10.2.1 General
10.2.2. Esencialidad; el sodio como nutriente
mineral
10.2.3 Papel en las especies C4
10.2.4 Sustitución del potasio por el sodio
10.2.5 Estimulación del crecimiento por el sodio
10.2.6. Aplicación de fertilizantes de sodio
El contenido de sodio en la corteza
terrestre es ~ 2.8%, comparando con el 2.6% para potasio. En regiones templadas
la concentración de sodio en la solución del suelo es en promedio 0.1-1 mм, de modo que es similar ó mayor que la
concentración de potasio. En regiones semiáridas y áridas, particularmente bajo
irrigación, son típicas las concentraciones de 50-100 mм Na+ (principalmente como NaCl en la
solución del suelo) y tienen un bastante efecto perjudicial en el crecimiento
de la mayoría de cultivos (Sección 16.6). El ión sodio hidratado (Na+)
tiene un radio de 0.358 nm, mientras que el del ión
potasio (K+) es 0.331 nm. La mayoría de
plantas superiores han desarrollado alta selectividad en la toma de potasio
comparando con la del sodio, y esto es particularmente obvio en el transporte
al vástago (Capitulo 3). Las especies vegetales son caracterizadas como natrofílicas ó natrofóbicas dependiendo de su crecimiento respuesta al sodio y a
su capacidad para su toma por las raíces y transporte a larga distancia del
sodio hacia los vástagos. Son grandes las diferencias especies vegetales en la
capacidad de toma de sodio por las raíces y su translocación hacia los vástagos
entre, pero también son considerables entre genotipos dentro de especies. Las
diferencias genotípicas en la toma por las raíces están relacionadas a varios
factores tales como las diferentes actividades/capacidades de las bombas de eflujo
de sodio (Sección 2.5.3), con la permeabilidad pasiva al sodio de las membranas
plasmáticas radicales, pero presumiblemente no con las diferencias en la
respuesta de
Para
el rol del sodio en la nutrición mineral vegetal, se han considerado tres
aspectos: su esencialidad para ciertas especies vegetales, el grado al que este
puede reemplazar las funciones del potasio en plantas, y su adicional efecto de
promotor del crecimiento.
10.2.2. Esencialidad; el sodio como nutriente
mineral
Se estableció en 1965 por Brownell que el sodio es un elemento mineral esencial,
i.e., un nutriente mineral, para la halófita Atriplex vesicaria.
Cuando la contaminación con sodio en la solución nutritiva básica se mantuvo
mínima (debajo de 0.1 μм Na+),
las plantas se volvieron cloróticas y necróticas y no sucedio nuevo crecimiento, a pesar del alto contenido de potasio en las plantas (Tabla
10.1). El crecimiento respuesta al sodio en el rango de baja concentración
(0.02 mм) fue muy dramático, aunque el
contenido de sodio (~0.1% en peso seco) estaba en el rango más típico para un micronutriente. A un suministro mayor, sin embargo, el
contenido de sodio estuvo en un nivel más típico para un macronutriente,
estando el crecimiento respuesta en este último caso, por lo tanto más
presumiblemente relacionado a las funciones del potasio tal como en la
osmorregulación.
Tabla 10. 1
Efecto de las concentraciones de sulfato de sodio en el
crecimiento y en el contenido de sodio y potasio en las hojas de Atriplex vesicaria L. a
|
|||
Tratamiento
(mм Na+)
|
Peso seco
(mg. por 4 plantas)
|
Contenido foliar
(mmol kg-1 peso seco)
|
|
Na
|
K
|
||
Nada
0.04
0.20
1.20
|
86
398
581
771
1101
|
10
48
78
296
1129
|
2834
4450
2504
2225
1688
|
a A partir de Brownell (1965). La
solución nutritiva básica contenía 6 mм potasio.
|
|||
En ulteriores estudios sobre las varias respuestas al sodio en halófitas y no halófitas (glicófitas),
fueron encontradas similares a aquellas mostradas en la Tabla 10.1 en especies
caracterizadas por la vía fotosintética C4 y la vía CAM. En ausencia
del suministro de sodio todas las especies C4 crecieron pobremente y
mostraron síntomas visuales de deficiencia como clorosis y necrosis, ó aún
fallo en la formación de las flores. El suministro de 100 μм Na+ realzo el crecimiento y alivio los síntomas visuales. De acuerdo con estos
estudios y su posterior confirmación, el sodio puede ser clasificado como un
nutriente mineral para por lo menos algunas de las especies C4 en
las familias Amarantáceas, Quenopodiáceas y Ciperáceas, las cantidades de sodio
requeridas para estas especies vegetales son más típicas de un micronutriente que de un macronutriente.
