9.5.1
General
9.5.2 Enzimas que contienen níquel
9.5.3 Rol del níquel en el metabolismo del nitrógeno
9.5.4 Contenido de níquel en las plantas
9.5.5 Deficiencia y toxicidad por níquel
9.5.6 Tolerancia al níquel
El níquel esta químicamente relacionado
al hierro y al cobalto. Su estado de oxidación preferido es el Ni(II), pero este también puede existir en los estados Ni(I)
y Ni(III). El níquel forma complejos estables, por ejemplo, con cisteína y
citrato y en enzimas de níquel este está coordinado a varios ligandos.
El
níquel es un elemento traza esencial (micronutriente) para un gran número de
bacterias, por ejemplo, como un componente metálico en la ureasa y muchas
hidrogenasas, y también para bacterias acetogénicas y metanogénicas. Hay
también un número de reportes recientes sobre la estimulación de la germinación
y del crecimiento en varios especies de cultivo por las bajas concentraciones
de níquel en el sustrato. La primera clara evidencia de la función del níquel
en la ureasa en plantas superiores fue suministrada por Dixon et al. (1975). Después, se mostró un
requerimiento de níquel en leguminosas, independientemente de la forma de
nutrición del nitrógeno y, ahora se ha establecido la esencialidad del níquel.
De acuerdo a estos estudios, el níquel satisface los requerimientos para su
clasificación como nutriente mineral para las plantas superiores. Por lo menos
algunas de las funciones del níquel están ahora claramente definidas, y las
plantas no pueden completar su ciclo de vida sin un adecuado suministro de
níquel. El níquel es ahora por lo tanto incluido en la lista de
micronutrientes.
9.5.2
Enzimas que contienen níquel
En sistemas biológicos están bien
definidas un número de enzimas en que el níquel es el componente metálico
requerido para su actividad. En estas enzimas el níquel está coordinado bien a
ligandos de N- y O- (e.g., en ureasa), a ligandos de S- (residuos cisteína,
e.g., hidrogenasa), ó ligandos de N- de
estructuras tetrapirrólicas.
En
plantas superiores, la ureasa es hasta ahora la única enzima conocida que
contiene níquel. La ureasa aislada de canavalia (Canavalia ensiformis L.) tiene un peso molecular de 590 kDa y
consiste de seis subunidades (i.e., es hexamérica), cada subunidad contiene dos
átomos de níquel. En las subunidades el níquel está coordinado a ligandos de N-
y O-, y uno de las enlaces Ni–O puede posiblemente ser desplazado por moléculas
de agua durante las reacciones hidrolíticas (ver abajo).
El
níquel no se requiere para la síntesis de proteínas enzimáticas pero, como
componente metálico, es esencial para estructura y función catalítica de las enzimas.
En
hidrogenasas de bacterias reductoras de sulfato, fotosintéticas, y oxidantes de
hidrogeno [i.e., las hidrogenasas de captación de hidrógeno en rizobios
(Sección 7.3)] el níquel está asociado a clusters de Fe-S y puede también tomar
parte en reacciones redox. Los Rhizobium y Bradyrhizobium producen
hidrogenasas de captación de hidrógeno tanto en vida libre como en bacteroides
en los nódulos radicales. En rizobios de vida libre, es extremadamente baja la
actividad hidrogenasa sin suministro de níquel, pero puede restaurarse en tres
horas al resuministrar níquel.
9.5.3
Rol del níquel en el metabolismo del nitrógeno
Cuando se suministra la urea como única
fuente de nitrógeno, en ausencia de níquel fue muy pobre el crecimiento de Lemna y de cultivos celulares de soya y
fue baja la actividad ureasa. La adición de níquel incremento ambos el
crecimiento y la actividad ureasa más de cinco veces en el cultivo de células
de soya. En plantas bajas en níquel suplidas con urea, no solo se deteriora la
utilización de esta forma de nitrógeno sino también se presenta toxicidad por
urea. La aplicación foliar de urea está frecuentemente asociada con la
toxicidad por urea (Sección 4.3), y la severidad de los síntomas de toxicidad
se relacionan estrechamente con el estado nutricional del níquel vegetal como
se muestra en la Tabla 9.29 para soya. En plantas sin suministro de níquel, es
baja la actividad foliar ureasa y la aplicación foliar de urea conduce a una
gran acumulación de urea y a la necrosis severa de las puntas foliares. En
plantas suplidas con níquel, la actividad ureasa fue mucho mayor y
correspondientemente menores la acumulación de urea y necrosis.
