9.6.1
General
9.6.2 Nitrogenasa
9.6.3 Nitrato reductasa
9.6.4 Otras enzimas que contienen molibdeno
9.6.6 Deficiencia y toxicidad por molibdeno
El molibdeno es un elemento de
transición, que se presenta en solución acuosa principalmente como el oxianión
molibdato, MnO
, en su forma mas oxidada [Mo(VI)].
Como componente metálico de las enzimas también existe como Mo(IV)
y Mo(V). Debido a su configuración electrónica, el Mo(VI)
comparte muchas semejanzas químicas con el vanadio y, particularmente, con el
tungsteno. Varias propiedades del anión molibdato MnO
también semejan a aquellas de varios aniones inorgánicos
divalentes, en particular del sulfato (SO
) y del fosfato (HPO
), lo que tiene implicaciones importantes en la
disponibilidad del molibdeno en los suelos y su toma por las plantas (Sección
9.6.6). En el transporte a larga distancia en plantas el molibdeno es
fácilmente móvil en el xilema y floema. Se desconoce la forma en que el
molibdeno es translocado, pero sus propiedades químicas indican que es mas
probablemente transportado como MnO
que en forma de complejos.
El
requerimiento vegetal por molibdeno es inferior que aquel para cualquier otro
nutriente mineral, excepto del níquel. Las funciones del molibdeno como
nutriente vegetal están relacionadas con los cambios en la valencia que
experimenta como componente metálico de las enzimas. En su estado oxidado
existe como Mo(VI); este es reducido a Mo (V) y
Mo(IV).
En
plantas superiores se han encontrado solo unas pocas enzimas que contienen
molibdeno como cofactor. En estas enzimas el molibdeno tiene ambas funciones
estructurales y catalíticas y está directamente involucrado en reacciones
redox. Estas enzimas son la nitrato reductasa, la nitrogenasa, la xantina
oxidasa/deshidrogenasa y presumiblemente, la sulfito reductasa. Las funciones
del molibdeno están por lo tanto estrechamente relacionadas con el metabolismo
del nitrógeno, y el requerimiento de molibdeno depende fuertemente del modo de
suministro de nitrógeno.
La nitrogenasa es el único complejo
enzimático clave para todos los microorganismos fijadores de N2.
Está consiste de dos proteínas de hierro, una de las cuales es la FeMo-proteína
de 240kDa, compuesta de cuatro subunidades con 30 átomos de Fe y 2 de Mo. Los
detalles del arreglo estructural y las funciones catalíticas del molibdeno en
la nitrogenasa han sido discutidos en la Sección 7.3. En algunas bacterias
diazotróficas (e.g., Azotobacter
chroococcum), además de la Mo-nitrogenasa, hay otra nitrogenasa en que el
molibdeno es reemplazado por el vanadio.
En
leguminosas y no leguminosas dependientes de la fijación de N2, el
requerimiento de molibdeno es grande, particularmente en los nódulos radicales.
Cuando el suministro externo es bajo, el contenido nodular de molibdeno por
unidad peso seco es usualmente mayor que aquel de las hojas, mientras que cuando el suministro externo es alto, el
contenido foliar frecuentemente se eleva mas que el de los nódulos. Cuando el
molibdeno es limitante, la acumulación preferencial en los nódulos radicales
puede conducir a un contenido considerablemente menor de molibdeno en los
vástagos y semillas de las leguminosas noduladas. Sin embargo, la relativa
asignación de molibdeno a los varios órganos vegetales varia considerablemente
no solo entre especies vegetales, sino también entre genotipos dentro de un
especie, por ejemplo en Phaseolus
vulgaris.
Como
se espera, el crecimiento de plantas que dependen de la fijación de N2 es particularmente estimulado mediante la aplicación de molibdeno a suelos
deficientes (Tabla 9.32). La respuesta del peso seco nodular al molibdeno es
espectacular y refleja indirectamente el incremento en la capacidad de fijación
de N2 causado por el molibdeno.