Sin embargo, no está justificada la conclusión de Brownell y Cossland (1972) y Brownell (1979) de que el sodio es esencial para las especies vegetales superiores en
las cuales la vía C4 opera. En todos estos estudios no se han
incluido especies C4 como el maíz ó la caña de azúcar, i.e., las
especies que son típicamente natrofóbicas y tienen tasas de crecimiento similar
en ausencia y presencia del suministro de sodio. Según el conocimiento presente
el sodio es esencial para muchas, pero no todas las especies C4, y
no es esencial para especies C3.
Muchas
halófitas, ya sean especies C3 o C4 son notoriamente
realzadas en crecimiento a altas concentraciones de sodio en el sustrato
(10-100 mм Na+). Aun para halófitas
extremas, sin embargo, el sodio no funciona como un macronutriente.
Los crecimientos respuesta de las halófitas al sodio simplemente reflejan un
alto requerimiento de sales para un ajuste osmótico, un proceso en el cual el
sodio puede ser mucho más conveniente que el potasio.
10.2.3 Papel en las especies C4
El principio de la vía fotosintética C4 es el lanzamiento de
metabolitos entre el mesófilo y las células de la vaina del haz (Sección 5.2.4)
y el incremento en la concentración de CO2 en las células de la
vaina del haz para optimizar el ciclo de Calvin (Sección 9.4). Esta ventaja de
las plantas C4 sobre las plantas C3, se vuelve
particularmente evidente por lo tanto, a bajas concentraciones ambientales de
CO2, con tal de que las plantas C4 sean suplidas con
sodio (Fig. 10.1). En los vástagos de A.
tricolor los solo contenidos de sodio tan bajos como 0.02% en el peso seco
caulinar fueron necesarios para llevar a cabo esta alta eficiencia en la
utilización de CO2 a bajas concentraciones ambientales. Sin embargo,
en plantas A. tricolor deficientes en
sodio el crecimiento fue pobre y la clorosis fue severa a bajas concentraciones
ambientales de CO2. Las crecientes concentraciones ambientales de CO2 realzaron el crecimiento como en la especie C3 tomate, donde fue
ausente el efecto del sodio sobre el crecimiento ó la utilización del CO2.
Fig. 10.1 Crecimientos respuesta
de plantas C4 y C3 frente al suministro de sodio y a
crecientes concentraciones ambientales de CO2. (En base a Johnston et al.,
1984)
Estas
diferentes curvas de crecimiento respuesta en A. tricolor sugieren que en plantas C4 deficientes de
sodio se deteriora ó no opera el mecanismo de concentración de CO2.
Para que el mecanismo sea operativo se requiere un flujo extensivo de
metabolitos entre las células del mesófilo y las de la vaina del haz mediado a
través de plasmodesmos y conducido por el gradiente de concentración de los metabolitos
en el citosol:
Hay
diferentes tipos de plantas C4 en términos de las principales
enzimas para la descarboxilación en las células de la vaina del haz y de los
principales substratos que se mueven entre las células de la vaina del haz y
del mesófilo (Tabla 10.2). Hewitt (1983) sugirió que
el requerimiento de sodio de las plantas C4 esta confinado a las
enzima de tipo málica dependiente de NAD+ (ME) y PEP-carboxiquinasa.
Es ahora conocido no ser el caso, y no es posible clasificar los requerimientos
del sodio en relación a los diferentes tipos de C4.
