12.3.1 General
12.3.2 Relación entre la tasa de crecimiento y el contenido de nutrientes minerales
12.3.3 Etapa de desarrollo vegetal y edad foliar
12.3.4 Especie vegetal
12.3.5 Interacciones y relaciones de nutrientes
12.3.6 Factores ambientales
12.3.7 Eficiencia en nutrientes
12.3.8 Análisis total versus extracción fraccionada
El uso del análisis químico del material vegetal para propósitos de diagnóstico está basado en la suposición de que existen relaciones causales entre la tasa de crecimiento vegetal y el contenido de nutrientes en la materia seca ó fresca caulinar, ó con la concentración de nutrientes en la savia tisular exprimida. La composición de elementos minerales en los tejidos vegetal es usualmente expresada como contenido por unidad de peso seco ó fresco (e.g., mg g-1 peso seco). Aunque el término concentración que es usado frecuentemente de manera sinónima, se refiere en sentido estricto a un volumen (e.g., mg l-1). Dependiendo del nutriente mineral, especie y edad vegetal, difiere la parte ú órgano vegetal más conveniente para este propósito, así como si sí ó no debe determinarse el contenido total ó solo una cierta fracción del nutriente mineral (e.g., extractable con agua). En general el estado nutricional de una planta se refleja mejor en el contenido de elementos minerales de las hojas que en otros órganos vegetales. De este modo las hojas son usualmente usadas para el análisis vegetal. Para algunas especies y para ciertos nutrientes minerales, los contenidos de nutrientes en la materia seca pueden diferir considerablemente entre las laminas foliares y los pecíolos, y algunas veces los pecíolos son un indicador más adecuado del estado nutricional. En árboles frutales el análisis de los mismos frutos es el mejor indicador, especialmente para calcio y boro en relación a la calidad del fruto y propiedades de almacenamiento. Bajo ciertas condiciones climáticas, en particular estrés por sequía durante el llenado de la semilla, el contenido de zinc en las semillas de leguminosas parece ser un parámetro más sensible al suministro de fertilizante de zinc que, por ejemplo, el análisis foliar.
Las muestras a partir de plantas cultivadas en campo se contaminan frecuentemente por el polvo ó aspersiones y requieren procedimientos de lavado. Los problemas más severos en el uso del análisis vegetal para propósitos de diagnóstico son las frecuentes fluctuaciones a corto plazo en los contenidos de nutrientes (e.g., “efecto dilución” por el rápido crecimiento). Es particularmente difícil establecer contenidos de nutrientes minerales que se consideren que reflejen un rango de deficiencia, suficiencia, ó toxicidad en relación a los efectos de factores ambientales así como al genotipo vegetal y a la etapa de desarrollo de plantas y hojas. Por ejemplo, el porcentaje de materia seca usualmente se incrementa con la edad de plantas ú órganos, ó a elevadas concentraciones de CO2 debido a la acumulación de almidón con una correspondiente declinación en las concentraciones críticas de deficiencia de los nutrientes minerales. A elevadas concentraciones de CO2 los menores contenidos foliares críticos de nitrógeno en las hojas de especies C3 están también relacionados con menor Rubisco, mientras que los contenidos foliares críticos de fósforo tienden a ser mayores por razones que no son claras. Son de crucial importancia por lo tanto la estricta estandarización del procedimiento de muestreo y la disponibilidad de datos referencia adecuados para el análisis foliar. El uso de relaciones de nutrientes en vez de contenidos es otra aproximación para tratar esta dificultad (Sección 12.3.4). Para revisiones más recientes sobre el análisis vegetal para propósitos de diagnóstico el lector es referido a Reuter & Robinson (1986); Martin-Prével et al. (1987); Bergmann (1988, 1992); Walworth & Summer (1988); Jones (1991) y Heinze & Fiedler (1992).