Tabla 9.32
Efecto del molibdeno en el crecimiento y contenido de nitrógeno
en plantas de aliso (Alnus glutinosa)
cultivadas en un suelo deficiente en molibdeno a
|
|||||
Parámetro
|
Aplicación de molibdeno
(μg por maceta)
|
Hojas
|
Tallos
|
Raíces
|
Nódulos
|
Peso seco
(g por maceta)
Contenido
de nitrógeno (%)
|
0
150
0
150
|
1.79
5.38
2.29
3.58
|
0.59
2.20
0.92
1.17
|
0.38
1.24
1.79
1.83
|
0.007
0.132
2.77
3.26
|
a A partir de Becking (1961).
|
|||||
En
suelos bajos en disponibilidad de molibdeno, el efecto de la aplicación de
molibdeno a las leguminosas depende de la forma de suministro de nitrógeno.
Como se muestra en la Tabla 9.33 el molibdeno aplicado a plantas de soya ambas
noduladas y no noduladas incrementó el contenido de nitrógeno y rendimiento seminal
solo en las plantas noduladas sin suministro ó con suministro insuficiente de
fertilizantes de nitrógeno. Esto demuestra el mayor requerimiento de molibdeno
en la fijación de N2 que en la reducción del nitrato. Esto también
indica que en suelos con baja disponibilidad de molibdeno es posible reemplazar
la aplicación de fertilizantes de nitrógeno a las leguminosas por la aplicación
de fertilizantes de molibdeno combinados con la apropiada infección de
rizobios.
Tabla 9.33
Influencia del suministro de fertilizantes de nitrógeno y
molibdeno en el contenido foliar de nitrógeno y en el rendimiento seminal de
plantas de soya no noduladas y noduladas a
|
|||||||||
|
Tratamiento
(g Mo ha-1)
|
No nodulada (hg N ha-1)
|
Nodulada (hg N ha-1)
|
||||||
0
|
67
|
134
|
201
|
0
|
67
|
134
|
201
|
||
Nitrógeno
(% peso seco foliar)
Rendimiento seminal
(t ha-1)
|
0
34
0
34
|
3.1
3.6
1.71
1.62
|
4.6
4.7
2.66
2.67
|
5.3
5.3
3.00
2.94
|
5.6
5.6
3.15
3.16
|
4.3
5.7
2.51
3.05
|
5.1
5.5
2.76
3.11
|
5.4
5.6
3.08
3.23
|
5.6
5.6
3.11
3.13
|
a Las plantas fueron cultivadas en un suelo de pH 5.6. En base a
Parker & Harris (1977).
|
|||||||||
La nitrato reductasa es una enzima dimerica con grupos prostéticos que transfieren tres electrones por
subunidad: flavín (FAD), hemo, y molibdeno. Durante la reducción del nitrato,
los electrones son transferidos directamente desde el molibdeno al nitrato. Los
detalles de este proceso de reducción han sido descritos en la Sección 8.2.
La
actividad nitrato reductasa (NRA) es baja en hojas de plantas deficientes en
molibdeno, pero puede ser fácilmente inducida en unas pocas horas al permear
los segmentos foliares con molibdeno. Como se muestra en la Fig. 9.22, en
plantas alimentadas con nitrato hay una estrecha relación entre el suministro
de molibdeno, la NRA foliar (NRA - Mo), y el rendimiento de espinaca. De los
segmentos foliares incubados por 2 h con molibdeno (NRA + Mo), solo en aquellos
a partir de plantas deficientes fue donde hubo un incremento en la NRA del
tejido foliar. La “NRA inducible” puede por lo tanto ser usada como un prueba para
el estado nutricional del molibdeno en plantas.
Fig. 9.22 Actividad nitrato reductasa (NRA) en hojas de
espinaca a partir de plantas cultivadas con diferentes niveles de molibdeno.
