Los sistemas radicales vegetales varían ampliamente, ambos dentro y entre especies vegetales. El dimorfismo radical en especies C4 es un ejemplo de esta variación (Sección 2.7). Los sistemas radicales se caracterizan por su muy alta adaptabilidad, y su crecimiento y desarrollo involucran complejas interacciones ambos entre el ambiente del suelo y los vástagos. Ya que el ambiente en que se desarrollan las raíces es altamente heterogéneo, ambos en espacio y tiempo, el sistema radical tiene que tener la habilidad de reaccionar a la heterogeneidad y, de este modo, debe poseer alta plasticidad fenotípica. Las respuestas más conocidas de raíces que muestran plasticidad fenotípica son a los suministros localizados de nutrientes, ó a otros cambios localizados que involucran factores químicos, físicos y microbiológicos en el ambiente radical. Los cambios en los niveles endógenos de fitohormonas juegan un rol importante como trasmisores de señales ambientales que son cualquiera trasformados en las raíces en alteraciones del crecimiento y de procesos de desarrollo ó son transmitidos como señales radicales al vástago. En este capitulo se dan algunos ejemplos de estos aspectos del crecimiento y desarrollo radical que están estrechamente relacionados con, ó son importantes para, la nutrición mineral vegetal.