Tabla 10.2
Variaciones en la bioquímica de la fotosíntesis C4 encontrada en plantas C4 específicas a
|
||||
Principales descarboxilasas BSC
|
Energética de la descarboxilación en BSC
|
Principales sustratos que se mueven desde b
|
||
MC → BSC
|
BSC → MC
|
Especies representativas
|
||
NADP+ ME c
NAD+ ME
PEP carboxiquinasa
|
Producción
1 NADPH/CO2
Producción
1 NADH/CO2
Consumo
1 ATP/CO2
|
Malato
Aspartato
Aspartato
|
Piruvato
Alanina/piruvato
PEP
|
Zea mays
Digitaria sanguinalis
Atriplex spongiosa
Portulaca oleracea
Panicum maximum
Sporobolus poiretti
|
a A partir de Ray & Black (1979).
b MC = cloroplastos del mesófilo; BSC = clorplastos de la vaina del haz.
c ME = enzima málica
|
||||
La
deficiencia de sodio parece deteriorar particularmente la conversión de
piruvato en PEP lo que toma lugar en los cloroplastos del mesófilo y tiene un
alto requerimiento energético proporcionado por la fotofosforilación. Bajo
deficiencia de sodio en la especie C4 A. tricolor, la cual es de tipo NAD+-ME, se encontraron
acumulados los metabolitos C3 alanina y piruvato mientras que
disminuyeron los metabolitos C4 PEP, malato y aspartato (Tabla
10.3). En contrasto, en tomate (una especie C3) ninguno de estos
metabolitos fueron influenciados por el sodio, sugiriéndose adicionalmente que
se deteriora el funcionamiento de los cloroplastos del mesófilo en plantas C4 bajo deficiencia de sodio. De acuerdo con esto, en A. tricolor y Kochia childsii deficientes en sodio, se redujo la actividad
del PS II en los cloroplastos del mesófilo y se alteró drásticamente su ultraestructura, mientras que ninguno de estos parámetros fueron afectados en los cloroplastos de la vaina del haz. El
resuministro de sodio restauro la actividad del PS II y alteró el nivel de
metabolitos en menos de tres días.
Tabla 10.3
Efecto de la nutrición del sodio (-Na = 0; +Na = 0.1 mм Na+) en algunos metabolitos en los
vástagos de Amaranthus tricolor (C4) y Lycopersicon esculentum (C3) a
|
||||||||||
Especie
|
Contenido (μmol g-1 peso fresco)
|
|||||||||
Alanina
|
Piruvato
|
PEPiruvato
|
Malato
|
Aspartato
|
||||||
-Na
|
+Na
|
-Na
|
+Na
|
-Na
|
+Na
|
-Na
|
+Na
|
-Na
|
+Na
|
|
A. tricolor
L. esculentum
|
13.1
2.5
|
6.0
2.6
|
1.7
0.1
|
0.9
0.1
|
0.9
0.2
|
2.3
0.2
|
2.7
11.3
|
4.8
11.3
|
1.6
1.9
|
3.7
1.9
|
a En base a Johnston et al. (1988).
|
||||||||||
No
es claro el mecanismo de cómo el sodio afecta el metabolismo y la fina
estructura de los cloroplastos del mesófilo es especies C4 sensibles. Puede estar involucrada una protección de la fotodestrucción.
En especies C4 no solo el sistema de limpieza de CO2 sino
también el de asimilación de nitrato están confinados a las células del
mesófilo (Sección 8.2.1). De acuerdo con esto en especies C4 como A. tricolor la actividad nitrato
reductasa es muy baja en las hojas de plantas deficientes en sodio y puede
restaurarse en menos de dos días después del resuministro de sodio. El sodio
realza específicamente la toma de nitratos por las raíces y la asimilación de
nitrato en las hojas. Interesantemente, la estimulación de la actividad nitrato
reductasa y el realce del crecimiento fueron ausentes cuando se proporciono
N-NH4 ó cuando el suministro de nitrato fue combinado con la adición
de tungsteno, un inhibidor de la nitrato reductasa. De este modo, en especies C4 deficientes en sodio, particularmente las del tipo aspartato, la deficiencia de
nitrógeno puede ser un factor adicional involucrado en el deterioro del
funcionamiento de la vía C4 (ver también Sección 5.2).