Los segmentos foliares fueron incubados con (NRA + Mo) ó sin (NRA – Mo)
molibdeno por 2 h. El área punteada represente al “NRA inducible”. (Redibujado
a partir de Witt & Jungk, 1977.)
Como
se espera, el requerimiento de molibdeno para el crecimiento vegetal es
fuertemente dependiente de si el nitrógeno es suministrado como nitrato ó
amonio (Tabla 9.34). En plantas alimentadas con nitrato no suplidas con
molibdeno el crecimiento es pobre, son bajos los contenidos tanto de clorofila como
de ácido ascórbico (ubicación principal en cloroplastos), pero el de nitrato es
alto. Las hojas mostraron síntomas típicos de deficiencia de molibdeno (“cola
de látigo”, ver Fig. 9.24). Cuando se suministra amonio, la respuesta al
molibdeno es mucho menos marcada pero sigue presente en términos tanto de peso
seco como contenido de ácido ascórbico. En ausencia de suministro de molibdeno,
las plantas alimentadas con amonio también desarrollan síntomas de cola de
látigo.
Tabla 9.34
Efectos del molibdeno y de la fuente de nitrógeno en el
crecimiento y contenido de clorofila, nitrato y ácido ascórbico en tomate a
|
||||||||
Tratamiento b
(forma del nitrógeno)
|
Peso seco
(g. por planta)
|
Clorofila
(mg (100g)-1 peso fresco)
|
Nitrato
(mg g-1 peso seco)
|
Ácido ascórbico
(mg (100g)-1 peso fresco)
|
||||
-Mo
|
+Mo
|
-Mo
|
+Mo
|
-Mo
|
+Mo
|
-Mo
|
+Mo
|
|
Nitrato
Amonio
|
9.6
15.9
|
25.0
19.4
|
8.9
21.6
|
15.8
17.4
|
72.9
10.4
|
8.7
8.7
|
99
126
|
195
184
|
a En base a Hewin & McCready (1956)
b pH del sustrato (arena cuarcítica) tamponado con CaCO3.
|
||||||||
Hay
reportes contradictorios a si existe algún requerimiento de molibdeno cuando
las plantas son suplidas con nitrógeno reducido como amonio ó urea. Los
resultados mostrados en la Tabla 9.34 incluyen este aspecto ya que bajo
condiciones de cultivo no estériles se presentó en el sustrato la nitrificación
del amonio y, de este modo, no pudo evitarse la toma y acumulación de nitrato.
En plantas de coliflor cultivadas bajo condiciones estériles, aquellas suplidas
con amonio pero sin molibdeno no desarrollaron ningún síntoma de deficiencia y
no parecieron tener requerimiento de molibdeno, un resultado que está de
acuerdo con aquel obtenido en algas verdes. Se ha supuesto que aún bajos
contenidos de nitrato inducen la síntesis de la nitrato reductasa (ver también
Sección 8.2.1) y que esta apoenzima en ausencia del apropiado cofactor de
molibdeno puede tener otras propiedades catalíticas que conducen a
perturbaciones metabólicas similares a aquellas inducidas por los altos niveles
de radicales superóxido como la peroxidación de la membrana lipídica. Cuando se
aplicó tungsteno a plantas deficientes de molibdeno, este fue incorporado en la
apoenzima nitrato reductasa y evitó el desarrollo de los síntomas típicos de
deficiencia de molibdeno pero no restauro la actividad nitrato reductasa. Es
bien conocido que ciertas metaloenzimas aún dentro de la misma especie vegetal
no son absolutamente metaloespecíficas. Metales similares pueden ser
incorporados y pueden cualquiera restaurar la reacción catalítica original, ó
desarrollar un tipo modificado de reacción enzimática.
En
tabaco, el reemplazo del molibdeno por el tungsteno en la apoenzima de la
nitrato reductasa deprime drásticamente la actividad nitrato reductasa en una
pocas horas pero conduce a un progresivo incremento no solo de la apoenzima
sino también de los correspondientes mRNA a niveles que son varias veces
mayores que en plantas suplidas con molibdeno. Esta respuesta sugiera que el
tungsteno inactiva la nitrato reductasa pero simultáneamente conduce a la
sobreexpresión de los genes estructurales de la nitrato reductasa. Estos genes
son suprimidos en plantas suplidas con molibdeno, probablemente por un mayor
nivel del nitrógeno reducido.