12.3.2 Relación entre la tasa de crecimiento y el
contenido de nutrientes minerales
Se muestra en
Fig. 12.2 Relación entre el contenido de manganeso en laminas
foliares emergidas más jóvenes y el peso seco caulinar en cebada cultivada en
una cámara de crecimiento (A) y bajo
condiciones de campo (B). (A partir de Hanaam et al., 1987)
Usualmente, se toma como un punto de referencia una cifra del 90% del máximo rendimiento materia seca a fin de definir el CDC de un nutriente mineral. En un sistema de baja entrada el punto de referencia es solo el 80% del máximo rendimiento materia seca, los CDCs son correspondientemente inferiores en la materia seca caulinar, por ejemplo para fósforo en maíz y caupí. En las comparaciones de datos en literatura sobre el CDC, son frecuentemente pasadas por alto las diferencias en el punto de referencia
El método empleado para determinar el CDC es también importante y contribuye en diferentes valores, como se ha demostrado para magnesio en trébol subterráneo, donde los valores del CDC para las plantas proporcionadas permanentemente con un bajo suministro han sido comparados con los de plantas donde se interrumpió súbitamente un alto suministro. Es improbable que el último procedimiento refleje la situación bajo condiciones de campo. La interrupción súbita del suministro de nutrientes conduce a CDCs inusualmente altos para varios nutrientes, ya que las plantas en rápido crecimiento se hacen de repente totalmente dependientes de la removilización y retranslocación de los nutrientes minerales.
En vista de los varios factores discutidos arriba, y también en las
siguientes secciones, puede parecer más apropiado y realista el uso de un
“rango” de valores (e.g., rango crítico de deficiencia) que el de un solo valor
(e.g., 12 µg g-1). Por lo menos debe
tenerse en mente que el uso de un solo valor abarca un rango de contenidos y
que la probabilidad de deficiencia ó suficiencia se incrementa, con el grado de
desviación de este único valor. Se muestra en
Fig. 12.3 Relación entre el contenido de nutrientes (e.g., mg g-1 materia seca) y el crecimiento ó rendimiento
(arriba) y ejemplos del contenido de
nutrientes en materia seca foliar de soya para varios rangos de nutrientes
suplidos (abajo).
Generalmente, con una deficiencia extrema de cobre ó zinc, por ejemplo, se obtiene una curva respuesta con forma de C (Fig. 12.3, región I, línea punteada) en la que un incremento en la tasa de crecimiento inducido por el nutriente es acompañado por una disminución en su contenido en la materia seca, lo que frecuentemente se referido como el efecto “Piper-Steenbjerg”. Las posibles explicaciones para este tipo de respuesta son una falta de removilización desde las hojas viejas y el tallo ó el necrosamiento de los meristemos apicales con un correspondiente cese del crecimiento a pesar de la mayor toma de peque|iente mineral por las plantas extremadamente deficientes.
Los efectos concentración y dilución de los nutrientes minerales en las plantas son fenómenos comunes que deben considerarse cuidadosamente al interpretar los contenidos de nutrientes en términos de antagonismo ó sinergismo de iones, ó de ambos durante la toma. Esto es cierto en particular cuando el contenido de nutrientes minerales esta en el rango de deficiencia ó toxicidad. Si, por ejemplo, los contenidos de los dos nutrientes minerales están en el rango de deficiencia y solo es suplido uno de ellos, el realce del crecimiento causa una “dilución” del otro nutriente mineral (una disminución en su contenido en la materia seca) y se induce una severa deficiencia sin presentarse ninguna competencia en la toma ó dentro de la planta.
Central para el uso del análisis vegetal para propósitos de
diagnóstico son los contenidos críticos de deficiencia y toxicidad (Fig. 12.3).
