El rol del cobalto como un elemento
mineral esencial para rumiantes fue descubierto en 1935 en investigaciones en
campo para la producción de ganado en Australia. Se estableció 25 años después
el requerimiento del cobalto para la fijación del N2 en leguminosas
y en nódulos radicales de no leguminosas (e.g., aliso). Cuando se cultivó Medicago sativa bajo condiciones
ambientales controladas con un mínimo de contaminación de cobalto, las plantas
dependientes de la fijación del N2 crecieron pobremente, pero su
crecimiento se realzo fuertemente mediante el suministro de cobalto; en
contraste, las plantas alimentadas con nitrato crecieron igualmente bien con ó
sin suministro de cobalto. Kliewer & Evans (1963a) aislaron la coenzima cobalamina B12 a partir de nódulos radicales de leguminosas y no leguminosas, y
demostraron la interdependencia del suministro de cobalto, del contenido de la
coenzima B12 del Rhizobium,
de la formación de leghemoglobina, y de la fijación de N2. En base a
estos estudios y a reportes posteriores por otros autores, se ha establecido que
el Rhizobium y otros microorganismos
fijadores de N2 tienen un requerimiento absoluto de cobalto ya sea ó
no que estén creciendo dentro de los nódulos e independiente de si son
dependientes de un suministro de nitrógeno a partir de la fijación de N2 ó a partir de nitrógeno mineral. Sin embargo, para estos microorganismos la
demanda del cobalto es mucho mayor cuando la nutrición es por fijación de N2 que por nutrición por amonio.
La
coenzima cobalamina (vitamina B12 y sus
derivados) tienen al Co(III) como el componente
metálico, quelatado a cuatro átomos de nitrógeno en
el centro de la estructura de porfirina similar a aquella del hierro en la
hemina. En especies de Rhizobium (y Bradyrhizobium), se conocen tres enzimas
por ser dependientes de la cobalamina y los cambios
inducidos por el cobalto en sus actividades son responsables principalmente de
la relación entre el suministro de cobalto, la nodulación, y la fijación de N2 en leguminosas. Estas enzimas son:
1.
Metionina sintasa. Bajo condiciones de deficiencia de cobalto se deprime la
síntesis de metionina (Tabla 10.12) lo que conduce presumiblemente a una menor
síntesis de proteínas y contribuye al menor tamaño de los bacteroides (Tabla
10.12).
2.
Ribonucleótido reductasa. Esta enzima está involucrada en la reducción de los
ribonucleótidos a desoxirribonucleótidos y por lo tanto en la síntesis de DNA.
De acuerdo con esto, el contenido de DNA por célula es menor (Tabla 10.12) y
hay menos y más grandes bacteroides en los nódulos radicales de plantas deficientes
de cobalto que en los de plantas normales, indicando la depresión en la
división de las células rizobianas.
3. Metilmalonil-CoA mutasa. Esta enzima esta involucrada en la síntesis de hemo
(porfirinas de hierro) en bacteroides y de este modo –en cooperación con las
células hospederas del nódulo- en las síntesis de la leghemoglobina. Por lo
tanto, bajo condiciones de deficiencia de cobalto la síntesis de leghemoglobina
es directamente deteriorada, un ejemplo de esto ha sido mostrado en la Sección
7.4.5.
Tabla 10.12
Algunas características de nódulos de corona de Lupinus angustifolius L. suficientes y
deficientes en cobalto a
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Estado de Co
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Volumen (μm3) de bacteroides
|
Contenido de DNA
(g. x 10-15 por célula)
|
Metionina
(% del nitrógeno-amino total)
|
+
-
|
3.19
2.62
|
12.3
7.8
|
1.31
0.97
|
a En base a Dilworth & Bisseling (1984).
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|||
La
deficiencia de cobalto afecta el
desarrollo y función nodular a diferentes niveles y
grados como se mostró en la Tabla 10.13 para nódulos de lupino de 6 semanas de
edad. Cuando los lupino cultivados en suelo deficiente
de cobalto fueron suplidos con cobalto, se incrementó el peso y contenido de
cobalto del nódulo, así como el número de bacteroides y cantidad de cobalamina y leghemoglobina por unidad de peso fresco. Algo
sorprendente pero en concordancia con los resultados de otros autores, fue que
solo cerca del 12% del cobalto total en el nódulo estaba ligado a la cobalamina en las plantas deficientes (Tabla 10.13). Nada
se conoce acerca de la ubicación, enlace químico, y las posibles funciones en
los nódulos del cobalto que no está disponible para la formación de cobalamina. Aunque los resultados en la Tabla 10.13 sugieren
que la síntesis de cobalamina y leghemoglobina son
los parámetros mas sensibles, resultados mas recientes indican que es la
proliferación de los rizobios la que es más severamente deteriorada bajo la
deficiencia de cobalto, y que los bajos contenidos de leghemoglobina son la
consecuencia de este deterioro. El resuministro de cobalto a los nódulos
deficientes incrementa el contenido de bacteroides por gramo peso fresco
nodular, la masa nodular y la actividad de fijación de N2, pero el
grado de respuesta declina con la creciente edad del tejido nodular.