9.6.4
Otras enzimas que contienen molibdeno
De las otras enzimas que contienen
molibdeno en sistemas biológicos, más probablemente la xantina oxidasa/deshidrogenasa es también de importancia general en
plantas superiores. Esta enzima es una metaloflavoproteína dimérica cada
subunidad de la cual contiene un átomo de molibdeno junto con una molécula de
FAD y cuatro grupos Fe-S como un cluster. Las apoenzimas de la nitrato
reductasa (Sección 8.2.1) y de xantina oxidasa/deshidrogenasa comparten muchas
propiedades en común, incluyendo un peso molecular similar. La xantina
oxidasa/deshidrogenasa cataliza la vía catabólica de las purinas a ácido úrico:
La
enzima se presenta bien como xantina oxidasa con O2 como aceptor
terminal de electrones, ó xantina deshidrogenasa donde los electrones son
transferidos al NAD+. Se han encontrado ambas formas de la enzima en
plantas superiores, en las hojas predomina la forma deshidrogenasa. La enzima
está involucrada en el catabolismo de las purinas y, de este modo, en la vía
biosintética de ureidos que son productos de la oxidación de las purinas
(Sección 8.5). En leguminosas como la soya y caupí, en que los ureidos son los
compuestos más predominantes de nitrógeno formados en los nódulos radicales
(Sección 7.4.3), la xantina oxidasa/deshidrogenasa juega un rol clave en el
metabolismo del nitrógeno. En el citosol de los nódulos las purinas (e.g.,
xantina) son oxidadas a ácido úrico, el precursor de los ureidos. En
leguminosas noduladas del tipo ureido, bajo deficiencia de molibdeno puede
resultar por lo tanto la inhibición del crecimiento y las bajas tasas de fijación
de N2 debido a la baja actividad nitrogenasa ó del deteriorado
catabolismo de las purinas en los nódulos, ó de ambas causas.
La sulfito
oxidasa es otra enzima que contiene molibdeno, bien caracterizada en
microorganismos, que cataliza la oxidación del sulfito (SO
) a sulfato (SO
). Es bien conocido, sin embargo, que esta oxidación puede
también llevarse a cabo por otras enzimas como peroxidasas y citocromo
oxidasas, así como un número de iones metálicos, y radicales superóxido. No es
por lo tanto claro si una sulfito oxidasa específica este involucrada en la
oxidación del sulfito en plantas superiores, y, consecuentemente también si el
molibdeno es esencial en plantas superiores para la oxidación del sulfito, como
sucede por ejemplo durante la degradación proteica y reoxidación del azufre
reducido en los aminoácidos (Sección 8.3.2).
9.6.5
Cambios metabólicos gruesos
En leguminosas dependientes de la
fijación de N2 como fuente de nitrógeno, la deficiencia de nitrógeno
y sus correspondientes cambios metabólicos son los efectos más predominantes de
la deficiencia de molibdeno. Esto también se mantiene cierto para plantas
alimentadas con nitrato a condición de que la deficiencia de molibdeno no sea
severa. Con deficiencia severa de molibdeno aún los síntomas visuales (e.g.,
cola de látigo. acortamiento de los entrenudos y clorosis de las hojas jóvenes)
así como un rango de cambios metabólicos son notoriamente diferentes de
aquellos de la deficiencia de nitrógeno. Estas diferencias pueden relacionarse
en algún modo al rol del molibdeno en la xantina oxidasa/deshidrogenasa pero
muchas son difíciles de reconocer con el conocimiento actual de las funciones
metabólicas del molibdeno. Por ejemplo, en plantas deficientes de molibdeno se
acumulan los ácidos orgánicos y aminoácidos, y la actividad ribonucleasa es
alta mientras que la de la alanina transferasa es baja, como los contenidos
foliares de RNA y DNA. Las plantas deficientes de molibdeno parecen ser más
sensibles al estrés por bajas temperaturas y a la inundación. En muchos
estudios la deficiencia de molibdeno ha sido tan severa y el crecimiento tan
fuertemente deprimido, que es difícil identificar las funciones metabólicas
primarias del molibdeno.