El crecimiento es máximo entre los contenidos críticos de deficiencia y
toxicidad, pero por razones prácticas se elige como punto de referencia el
90-95% del valor de crecimiento máximo en vez del mismo valor máximo. Los
contenidos de nutrientes minerales pueden ser agrupados en rangos, como se
muestra en la porción inferior de
12.3.3 Etapa de desarrollo vegetal y edad foliar
Después del suministro del nutriente mineral, la edad fisiológica vegetal ó de sus partes es el factor más importante que afecta el contenido de nutrientes minerales en la materia seca vegetal. Con excepción del calcio y algunas veces del hierro y del boro (Sección 9.7) hay usualmente una declinación bastante clara en el contenido de nutrientes minerales en la materia seca como envejezca la planta y el órgano. Esta declinación es causada principalmente por un incremento relativo en la proporción del material estructural (paredes celulares y lignina) y de compuestos de almacenamiento (e.g., almidón) en la materia seca. Los contenidos de nutrientes minerales que corresponden al rango adecuado ó critico de deficiencia son por lo tanto menores en plantas viejas que en jóvenes. Por ejemplo, en grano de sorgo el CDC del fósforo en la materia seca foliar ha mostrado disminuirse desde cerca de 0.4% a 0.2% a lo largo del periodo de crecimiento. En cebada cultivada en campo el contenido de potasio en la materia seca caulinar disminuyó desde 5-6% en plantas jóvenes a cerca del 1% llegando a la maduración, aunque las plantas estuvieron bien suplidas con potasio. En este caso la declinación en el contenido fue exclusivamente un “efecto dilución” ya que la concentración de potasio en el agua tisular (representativa principalmente de la savia vacuolar) permaneció bastante constante a ~100 mм a lo largo del periodo.
Las complicaciones que surgen a partir de los cambios en el contenido
crítico de deficiencia con la edad pueden ser reducidas al muestrear tejidos a
edades fisiológicas específicas. Por ejemplo, como se muestra en
Tabla 12.2
Contenido crítico de deficiencia (CDC) de cobre (a
máximo rendimiento) en trébol subterráneo y órganos vegetales y edad vegetal a
|
|||||
Parte vegetal
|
Edad vegetal (días después de la siembra)
|
||||
26
|
40
|
55
|
98
|
F
|
|
Toda la parte aérea
Lamina foliar abierta más joven
|
3.9
3.2
|
3.0
~3
|
2.5
~3
|
1.6
~3
|
1.0
~3
|
a CDC expresado como mg g-1 peso seco. En base a Reuter et al. (1981).
b Floración
temprana
|
|||||
El uso de las hojas más
jóvenes, sin embargo, solo es adecuado para aquellos nutrientes minerales que
cualquiera no son retranslocados ó son retranslocados solo a un muy limitado
grado desde las hojas maduras a las nuevas áreas de crecimiento, esto es,
cuando se presenta primero la deficiencia en las hojas jóvenes y en el ápice
caulinar (Tabla 12.1). La situación es diferente para potasio, nitrógeno, y
magnesio; ya que los contenidos de estos nutrientes minerales se mantienen
bastante constantes en las hojas expandidas más jóvenes, las hojas maduras son
mucho mejores indicadores del estado nutricional vegetal, como se muestra para
potasio en
Fig. 12.4 Relación entre el peso seco
caulinar y el contenido de potasio en hojas maduras y más jóvenes de plantas de
tomate cultivadas en soluciones nutritivas con varias concentraciones de
potasio. Recuadro: contenidos críticos calculados.
Si las hojas jóvenes
y viejas de la misma planta son analizadas separadamente, puede obtenerse información
adicional sobre el estado nutricional de aquellos nutrientes minerales que son
retranslocados rápidamente. A mucho mayor contenido de, por decir, de potasio
en las hojas maduras indica consumo de lujo ó aún toxicidad. El gradiente
inverso, por otro lado, es un indicador de la etapa de transición entre los
rangos adecuado y deficiente; si el gradiente es abrupto, puede existir una
latente ó aún una aguda deficiencia. El uso de gradientes es particularmente
útil bajo condiciones en que se carece de datos referencia relevantes sobre los
contenidos críticos (e.g., para una especie ó cultivar) ó bajo ciertas
condiciones ecológicas. Si se sospecha de toxicidad, las hojas viejas son los
órganos más adecuados para el análisis vegetal.
Cuando se elige un
órgano vegetal dado tal como el más recientemente desarrollado, como para
análisis de la hoja completamente expandida, debe tenerse en cuenta que el
valor CDC declinara a lo largo del desarrollo vegetal, aún cuando se exprese
como una concentración en la savia vegetal. Para potasio, por ejemplo, en soya
este valor cae entre el cuajado de la vaina y el llenado de la vaina desde 65 mм a 29 mм. Esta
declinación a lo largo del desarrollo vegetal es particularmente evidente para
el nitrato que actúa como una forma de almacenamiento del nitrógeno en las
hojas y como un indicador del estado nutricional del nitrógeno vegetal (Sección
12.3.7). En los pecíolos de las hojas de papa el CDC del N-NO3 disminuye
desde 2.7-3% en materia seca al inicio de la tuberización a 1.0-1.6% en las
etapas finales y en la arteria central del coliflor desde 1.1% en la etapa 4-6
hoja a 0.15% en la precosecha. Una declinación similar sigue cierta para el
sulfato como la principal forma de almacenamiento de azufre en las plantas.