Se
ha proporcionado una nueva perspectiva del papel del sodio en los cloroplastos
del mesófilo de diferentes tipos de especies C4 a partir de
experimentos que usaron cloroplastos aislados (Fig. 10.2). En los cloroplastos
de P. miliaceum el sodio realzo la tasa de toma de piruvato en una estequiometria de 1:1, sugiriendo que el cotransporte de Na+/piruvato a través de
la envoltura en el cloroplasto, es conducido por una bomba de eflujo de Na+ estimulada por la luz (Fig. 10.2). En contraste, en los cloroplastos del
mesófilo de Zea mays fue
ausente tal efecto del sodio sobre las tasas de toma de piruvato. En base a
evidencia adicional se supone que en especies C4 del tipo NADP+-ME
(Tabla 10.2) como Zea mays y Sorghum bicolor opera un cotransporte H+/piruvato
en vez del cotransporte Na+/piruvato en la envoltura de los
cloroplastos del mesófilo. Este resultado acentuara la necesidad de diferenciar
entre los varios tipos metabólicos C4 en estudios sobre el rol del
sodio y la necesidad de incluir especies para las cuales el sodio no es
esencial para el crecimiento y las varias funciones metabólicas en la vía
fotosintética C4.
Fig. 10.2 Efecto del sodio (1 mм NaCl) sobre la toma de
piruvato por cloroplastos del mesófilo de Panicum miliaceum (tipo enzima málica dependiente de NAD+)
y Zea mays (tipo
enzima málica dependiente de NADP+), y propuesto cotransporte Na+/piruvato
en P. miliaceum.
(En base a Ohnishi et al., 1990)
10.2.4 Sustitución del potasio por el sodio
Son bien conocidos en la agricultura y
horticultura los efectos beneficiosos del sodio sobre el crecimiento de no
halófitas (glicófitas). En general, las especies vegetales pueden ser
clasificadas dentro de cuatro grupos de acuerdo a las diferencias en su
crecimiento respuesta al sodio (Fig. 10.3).
Fig. 10.3 Esquema tentativo para
la clasificación de plantas cultivadas de acuerdo tanto al grado al que el
sodio puede reemplazar el potasio en las plantas, como a la estimulación
adicional en el crecimiento por el sodio. Grupo A: principalmente miembros de
las Quenopodiáceas (e.g., remolacha azucarera, remolacha de mesa, nabo, acelga
suiza) y muchos pastos C4 (e.g., pasto de Rodas). Grupo B: col,
rábano, algodón, arveja, lino, trigo, y espinaca. Grupo C: cebada, millo,
arroz, avena, tomate, papa, y ryegrass. Grupo D: maíz, centeno, soya, fríjol Phaseolus, y fleo.
En
el grupo A no solo puede una alta proporción de potasio ser reemplazada por el
sodio sin un efecto en el crecimiento; sucede una estimulación adicional del
crecimiento que no puede ser lograda al incrementar el contenido de potasio en
las plantas. En el grupo B se observan específicos crecimientos respuesta al
sodio, pero estos son mucho menos claros. También, una proporción mucho menor
de potasio puede ser reemplazada sin un deterioro en el crecimiento. En el
grupo C la substitución puede solo tomar lugar a un muy limitado grado y el
sodio no tiene efecto específico sobre el crecimiento. En el grupo D no es
posible la substitución de potasio. Esta clasificación no puede ser usada en un
sentido estricto, por supuesto, debido a que esta no toma en cuenta, por
ejemplo, las diferencias entre cultivares dentro de una especie en la
substitución del potasio por el sodio. Estas diferencias pueden ser
considerables, como se ha mostrado en tomate.