La
deficiencia de molibdeno también tiene fuertes efectos en la formación del
polen en maíz (Tabla 9.35). En plantas deficientes no solo se retrasó el
espigamiento, sino que una gran proporción de flores fallaron al abrir y se
redujo la capacidad de la antera para la producción de polen. Además, los
granos de polen fueron mas pequeños, sin almidón, tenían mucha menor actividad
invertasa, y mostraron pobre germinación. La deteriorada formación del polen
puede también explicar la falla de la formación del fruto en sandía deficiente
en molibdeno cultivada en suelo ácido.
Tabla 9.35
Efecto del suministro de molibdeno en la producción y
viabilidad del polen en plantas de maíz a
|
||||
Suministro de molibdeno
(mg kg-1)
|
Concentración de molibdeno en granos de polen
(μg g-1 peso seco)
|
Capacidad de producir polen (no. de granos de polen por antera)
|
Diámetro del polen
(μm)
|
Viabilidad del polen
(% germinación)
|
20
0.1
0.01
|
92
61
17
|
2437
1937
1300
|
94
85
68
|
86
51
27
|
a A partir de Agarwala et
al. (1979).
|
||||
Como
se muestra en la Fig. 9.23 el riesgo de brotado prematuro de granos en poblaciones de maíz se incrementa mucho cuando el contenido de molibdeno en la materia seca
cae debajo de 0.03 μg g-1 en los granos (Fig. 9.23), ó está
debajo de 0.02 μg en los granos y 0.10 μg en las hojas. El brotado prematuro
es también un serio problema en algunas área de cultivo de trigo y puede deprimirse
fuertemente mediante aspersiones foliares de molibdeno. En maíz el grado de brotado
prematuro también parece estar relacionado con el momento de aplicación de
nitrógeno. Se presento poco brotado cuando se efectuó la fertilización
superficial con NH4NO3 antes de 60 días después de la
germinación. El bajo brotado de granos en molibdeno, sin embargo, se realza
fuertemente mediante la aplicación muy tardía de nitrógeno. No se conocen las
relaciones causales. Pueden intervenir efectos estimuladores directos de los
altos niveles de nitrato sobre los tejidos en brotación ó efectos indirectos
vía otros cambios metabólicos en granos deficientes.
Fig. 9.23 Relación entre el
contenido de molibdeno en los granos de maíz, momento de fertilización
superficial con nitrógeno, y porcentaje de mazorcas brotadas en maíz. La
fertilización superficial con nitrógeno a (▼) 30 días; (□) 40-55
días; (●) 70-85 días. (En base a Tanner, 1978.)
En
granos de trigo adecuadamente suplidos con molibdeno la mayoría del molibdeno
está asociado con la nitrato reductasa, la xantina oxidasa/deshidrogenasa, y un
polipéptido de 60 kDa, siendo todas las tres fracciones drásticamente
deprimidas bajo deficiencia de molibdeno.
9.6.6
Deficiencia y toxicidad por molibdeno
Dependiendo de la especie vegetal y de la
fuente de suministro de nitrógeno, los niveles críticos de deficiencia del
molibdeno varían entre 0.1 y 1.0 μg g-1 peso seco foliar. En
semillas el contenido de molibdeno es altamente variable (ver abajo) pero, en
general, es mucho mayor en leguminosas que en no leguminosas (Sección 9.5;
Tabla 9.31).