Tabla 9.29
Efecto del suministro de níquel en la solución nutritiva y de
la aplicación foliar de urea en la necrosis de la punto foliar, y en la
actividad ureasa en plantas de soya a
|
||||
Suministro de Ni
(μg l-1)
|
Aplicación foliar
(mg urea por hoja)
|
Necrosis de puntas foliares
(% de peso seco)
|
Contenido de urea
(μg g-1 peso seco)
|
Actividad ureasa
(μmol NH3 h-1 g-1 peso
seco)
|
0
100
|
0
3
6
0
3
6
|
<0.1
5.2
13.6
0
2.0
3.5
|
64
1038
6099
0
299
1583
|
2.2
2.7
2.4
11.8
11.3
9.6
|
a En base a Krogmeier et al. (1991). Reimpreso con permiso de Kluwer
Academic Publishers.
|
||||
En
leguminosas noduladas como la soya, los ureidos son la forma dominante del
nitrógeno transportado a los vástagos (Sección 7.4) donde ellos son degradadas
a NH3 y CO2 sin involucrar el metabolismo de la urea
(Sección 8.2.3). Por consiguiente, no se espera un requerimiento de níquel
particularmente alto en soya nodulada, y otras leguminosas
tipo ureido, comparando con soya suplida con nitrógeno mineral.
Independientemente de la forma de nutrición de nitrógeno (urea; N-NH4;
N-NO3; fijación de N2) en soya y caupí, sin suministro de
níquel, se acumulan grandes cantidades de urea en las hojas y son severos los
síntomas de necrosis de punta foliar. La Tabla 9.30 muestra que hay una gran
acumulación de urea (hasta 3% del peso seco) hacia la punta de la lamina foliar
en plantas deficientes de níquel. Los contenidos de ureidos son bajos y no son
afectados por el suministro de níquel, lo que es también cierto para purinas
libres y el ácido úrico. Estos resultados indican que la urea es un
intermediario normal en el metabolismo del nitrógeno (ver abajo).
Tabla 9.30
Efecto del suministro de níquel durante el crecimiento en el
contenido de urea, ureidos y níquel en hojas maduras de caupí suplido con NH4NO3 a
|
||||||
Parte de la hoja
|
Contenido en peso seco
|
|||||
Urea
(μmol g-1)
|
Ureido
(μmol g-1)
|
Níquel
(μg g-1)
|
||||
+Ni
|
-Ni
|
+Ni
|
-Ni
|
+Ni
|
-Ni
|
|
Pecíolo
Base lamina
Punta lamina
|
0.11
0.56
2.16
|
0
18.1
238.4
|
ND
3.6
ND
|
ND
4.5
ND
|
Nd
3.73
ND
|
ND
0.11
ND
|
a En base a Walter et al.
(1985) ; ND = no determinado.
|
||||||
Cuando
fueron usadas semillas a partir de plantas cultivadas bajo condiciones bajas en
níquel también se encontraron grandes acumulaciones de urea y necrosis severa
de la punta foliar en plantas de trigo, cebada, y avena sin suministro de
níquel. El crecimiento radical y caulinar fue significativamente menor en las
plantas privadas de níquel, que fueron menos verdes, desarrollaron necrosis y
clorosis intervenal, y los 2 cm terminales de las hojas fallaron en su
despliegue.
En
semillas de cebada a partir de plantas cultivadas con bajo suministro de níquel
se presenta una estrecha relación entre el contenido de níquel, la viabilidad,
la tasa de germinación y el vigor de la plántula. Esta relación para la tasa de
germinación se muestra en la Fig. 9.20.
Fig. 9.20 Relación entre el
contenido seminal de níquel y el porcentaje de germinación en cebada.
(Redibujado a partir de Brown et al-. 1987a;
con permiso de la American Society of Plant Physiologists)
La
viabilidad de las semillas deficientes en níquel no puede ser restaurada al
empapar las semillas en una solución que contiene níquel, demostrando que el
níquel es esencial para el normal desarrollo de semilla en las plantas maternas
y, de este modo, para completar el ciclo de vida en la planta de cebada.