Por
lo general, las diferencias en los crecimientos respuesta de las especies
natrofóbicas y natrofílicas están relacionadas con las
diferencias en la toma, particularmente con la traslocación del sodio
hacia los vástagos (Capitulo 3). Un ejemplo de esto se muestra en la Fig. 10.4
para remolacha azucarera y fríjol. En remolacha azucarera el sodio es
rápidamente translocado hacia los vástagos, donde este reemplaza la mayoría del
potasio. Esta sustitución incrementa el peso seco vegetal a valores por encima
de aquellos en plantas deficientes en potasio (0.05 mм K+) y encima de aquellos en plantas que reciben un gran suministro
de potasio (5.0 mм K+). En
contraste, el crecimiento en plantas de fríjol deficientes en potasio (0.5 mм K+) es aún más deteriorado por el
sodio. Las razones para la falta de crecimiento respuesta en fríjol son
bastante obvias, por lo menos para los vástagos; en las raíces del fríjol
existe un efectivo mecanismo (mecanismo
de exclusión) que restringe el transporte de sodio hacia los vástagos
(Capitulo 3). El potencial para el reemplazo del potasio por el sodio es por lo
tanto muy limitado ó ausente en el grupo de especies D como el fríjol.
Fig. 10.4 Peso seco y contenido
de potasio y sodio en remolacha azucarera (cv. Zarpes Klein E type) y fríjol (cv. Windsor Long Pod) cultivados en soluciones nutritivas con diferentes
concentraciones de potasio y sodio. Las concentraciones en mм son indicadas en las columnas. (En base a Hawker et al., 1974)
Las
similares diferencias encontradas entre especies vegetales se han encontrado en
experimentos bajo condiciones controladas en pastos de forraje, como el
ryegrass natrofílico y el fleo natrofóbico. Las
diferentes estrategias para regular el transporte de sodio hacia los vástagos
tienen importantes consecuencias en plantas forrajeras para nutrición
animal y en plantas de cultivo para la tolerancia a las sales en general. La
mayoría de los cultivos agrícolamente importantes se caracterizan por un
comportamiento natrofóbico mas o menos notorio
(Grupos C y D, Fig. 10.3) con una correspondientemente baja tolerancia a las
sales. Cuando se exponen a altas concentraciones de NaCl el mecanismo de exclusión en las especies natrofóbicas (referidas como excluders) no
pudo evitar el transporte masivo de Na+ hacia el vástago y la
inhibición de las funciones metabólicas y el crecimiento. En soya, por lo tanto
existe una estrecha correlación positiva entre la capacidad de evitar el
transporte del sodio hacia los vástagos y la depresión del crecimiento por las
altas concentraciones de NaCl en el sustrato. En
contraste, especies natrofílicas, especialmente aquellas del grupo A, tienen
una tolerancia salina de moderada a alta y se comporta como includers. Bajo condiciones
salinas ellas acumulan una grande cantidad de sodio en los vástagos, donde este
es utilizado en las vacuolas de las células foliares para el ajuste osmótico,
dependiendo de la especie vegetal y del genotipo dentro de la especie (Sección
16.6.3).
También
en especies natrofílicas, esta limitada la sustitución del potasio por el sodio
en los vástagos. La extensión de la sustitución difiere entre órganos
individuales y entre compartimentos celulares, siendo mucho mayor en las
vacuolas, pero muy limitada en el citoplasma. Los valores promedio para la
sustitución en el vástago entero están por lo tanto descaminados y subestiman
la esencialidad del potasio para el crecimiento y el metabolismo. En tomate,
por ejemplo, el reemplazo del potasio por el sodio toma lugar principalmente en
los pecíolos de las hojas expandidas. En la remolacha azucarera la sustitución
puede ser muy alta en hojas maduras, pero es mucho menor en hojas en expansión,
conduciendo a un gradiente abrupto e inverso en las relaciones potasio/sodio en
hojas de diferentes edades (Tabla 10.4)
Tabla 10.4
Efecto del reemplazo del potasio por el sodio en la solución
nutritiva en el contenido de potasio y sodio en remolacha azucarera (cv. Fia) a
|
||||||
Edad y posición de las hojas
|
Suministro de K+ y Na+ (mм)
|
|||||
5.0 K+
|
0.25 K+ + 4.75 Na+
|
0.10 K+ + 4.90 Na+
|
||||
K
|
Na
|
K
|
Na
|
K
|
Na
|
|
Vástago
entero
Hojas
viejas (nos. 1-7)
Hojas
intermedio (nos. 8-15)
Hojas
jóvenes (nos. 16-22)
|
3.0
3.43
2.36
1.87
|
<0.03
<0.03
<0.03
<0.03
|
0.24
0.18
0.34
0.52
|
2.72
3.05
2.01
1.75
|
0.10
0.05
0.14
0.48
|
3.29
4.20
2.97
1.82
|
a Contenidos de sodio y potasio expresados como mmol g-1 peso seco. A partir de Marschner et al., (1981b).
