14.3
Morfología radical, interacciones hormonales
A pesar de las grandes diferencias genotípicas
y fenotípicas las raíces en crecimiento tienen algunas características
morfológicas en común como se muestra en la Fig. 14.3. Adherida a la punta
radical está la caliptra la cual es una entidad estructural y sus células están
siendo continuamente renovadas durante el crecimiento radical. La caliptra no
solo protege al meristemo radical y facilita la penetración de la raíz a través
de los poros (mediante la secreción del mucílago como “lubricante”), también es
el sitio de percepción de señales químicas y físicas. Detrás del meristemo
radical está la zona de elongación (extensión) donde las señales transmitidas
por la caliptra son rápidamente transformadas en diferencias en la tasa de
expansión de las células y de la raíz. La elongación radical esta correlacionada con el estiramiento de las
paredes celulares, particularmente la pared celular tangencial exterior, por
ejemplo, en maíz disminuye en grosor desde 5.72 µm.
cerca al ápice a cerca de 0.38 µm. cerca de 7.3 mm. detrás del ápice.
Fig.
14.3 Principales características de la morfología radical, y algunos aspectos
de las interacciones en una raíz en crecimiento (IAA = ácido indolilacético,
auxina; CYT = citoquininas; X = compuesto no identificado que modula el
crecimiento, ABA?)
Detrás de la zona de elongación está
la región de desarrollo de pelos radicales. Los pelos radicales son células
epidérmicas elongadas (rizodérmicas), usualmente de
longitud entre 80 y 1500 µm. y normalmente son de
corta vida y colapsan después de unos pocos días. Sin embargo, dependiendo de
la especie vegetal y de factores ambientales, la longitud y longevidad de los
pelos radicales varía en un grado considerable. En maní hay dos tipos de pelos
radicales en uno de los cuales pueden ser tan largos como 4 mm. En ciertas
cepas de tomate con “raíces algodonosas” la densidad de pelos radicales es
excepcionalmente alta y ellos son hasta 3.1 mm. longitud.
Hay mucha evidencia circunstancial de que el etileno juega un rol clave en la
formación de pelos radicales.
Las raíces laterales (Fig. 14.3)
surgen a partir del periciclo radical, frecuentemente adyacente a las fibras
maduras del protoxilema. El desarrollo de las raíces
laterales está fuertemente influenciado por factores ambientales (e.g.,
suministro de nutrientes, microorganismos rizosféricos, fuerza del suelo) y
bajo un notable control hormonal, particularmente por IAA y CYT.
Las auxinas juegan un rol importante
en la regulación del crecimiento y desarrollo radical. Se forman en el vástago
(ó endospermo) y mueven hacia las puntas radicales donde pueden acumularse. Las
raíces son altamente sensibles al IAA, concentraciones tan bajas como 10-9 м realzan la extensión celular; los sitios receptoras del IAA son
las células rizodérmicas de la zona radical apical, similarmente a las células
epidérmicas en los coleoptilos (Sección 5.6.3). Las
altas concentraciones de IAA endógeno en las puntas radicales inhiben la
elongación celular, cualquiera directamente ó indirectamente vía la realzada
producción de etileno. Por otro lado, las auxinas promueven la formación de
raíces laterales, ó por lo menos su iniciación (Tabla 14.2).
Tabla 14.2
Efecto de la
auxina (10-5 м) y cinetina (2 x 10-5 м) en
la formación de primordios de raíces laterales (LRP) en la raíz primaria de
plántulas de lechuga después de 72h a
|
||
Tratamiento
|
No. de LRP por raíz
|
Longitud de la raíz primaria
(mm)
|
Control
+ Auxina
+ Cinetina
|
5.7
32.4
0
|
29.6
10.8
12.2
|
a En base a MacIsaac et al.
(1989).
|
||
Las zonas apicales radicales son los
principales sitios de síntesis de CYT en las plantas (Sección 5.6.2) y ellas
son exportadas por el xilema hacia el vástago. En contraste a las auxinas, una
alta concentración de CYT no solo inhibe la elongación del eje principal sino
también la formación de raíces laterales (Tabla 14.2). De acuerdo con esto, la
iniciación de las raíces laterales puede incrementarse drásticamente mediante
la extracción (decapitación) del ápice del eje principal. De este modo las
auxinas y las CYT juegan un importante rol en la regulación en ambos elongación
del eje principal y formación de raíces laterales, en el último caso las
fitohormonas tienen más ó menos un efecto opuesto.
Es menos claro el rol del ABA en
regular el crecimiento y desarrollo radical (Fig. 14.3). La zona apical (0-2 mm.)
contiene altas concentraciones de ABA que declinan basipetalmente. Las
concentraciones de ABA en las zonas apicales están inversamente relacionadas con
las tasas de crecimiento de las raíces, pero esto no implica necesariamente un
efecto inhibidor directo del ABA en la tasa de elongación radical. Tampoco es
claro si los efectos realzantes del ABA en la iniciación de raíces laterales y
formación de pelos radicales resultan directamente a partir de los efectos
inhibidores en la extensión de la zona radical apical. Aunque la síntesis de
ABA es alta en la caliptra, el ABA por si mismo probablemente no es la señal
que modifica el crecimiento que se mueve basipetalmente desde la caliptra hacia
la zona de elongación y que modifica la curvatura radical en respuesta a la
impedancia mecánica, aluminio, ó gravedad. Recientemente el calcio ha sido sugerido como el factor responsable no
solo en la señal de percepción del aluminio y de la gravedad sino también en la
transducción de estas señales y su conversión en crecimientos respuesta en la
zona de elongación. Están bien establecidos los roles del calcio y la
calmodulina en la transducción de señales a nivel celular (Sección 8.6.7). No
es claro, sin embargo, como tal rol del calcio en los crecimientos respuesta
radicales, que requieren el transporte del calcio desde la caliptra hacia la
zona de extensión pueden ser desempeñado sin la participación de hormonas
(e.g., contraflujo IAA/Ca2+, Sección 3.4.3).
En contraste a las cuestiones
pendientes sobre el rol del ABA en los meristemos radicales apicales, está bien
establecido que se acumula en las raíces bajo estrés por sequía y su transporte
hacia los vástagos actúan como una señal radical no hidráulica que conduce a la
inhibición de la elongación caulinar y foliar y a una disminución en la
apertura estomatal (Sección 2.5.6).
Hay numerosos y frecuentemente
contradictorios reportes sobre el efecto del etileno en el crecimiento radical
que parece depender de las concentraciones aplicadas. Bajas concentraciones
(<1 mg l-1) pueden realzar la
elongación radical, mientras que las altas concentraciones inhiben severamente
la elongación radical pero simultáneamente incrementan el diámetro radical y la
formación de pelos radicales. La luz inhibe fuertemente la elongación radical,
siendo el receptor nuevamente la caliptra, y el etileno está causalmente
involucrado en la transducción de señales. El efecto más notable de las
elevadas concentraciones de etileno es la formación de aerénquima en el cortex
radical lo que sucede en respuesta a la inundación como un mecanismo de
adaptación de las raíces a las condiciones anegadas (Sección 16.4.3).