Por
lo menos en cebada, el nivel crítico de deficiencia de níquel está en el rango
de 0.1 μg g-1 peso seco, y a menores contenidos se acumulan
aminoácidos y nitrato. Los cambios en el contenido de ácidos orgánicos y otros
solutos pueden resultar a partir de los eventos secundarios de las
perturbaciones en el metabolismo del nitrógeno en plantas deficientes en
níquel. No es claro hasta que punto varios de estos efectos de la deficiencia
de níquel están directamente relacionados con la función del níquel en la
ureasa. En cualquier caso estos estudios demuestran que en el metabolismo del
nitrógeno la urea es un metabolito normal cuya concentración tiene que ser
mantenida a un nivel bajo a fin de evitar su toxicidad. Se conocen en las
plantas varías vías de biosíntesis de la urea (Fig. 9.21). El ciclo de la
ornitina para la biosíntesis de urea probablemente es de importancia general,
así como la mayor tasa de formación de urea durante la degradación proteica,
por ejemplo, en hojas maduras, al principio del crecimiento reproductivo y en
la germinación de semillas de leguminosas.
Fig. 9.21 Vías de biosíntesis de
urea en plantas. (Modificado a partir de Walter et al., 1985.)
9.5.4 Contenido de níquel en las plantas
En la mayoría de plantas
el contenido de níquel en los órganos vegetativos está en el rango de 1-10
μg g-1 peso seco, y este rango refleja principalmente las
diferencias entre especies vegetales en la toma y en el transporte del níquel
de la raíz al vástago. El níquel es fácilmente móvil en el xilema y el floema,
y en algunas especies vegetales es preferentemente translocado a las semillas.
Esto es particularmente cierto para las Fabaceae como se muestra en la Tabla 9.31
en un ejemplo típico a partir de un gran numero de especies. El molibdeno es
el único otro micronutriente que es acumulado tan preferentemente en las
semillas de leguminosas.
Tabla 9.31
Contenido de níquel y otros micronutrientes en las partes
caulinares vegetativas y en las semillas de lupino (Lupinus polyphyllus) y centeno (Secale cereale) a
|
|||||||
Especie
|
|
Contenido (μg g-1 peso seco)
|
|||||
Ni
|
Mo
|
Cu
|
Zn
|
Mn
|
Fe
|
||
Lupino
Centeno
|
Caulinar
Seminal
Caulinar
Seminal
|
0.81
5.53
0.62
0.28
|
0.08
3.29
0.17
0.33
|
3.6
6.0
1.6
4.4
|
28
41
7
25
|
298
49
16
27
|
178
47
78
26
|
a A partir de Horak (1985a)
|
|||||||
9.5.5
Deficiencia y toxicidad por níquel
Hasta ahora no hay evidencia clara de
deficiencia de níquel en plantas cultivadas en suelo, ó en bacterias del suelo,
a pesar de que en un experimento en macetas con un suelo calcáreo en trigo
suplido con urea, el suministro simultaneo de níquel realzo el crecimiento, aún
hasta a contenidos caulinares de níquel de 15-22 μg g-1 peso
seco.
En
general, en plantas de cultuvo hay una mucha mayor preocupación respecto a la
toxicidad por níquel, por ejemplo, en relación a la aplicación de aguas negras
que son frecuentemente altas en níquel. Los niveles críticos de toxicidad están
en el rango de >10 μg g-1 peso seco en especies sensibles, y
>50 μg g-1 peso seco en especies moderadamente tolerantes.
En trigo los niveles críticos de toxicidad se incrementan desde 63 a 112
μg g-1 peso seco con el creciente suministro de urea. En
especies sensibles, se inhibe severamente el crecimiento radical aún debajo de
los 5 μм Ni cuando es baja la concentración de Ca2+.
Los suelos de serpentina (ó más
precisamente, ultramáficos son usualmente muy altos en hierro, magnesio,
níquel, cromo, pero muy bajos en calcio. La flora de estos suelos incluyen
muchas especies (e.g., del genero Alyssum)
que exhiben hiperacumulación de níquel, en donde el contenido de níquel en las
hojas puede alcanzar 10-30 mg g-1 peso seco. La tolerancia al níquel
en estas hiperacumuladoras es conseguida principalmente mediante la
complejación del níquel con ácidos orgánicos, en particular málico y cítrico;
siendo la estabilidad de los complejos con ácido cítrico cerca de 150 veces
mayor que la de los complejos con ácido málico. En suelos de debajo del dosel
de árboles hiperacumuladores existe una mucha mayor proporción de bacterias
resistentes al níquel que las que están mas allá del dosel indicando la alta
tasa de ciclaje de níquel en el “microecosistema” de estos árboles.