo un amplio suministro de carbohidratos, pero sin
manganeso, hay una rápida declinación en la extensión del eje principal en
menos de 2 días. El resuministro de manganeso restaura rápidamente la tasa de
crecimiento a niveles normales si su deficiencia no es muy severa. En plantas
deficientes de manganeso, cesa completamente la formación de las raíces
laterales. En estas raíces hay una mayor abundancia de pequeñas células no
vacuoladas que en las raíces control, lo que indica que por la deficiencia de
manganeso se deteriora a un mayor grado la elongación celular que la división
celular, una observación sustentada por experimentos en cultivo de tejidos.
Fig. 9.9 Efecto de la
transferencia desde un medio deficiente en manganeso a un medio completo en el
crecimiento del eje principal de raíces escindidas de tomate. Clave: ○,
manganeso ausente; ●, manganeso presente. (En base a Abbort, 1967)
9.2.7 Deficiencia y toxicidad por manganeso
La deficiencia de manganeso es abundante
en plantas cultivadas en suelos derivados de materiales parentales
inherentemente bajos en manganeso, y en suelos tropicales altamente lixiviados.
Es también común en suelos de alto pH que contienen carbonatos libres,
particularmente cuando se combinan con un gran contenido de materia orgánica.
La deficiencia de manganeso puede ser corregida por aplicación al suelo ó
foliar de MnSO4, pero este último método tiene sus limitaciones
(Sección 4.3.2). Un alto contenido de manganeso en las semillas, cualquiera
suministrado naturalmente por la planta parental ó artificialmente mediante el
empapamiento de las semillas en MnSO4, puede mejorar
considerablemente el crecimiento vegetal y el rendimiento de semilla en suelos deficientes de
manganeso como se ha mostrado para cebada. Especies vegetales y cultivares
dentro de una especie difieren considerablemente en su susceptibilidad a la
deficiencia de manganeso cuando son cultivados en suelos bajos en manganeso.
Por ejemplo, la avena, el trigo, la soya ó el durazno son muy susceptibles
mientras que el maíz y el centeno no son susceptibles. En contraste, los
contenidos críticos de deficiencia del manganeso en las plantas son similares,
variando entre 10 y 20 mg Mn Kg-1 peso seco en hojas completamente
expandidas, independiente de la especie vegetal ó cultivar ó las condiciones
ambientes imperantes. Solo el Lupinus
angustifolius tiene un contenido crítico de deficiencia que es el doble de
alto del de otras especies vegetales. Debajo del contenido crítico de
deficiencia declinan rápidamente la producción de materia seca, la fotosíntesis
neta, y el contenido de clorofila, mientras que permanecen sin afectarse las
tasas de respiración y transpiración. Las plantas deficientes de manganeso son
más susceptibles al daño por temperaturas de heladas y se requiere el doble de
tiempo para alcanzar la etapa de embuchamiento que con plantas suficientes en
manganeso. La caída que ocurre en el número de granos, y en rendimiento de
grano en plantas deficientes de manganeso es presumiblemente una combinación de
ambos baja fertilidad del polen y un déficit en el suministro de carbohidratos
para el llenado del grano.
En
dicotiledóneas, el síntoma más notable de deficiencia de manganeso es la
clorosis intervenal de las hojas mas jóvenes, mientras que en cereales, los
principales síntomas son las manchas verde-grisáceas en la mayoría de hojas
básales (“moteado gris”, “Dörrfleckenkrankheit”).
En leguminosas, los síntomas de deficiencia de manganeso en los cotiledones son
conocidos como las “manchas del pantano” en arveja ó como el desorden de
“semillas rajadas” en lupino; el ultimo desorden causa decoloración, rajado, y
deformidad en las semillas.
En
contraste al estrecho rango del contenido crítico de deficiencia foliar, el
contenido crítico de toxicidad varía ampliamente entre especies vegetales y condiciones
ambientales. Un ejemplo de las diferencias entre especies cultivadas es dado en
la Tabla 9.8. Aún en una especie el contenido crítico de toxicidad puede variar
en gran parte entre cultivares.