Tabla 10.13
Efecto del cobalto en el crecimiento y composición nodular en Lupinus angustifolius cultivado en un
suelo deficiente en cobalto e inoculado con Rhizobium lupini a b
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Tratamiento de cobalto
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Peso fresco nódulo de corona
(g. por planta)
|
Contenido de cobalto
(ng g-1 peso seco nodular)
|
No. de bacteroides
(x 109 g-1 peso fresco nodular)
|
Cobalamina
(ng g-1 peso fresco
nodular)
|
Leghemoglobina
(mg g-1 peso fresco
nodular)
|
-
+
|
0.1
0.6
|
45
105
|
15
27
|
5.9
28.3
|
0.71
1.91
|
a En base a Dilworth et al. (1979).
b Se suplió como sal de sulfato 0.19 mg cobalto por maceta. Cosecha después de 6 semanas.
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En
leguminosas cultivadas en suelos deficientes en cobalto la actividad nodular es
consistentemente menor en plantas sin suministro de cobalto. Esta menor
actividad se refleja en cualquiera la actividad nitrogenasa (Sección 7.4.5) ó
en el contenido de nitrógeno en las plantas (Fig. 10.8). En leguminosas
dependientes de la fijación de N2 la deficiencia de cobalto se
indica por lo tanto por los típicos síntomas de deficiencias de nitrógeno.
En
leguminosas cultivadas en suelos deficientes de cobalto, la infección con Rhizobium es a menudo menos extensa que
en plantas suplidas con cobalto, y se retrasa varias semanas el comienzo de la
fijación de N2, como lo indica la acumulación de nitrógeno en las
plantas (Fig. 10.8). La inoculación con Rhizobium tiene poco efecto cuando se ha suplido cobalto pero es bastante efectiva en
plantas deficientes en las posteriores etapas de crecimiento. Esto puede
sugerir que en suelos deficientes de cobalto ya suceden limitaciones aún en la
etapa de sobrevivencia e infectividad del rizobio. Sin embargo, otra evidencia indica que no son
importantes las limitaciones externas de cobalto sino las internas, es decir la
inhabilidad de la planta hospedera de proporcionar suficiente cobalto para los
rizobios en los nódulos en desarrollo.
Fig. 10.8 Efecto del cobalto e
inoculación con Rhizobium sobre la
acumulación de nitrógeno en el tiempo en Lupinus
angustifolius L. cultivado en un suelo deficiente en cobalto (ocho plantas
por maceta). (Dilworth et al., 1979)
Con deficiencia de cobalto, hay una acumulación preferencial
de cobalto en los nódulos. Tomando como base a la planta
entera, sin embargo, las raíces tienen el mayor contenido de cobalto. La
proporción de cobalto en los vástagos, nódulos y raíces es 1:6:15 en plantas
deficientes de cobalto y 1:3:25 en plantas suficientes de cobalto. En plantas
deficientes el contenido de cobalto en los nódulos varía entre 20 y 170 μg g-1 peso fresco nodular, dependiendo de
la especie vegetal. Aunque el contenido de cobalto en la materia seca caulinar
es mucho mayor en plantas fertilizadas con cobalto, el contenido es un mal
indicador en el diagnostico de deficiencia de cobalto, por lo menos en Lupinus angustifolius.
El
contenido seminal de cobalto en la misma especie varia ente plantas cultivadas
en diferentes lugares. Se ha encontrado en Lupinus
angustifolius entre 6 y 730 ng cobalto por gramo
peso seminal. Por consiguiente, cuando se cultivan en suelos deficientes de
cobalto y son dependientes de una fijación de N2 hay una estrecha
relación entre el contenido seminal de cobalto, el crecimiento vegetal, el
contenido de nitrógeno y la severidad de los síntomas visuales de deficiencia
de nitrógeno. Como se mostró en la Fig. 10.9 el crecimiento respuesta caulinar
a los crecientes contenidos en la semilla es muy fuerte hasta cerca de los 200 ng Co g-1 peso seco
seminal, pero aún a los 400 ng Co g–1 peso seco seminal hay todavía un crecimiento caulinar 10% mayor
en el suelo suplido con cobalto.
Fig. 10.9 Relación entre el
contenido seminal de cobalto y crecimiento caulinar respuesta de Lupinus angustifolius L. al cobalto aplicado.
(En base a Robson & Snowball,
1987)
En lupino de semillas grandes cerca de 100 ng Co g-1 peso seco seminal es suficiente para evitar la
deficiencia de cobalto en plantas cultivadas en suelos deficientes de cobalto.
El tratamiento de semillas con cobalto es por lo tanto un procedimiento
efectivo para sustentar la fijación de N2 y el crecimiento de
leguminosas en suelos deficientes en cobalto.