Puede suceder por
varias razones esta declinación del CDC con la edad para un órgano dado. Por
ejemplo, como la planta se haga más vieja hay una disminución en la demanda por
nutrientes para el nuevo crecimiento. También el suministro de nutrientes desde
las raíces puede incrementarse pero es menos probable en la mayoría de
condiciones de campo en vista de la declinante actividad radical. La
declinación en el CDC parece ser la consecuencia del incremento en la biomasa
total caulinar y, de este modo, de la capacidad de almacenamiento de los
nutrientes minerales en los vástagos, como se ilustró en un ejemplo para el
maíz en
Tabla 12.3
Concentraciones
críticas de deficiencia y adecuadas del nitrógeno nitrato (N-NO3)
en savia exprimida de la vaina foliar del tallo basal a diferentes etapas de
desarrollo del maíz, y cantidades estimadas del N-NO3 en la biomasa
aérea a
|
||||
Etapa de
desarrollo
|
Rango de
concentración
(mg N-NO3 l-1)
|
Cantidades
estimadas del N-NO3 almacenado
(kg ha-1)
|
||
Crítico
deficiente
|
Adecuado
|
Crítico
deficiente
|
Adecuado
|
|
Etapa hoja 4-5
Inicio del
desarrollo del tallo
Desarrollo del
tallo
Emisión de la
panícula
|
800
375
250
250
|
1400
700
550
550
|
3.6
6.2
7.0
10.6
|
6.3
11.6
15.3
23.3
|
a En base a Geyer & Marschner (1990) y Geyer (no publicado).
|
||||
Comparando con los
cambios en el contenido de nutrientes minerales de especies anuales, son
relativamente pequeñas las fluctuaciones del contenido de nutrientes minerales
de hojas y acículas de árboles en todo el periodo de crecimiento debido a la
capacidad buffer de las
ramas y tronco. En árboles perennes el análisis simultáneo de las hojas y
acículas que difieren en edad (Tabla 12.4) puede proporcionar información
adicional sobre el estado nutricional del árbol. Con la creciente edad de las
acículas, disminuye el contenido de de todos los macronutrientes, excepto el
del calcio (Tabla 12.4). En pícea de Noruega, el contenido de silicio también
se incrementa con la edad de la acícula. La disminución con la edad de
nitrógeno, fósforo, potasio y magnesio (Tabla 12.4) puede en parte indicar
retranslocación, pero es presumiblemente causada por un efecto dilución, que
resulta de la incrementada lignificación de las acículas viejas. Solo con
calcio (y silicio) la dilución es compensada excesivamente por su continuo
influjo hacia las acículas viejas. Con excepción del magnesio, los datos de
Tabla 12.4
Contenido de
nutrientes minerales en acículas de diferentes edades del pícea de Noruega (Picea abies Karst) a
|
||||
Nutriente mineral
|
Edad de las
acículas (años)
|
|||
1
|
2
|
3
|
4
|
|
Nitrógeno
Fósforo
Potasio
Magnesio
Calcio
|
1.79
0.63
0.04
0.28
|
1.76
0.17
0.56
0.04
0.40
|
1.46
0.14
0.47
0.03
0.50
|
1.22
0.13
0.44
0.03
0.59
|
a Contenidos de
nutrientes minerales expresados como un porcentaje del peso seco. En base a
Bosch (1983).