|
||||||
En
las hojas viejas casi todo el potasio puede ser reemplazado por el sodio y
hacerse disponible para funciones específicas en tejidos meristemáticos y en
expansión. En contraste, en hojas jóvenes en expansión hay un nivel umbral de
sustitución de ~0.5 mmol potasio por gramo de peso
seco (Tabla 10.4), que corresponde a una concentración de ~50 mм K+ kg-1 peso fresco, y aproximadamente con los
100-150 mм K+ requeridos en el
citoplasma (Sección 8.7.2).
Hay
evidencia de esencialidad del potasio para la formación de clorofila en el
tejido foliar en expansión de remolacha azucarera, para la inducción de la
nitrato reductasa en hojas de espinaca, y para la traducción de mRNA en los ribosomas del germen de trigo. En el último
caso, el requerimiento específico es de 100-120 mм K+ y es independiente de la tolerancia a las sales de los genotipos
de trigo.
En
especies natrofóbicas tales como el maíz y fríjol hay un requerimiento absoluto
de potasio para la mayoría de sus funciones metabólicas (Sección 8.7). Puede
presentarse reemplazo del potasio por el sodio en algún grado en las vacuolas
radicales, mientras que tal sustitución en el citoplasma causa cambios
dramáticos en la delicada estructura del citoplasma y de sus organelos.
10.2.5 Estimulación del crecimiento
por el sodio
Además de la substitución del potasio (efecto ahorrador del sodio), la
estimulación de crecimiento por sodio es de gran interés practico y científico.
De esto surge la posibilidad de aplicar fertilizantes económicos con bajo grado
de potasa con una mayor proporción de sodio, y esto incrementa el potencial de
la seleccionar y mejorar exitosamente para la adaptación de cultivos vegetales
a suelos salinos.
Las
respuestas al sodio difieren no solo entre especies vegetales sino también
entre genotipos de una especie, como se muestra en la Tabla 10.5. Comparado con
los efectos del suministro con solo potasio, la sustitución de la mitad del
potasio en el substrato por el sodio condujo a un incremento del peso seco en
las plantas y del contenido de sacarosa en la raíz de almacenamiento en todos
los tres genotipos. Cuando el 95% del potasio en el substrato (y ~90% dentro de
las plantas) fue reemplazado por el sodio, el peso seco vegetal no fue afectado
ulteriormente, en su lugar, se redujo severamente la producción de sacarosa por
planta en los dos genotipos Monohill y Ada. La
disminución en Monohill resulto a partir de una menor
concentración de sacarosa (Tabla 10.5) y en Ada a partir de un cambio en el
crecimiento caulinar a expensas del crecimiento en la raíz de almacenamiento,
un efecto que es típico en la remolacha azucarera con altos niveles de
suministro de sodio pero bajos de potasio. En Fia,
sin embargo, se realzo la concentración y producción de sacarosa cuanto más
potasio fuera reemplazado por el sodio. La tolerancia a las sales difirió entre
los tres genotipos, de acuerdo con el patrón general de clasificación (Fig.
10.3). El genotipo Fia tolero hasta 150 mм NaCl en el medio externo
sin una significante reducción del crecimiento, mientras que el crecimiento fue
severamente deprimido a esta concentración en los otros dos genotipos.
Tabla 10.5
Diferencias genotípicas en la respuesta de plantas de remolacha
azucarera al reemplazo del potasio por el sodio en la solución nutritiva a
|
|||||
Genotipo
|
Tratamiento (mм)
|
Peso seco
(g por planta)
|
Sacarosa en la raíz de almacenamiento
|
||
K+
|
Na+
|
(% peso fresco)
|
(g. por raíz de almacenamiento)
|
||
Monohill
Ada
Fia
|
5.0
2.5
0.25
5.0
2.5
0.25
5.0
2.5
0.25
|
-
2.5
4.75
-
| |||