Tabla 9.8
Contenidos críticos caulinares de toxicidad por manganeso en
varias especies vegetales a.b
|
|
Especie
|
Contenido de manganeso
(mg kg-1 peso seco)
|
Maíz
Fríjol gandul
Soya
Algodón
Batata
Girasol
|
200
300
600
750
1380
5300
|
a En base a Edwards & Asher (1982).
b Los contenidos críticos de toxicidad están asociados con una
reducción en el 10% en la producción de materia seca.
|
|
De
los factores ambientales que afectan los contenidos críticos de toxicidad, son
de particular importancia la temperatura y la presencia de silicio. A altas
temperaturas los contenidos críticos foliares de toxicidad son frecuentemente
mucho mayores que a bajas temperaturas. El efecto del silicio es comparable al
de las altas temperaturas; i.e., aumentan la tolerancia tisular al manganeso
(Sección 10.3). Hay reportes contradictorios sobre el efecto de la alta
intensidad lumínica sobre la toxicidad por manganeso, por ejemplo, de
incrementar la severidad de los síntomas por toxicidad ó de disminuir los
síntomas por toxicidad. La diversidad de síntomas de toxicidad por manganeso es
una razón importante para estos resultados
contradictorios.
En muchas especies vegetales los síntomas de toxicidad por
manganeso se caracterizan por pecas marronas en hojas maduras, y estos síntomas
son mucho menos notables en condiciones de alta luminosidad comparando con
condiciones de baja luminosidad. Aunque estas pecas marronas contienen
manganeso oxidado, el color café no deriva del manganeso (e.g., MnO2)
sino de polifenoles oxidados. La formación de las pecas marronas es precedida
por la realzada formación de calosa en la misma área, indicando los
efectos tóxicos del Mn2+ sobre la membrana plasmática y el realzado influjo
de Ca2+ como una “señal” para la formación de calosa (Sección 8.6).
La intensidad de la formación de pecas marronas puede ser usada como un método
rápido y simple para seleccionar diferentes cultivares para la tolerancia al
manganeso.
En
hojas de especies vegetales tolerantes al manganeso como el girasol ó la ortiga
urticante, también se encuentra frecuentemente a alto contenido de manganeso
manchas marronas alrededor de la base de los tricomas y se considera como un
mecanismo de tolerancia la deposición de óxidos de manganeso en estos sitios.
En
muchos casos los síntomas de toxicidad por manganeso se presentan como clorosis
y necrosis intervenal. Particularmente en dicotiledóneas como el fríjol y
algodón estos síntomas se combinan con deformaciones de las hojas jóvenes
(“hoja torcida”), que es un síntoma típico de la deficiencia de calcio. En
estos casos, dominan las deficiencias inducidas de otros nutrientes minerales
como el hierro, magnesio, y calcio, ó por lo menos están involucradas. La
deficiencia inducida de hierro y magnesio es causada por ambas la inhibida toma
y competencia (ó desbalance) a nivel celular. Se han dado en la Sección 2.5.3
ejemplos del efecto inhibidor del Mn2+ sobre la toma del Mg2+ , y es
discutida arriba la competencia a nivel celular. Por consiguiente, la toxicidad
por manganeso puede frecuentemente ser contrarrestada con un alto suministro de
magnesio.
En
contraste al hierro y el magnesio, la inducción de los síntomas de deficiencia
de calcio (“hoja torcida”) debido a los altos contenidos tisulares de manganeso
es más probablemente un efecto indirecto en el transporte del calcio a las
hojas en expansión. El transporte acropétalo del calcio es mediado por un
contratransporte basipétalo de IAA (Sección 3.4.3), y la alta actividad IAA
oxidasa, ó de la actividad polifenoloxidasa en general, es una característica
típica en tejidos con altos contenidos de manganeso. Los síntomas de
deficiencia de calcio inducidos por la toxicidad por manganeso son por lo tanto
mas probablemente causados por la realzada degradación del IAA, un proceso que
es agravado, por ejemplo, por una alta intensidad lumínica. La perdida en la
dominancia apical y la realzada formación de vástagos axilares (“escoba de
bruja”) constituye otro síntoma de la toxicidad por manganeso, sustentando
adicionalmente la hipótesis de una relación entre el deteriorado transporte
basipétalo del IAA y la toxicidad por manganeso.