|
||||
Los contenidos críticos de
deficiencia difieren entre la especie vegetal aún cuando se hacen comparaciones
para los mismos órganos en la misma edad fisiológica. También es cierto para el
rango adecuado. Estas variaciones están principalmente basadas en las
diferencias en el metabolismo vegetal y en la constitución vegetal, como por
ejemplo, las diferencias en la demanda genotípica de calcio y boro en las
paredes celulares. Cuando se cultivan bajo las mismas condiciones el CDC del
boro en la materia seca de la hoja más joven completamente expendida es de 3 µg g-1 en trigo, 5 µg g-1 en arroz, pero tan alto como 35 µg g-1 en soya y 34 µg g-1 en girasol. Las
especies vegetales nativas de hábitats ricos en nutrientes parecen tener
superiores concentraciones críticas de deficiencia del potasio en los vástagos
(~100 mм) que las especies de hábitats pobres
en nutrientes (~50 mм). Son dados en la Tabla
12.5 datos representativos de los rangos adecuados de nutrientes en especies
seleccionadas. Puede encontrarse datos más extensivos y detallados, incluyendo
contenidos de deficiencia y toxicidad en Chapman (1966); Jones (1967; 1991), Bergmann & Neubert (1976) y Drechsel & Zech (1991).
Como se muestra en la
Tabla 12.5 los contenidos de macronutrientes en el rango adecuado son de
ordenes similares de magnitud para las varias especies vegetales; una excepción
es el calcio, el contenido del cual es sustancialmente inferior en
monocotiledóneas. En todas las especies el rango adecuado es relativamente estrecho
para el nitrógeno, debido a que los contenidos de lujo del nitrógeno tienen
efectos desfavorables sobre el crecimiento y composición vegetal (Sección
8.2.5). En hojas de manzano, por ejemplo, un contenido de nitrógeno de más del
2.4% frecuentemente afecta desfavorablemente al color y almacenamiento del
fruto. Por otro lado, el rango adecuado para el magnesio es usualmente más
amplio, pero principalmente por los efectos de competencia con el potasio; con
altos contenidos de potasio, también se requieren altos contenidos de magnesio
para asegurar un adecuado estado nutricional del magnesio.
Tabla 12.5
Contenidos de
nutrientes minerales en el rango adecuado de algunas especies representativas
anuales y perennes a
|
||||||||||
Especie (órgano)
|
Contenidos (% peso
seco)
|
Contenidos (mg kg-1 peso seco)
|
||||||||
N
|
P
|
K
|
Ca
|
Mg
|
B
|
Mo
|
Mn
|
Zn
|
Cu
|
|
Trigo de invierno
(vástago entero, etapa de embuchamiento)
Ryegrass
(vástago entero)
Remolacha
azucarera
(hoja madura)
Algodón
(hoja madura)
Tomate
(hoja madura)
Alfalfa
(brotes superiores)
Manzano
(hoja madura)
Naranjo (Citrus ssp.)
(hoja madura)
Pícea de Noruega
(acículas de 1-2 años de edad)
Roble, haya
(hojas maduras)
|
3.0-4.5
3.0-4.2
4.0-6.0
3.6-4.7
4.0-5.5
3.5-5.0
2.2-2.8
2.4-3.5
1.35-1.7
1.9-3.0
|
0.3-0.5
0.35-0.5
0.35-0.6
0.3-0.5
0.4-0.65
0.3-0.6
0.18-0.30
0.15-0.3
0.13-0.25
0.15-0.30
|
2.9-3.8
2.5-3.5
3.5-6.0 b
1.7-3.5
3.0-6.0
2.5-3.8
1.1-1.5
1.2-2.0
0.5-1.2
1.0-1.5
|
0.4-1.0
0.6-1.2
0.7-2.0
0.6-1.5
3.0-4.0
1.0-2.5
1.3-2.2
3.0-7.0
0.35-0.8
0.3-0.5
|
0.15-0.3
0.2-0.5
0.3-0.7
0.35-0.8
0.35-0.8
0.3-0.8
0.20-0.35
0.25-0.7
0.1-0.25
0.15-0.30
|
5-10
6-12
40-100
20-80
40-80
35-80
30-50
30-70
15-50
15-40
|
0.1-0.3
0.15-0..5
0.25-1.0
0.6-2.0
0.3-1.0
0.5-2.0
0.1-0.3
0.2-0.5
0.04-0.2
0.05-0.2
|
30-100
40-100
35-100
35-100
40-100
30-100
35-100
25-125
50-500
35-100
|
20-70
20-50
20-80
25-80
30-80
25-70
20-50
25-60
| |