Son
raras en leguminosas noduladas las respuestas en campo a la fertilización con
cobalto pero se han demostrado, por ejemplo, en suelos arenosos silíceos
pobres. Las aspersiones foliares son bastante efectivas, pero son menos que la
combinación del tratamiento a la semilla y aspersión foliar (Tabla 10.14). En
maní y fríjol gandul el efecto mas notable de la combinación de la aspersión
foliar y el tratamiento a la semilla fue en el contenido de leghemoglobina que
se incrementó 3 a 4 veces en la masa
nodular. El efectividad de las aspersiones foliares indican una razonable retraslocación del cobalto desde las hojas, como también se
ha mostrado después de la aplicación de cobalto marcado a hojas de trébol y
alfalfa. En el floema el cobalto parece ser translocado en gran parte como un
complejo cargado negativamente.
Tabla 10.14
Efecto del cobalto en maní a
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Tratamiento de cobalto
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No. de nódulos por planta
|
Nitrógeno total en la madurez
(% peso seco)
|
Rendimiento de vaina
(kg ha-1)
|
Control
(-Co)
Tratamiento
a la semilla
Aspersiones
foliares (2x)
Tratamiento
a la semilla + Aspersiones foliares (2x)
|
91
150
123
166
|
2.38
2.62
3.14
3.38
|
1232
1687
1752
1844
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a En base a Reddy & Raj (1975)
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Hay
considerables diferencias en la sensibilidad de las especies de leguminosas a
la deficiencia de cobalto. Lupinus
angustifolius es particularmente sensible en comparación con Trifolium subterraneum. En L. angustifolius el cobalto incremento
el rendimiento y la cantidad total de nitrógeno por planta pero,
inesperadamente, disminuyo significativamente el contenido de nitrógeno como
porcentaje del peso seco. No obstante, las plantas tratadas con cobalto se
vieron saludables y fueron verde oscuras, mientras que las plantas deficientes
en cobalto no parecieron saludables y tenían hojas amarillentas. Uno puede por
lo tanto especular que el crecimiento de los nódulos radicales sustento el crecimiento
vegetal no solo mediante la fijación de N2 sino también mediante
otros factores como con las citoquininas.
No
hay evidencia de que el cobalto tenga un rol directo en el metabolismo de
plantas superiores. Un notable crecimiento respuesta al cobalto fue reportado
por Wilson & Hallsworth (1965) en trébol suplido
con nitrógeno mineral ó inoculado con cepas no efectivas de Rhizobium. Una respuesta similar fue
mencionada en trigo y Hevea. Estas
respuestas al cobalto en plantas no fijadoras de N2 son siempre
pequeñas, y probablemente reflejan efectos beneficiosos de naturaleza
desconocida. Requieren confirmación los reportes sobre la presencia de una
enzima dependiente de cobalamina, la leucina-2,3-aminomutasa en papa. En contraste a las plantas superiores,
en plantas inferiores fotosintéticas como la Euglena gracilis, la cobalamina es esencial para el crecimiento y está localizada en varias fracciones
subcelulares y en los tilacoides de los cloroplastos.
El
cobalto estimula el crecimiento por extensión cuando es añadido a tejido
vegetal escindido ó a órganos como coleoptilos e
hipocótilos. La inhibición de la formación de etileno endógeno por el cobalto
parece estar involucrada con esta estimulación, un efecto que es también
responsable del alargue de la vida de las rosas de corte mediante la aplicación
de cobalto.
En
suelos deficientes en cobalto la aplicación puede no solo realzar la fijación
de N2 en leguminosas sino también contribuir a la calidad
nutricional de plantas forrajeras para rumiantes. El cobalto es esencial para
los rumiantes debido a que así la microflora de rumen puede sintetizar suficiente vitamina B12 para satisfacer las
necesidades del animal. Los no rumiantes, incluyendo humanos, no obstante
tienen un requerimiento de vitamina B12 preformada. Esta extendida
la deficiencia de cobalto en rumiantes que pacen en suelos bajos en cobalto. El
contenido critico de cobalto para los rumiantes es cerca de 0.07 mg kg-1 peso seco
forraje, lo que es, mayor que el contenido crítico para la fijación de N2 en leguminosas. En promedio el contenido de cobalto vegetal varia entre 0.05 y 0.30 mg kg-1 y es
usualmente mayor en leguminosas que en pasturas.
Hay
reportes contradictorios sobre los contenidos críticos de toxicidad del
cobalto, variando los valores desde 0.4 mg kg-1 peso seco en trébol, a mas de unos pocos
miligramos por kilogramo peso seco en fríjol y col. En especies de cultivo y
pasturas hay también notables diferencias genotípicas en la tolerancia a
contenidos excesivos de cobalto en los vástagos. En algunas especies vegetales
(hiperacumuladoras)
adaptadas a suelos metalíferos el contenido de cobalto puede alcanzar 4000-10
000 mg kg-1 peso
seco.