En
plantas deficientes en molibdeno, son comunes los síntomas de deficiencia de
nitrógeno (e.g., leguminosas) y crecimiento estancado y clorosis en las hojas
jóvenes (Sección 9.6.5). En especies dicotiledóneas los síntomas visuales mas
típicos son una drástica reducción en tamaño e irregularidades en la formación
de la lamina foliar (cola de látigo) (Fig. 9.24), causados por necrosis local
en el tejido e insuficiente diferenciación de los haces vasculares en las
etapas iniciales del desarrollo foliar.
Fig. 9.24 Representación esquemática de los cambios en la morfología
foliar en coliflor deficiente en molibdeno (síntoma de “cola de látigo”).
La clorosis local y la necrosis a lo largo de las arterias
principales de hojas maduras (e.g., “manchas amarillas” en cítricos) y la cola
de látigo en hojas jóvenes pueden reflejar el mismo tipo de perturbaciones
metabólicas locales, sucediendo, sin embargo, a diferentes etapas del
desarrollo foliar. Cuando hay deficiencia severa también se presenta clorosis y
necrosis marginal en hojas maduras con un alto contenido de nitrato.
La
deficiencia de molibdeno es difunda en leguminosas y ciertas especies vegetales
(e.g., coliflor y maíz) cultivadas en suelos minerales ácidos con alto
contenido de hidrato de oxido de hierro reactivo y de este modo con una alta
capacidad de adsorber MoO
. Además, el ácido molíbdico es un ácido débil; con un pH
decreciente de 6.5 a 4.5 y abajo, disminuye la disociación (MoO
.→ HMoO
→ H2MoO4) y se favorece la
formación de polianiones (molibdato → tri- → hexa-molibdato) lo que
conduce a la disminución en la toma de
molibdeno. Estos aspectos se tienen que tener en cuenta en las mediciones para
la corrección de la deficiencia de molibdeno en suelos ácidos.
Como
se muestra en la Tabla 9.36, independiente de si el molibdeno es cualquiera
suplido ó no, el contenido caulinar de molibdeno en soya se incrementa cuando
se incrementa el pH del suelo de 5.0 a 7.0 al encalar. El efecto del
tratamiento del solo encalado en el peso seco planta es similar al de la
aplicación de molibdeno al suelo sin encalar. De este modo, bastante
frecuentemente el encalado y la aplicación de molibdeno pueden ser alternativas
para estimular el crecimiento de leguminosas en suelos minerales ácidos. El
crecimiento respuesta de las leguminosas al encalado por lo tanto también
depende fuertemente del estado del molibdeno en el suelo. Una combinación de
ambos, encalado y suministro de molibdeno frecuentemente conducirán a un
notorio consumo de lujo y a un muy alto contenido de molibdeno en las partes
vegetativas de los vástagos y en las semillas.
Un
alto contenido seminal de molibdeno asegura el apropiado crecimiento de la
plántula y altos rendimiento finales
de grano en suelos bajos en molibdeno disponible (Tabla 9.37).
Correspondientemente, el efecto de la aplicación de molibdeno a un suelo
deficiente sobre el crecimiento vegetal está inversamente relacionado con el
contenido de la semilla y con las cantidades de molibdeno aplicadas al cultivo
productor de la semilla.
Tabla 9.36
Relación entre el pH del suelo, suministro de molibdeno, y el
peso seco y contenido de molibdeno en soya a
|
||||
Parámetro
|
Suministro de molibdeno
(mg por maceta)
|
pH del suelo
|
||
5.0
|
6.0
|
7.0
|
||
Peso seco (g. por maceta)
Contenido caulinar de
molibdeno (μg g-1 peso seco)
|
0
5
0
5
|
14.9
19.6
0.09
1.96
|
18.9
19.5
0.82
6.29
|
22.5
20.4
0.90
18.50
|
a En base a Mortvedt (1981).
|
||||
Tabla 9.37
Relación entre el contenido seminal de molibdeno en soya y el subsiguiente rendimiento seminal en plantas cultivadas en un suelo deficiente en molibdeno |