16.3.1 Principales limitantes
16.3.2 Solubilidad de aluminio y manganeso
16.3.3 Efectos de los niveles excesivos de aluminio
16.3.4 Toxicidad por aluminio y especies de aluminio
16.3.5 Efectos de los niveles excesivos de manganeso
16.3.6 Mecanismos de adaptación a los suelos minerales ácidos
La acidez del suelo limita el crecimiento vegetal
en muchas partes del mundo. La inhibición del crecimiento vegetal resulta a
partir de una variedad de factores químicos e interacciones entre estos factores. En los suelos minerales
ácidos las principales limitantes son las siguientes:
La importancia relativa de estas
limitantes depende de la especie y genotipo vegetal, tipo y horizonte del
suelo, material parental, valor de pH del suelo, concentración y especies de
aluminio, estructura y aireación del suelo, y el clima. Los niveles de
nitrógeno en los suelos minerales ácidos son generalmente bajos a menos que
hayan altas entradas atmosféricas por contaminación del aíre, La toxicidad por
aluminio y la deficiencia de calcio y magnesio se presenta en más del 70% de
los suelos ácidos de la América Tropical, y casi todos estos suelos son
deficientes en fósforo ó tienen una alta capacidad fijadora de fósforo. La
acidez del subsuelo es un potencial factor limitante del crecimiento a lo largo
de muchas áreas de USA y de los trópicos.
Los suelos forestales en muchas
regiones del mundo son típicamente ácidos. Ha crecido en los años recientes el
interés acerca de la creciente acidificación de los suelos forestales por las
emisiones atmosféricas de SO2 y
óxidos de nitrógeno (“lluvia ácida”) como factores causativos de los daños
forestales (decadencia forestal) particularmente en Europa y Norteamérica. Es
un gran asunto de controversia ya que es la principal causa de la declinación
de bosques por la acidificación del suelo. Se ha pensado que el incremento en
la solubilidad del aluminio y de este modo la toxicidad por aluminio, la
disminución en la concentración y toma de nutrientes, en particular de
magnesio, y de este modo la deficiencia de magnesio, y un incremento en la
deficiencia de magnesio y calcio son debidos a la alta entrada de nitrógeno
atmosférico en particular.
No es posible generalizar, sin
embargo, acerca de los factores principales del estrés por acidez del suelo sin
considerar sitios específicos. El rol de la deposición del nitrógeno
atmosférico depende no solo de la cantidad sino también de la historia de
cultivo de los terrenos forestales. En haya europea (Fagus sylvatica L.) el crecimiento radical es mucho más sensible a
las altas concentraciones de H+ que de aluminio mientras que en el
pícea de Noruega (Picea abies (L.)Karst.)
lo opuesto parece ser el caso. Para una especie vegetal dada el sitio y la
distribución de las raíces dentro del perfil del suelo pueden ser un factor
importante en determinar la forma de expresión de la acidez del suelo. En el
suelo superficial donde el contenido de materia orgánica es mayor, la toxicidad
por H+ puede dominar, pero en el subsuelo el crecimiento radical
puede ser deprimido por la toxicidad por aluminio. Si la deficiencia de
magnesio se vuelve un factor dominante en el estrés inducido por la acidez del
suelo depende principalmente del material parental y de la entrada atmosférica
de magnesio (e.g., distancia del mar abierto). En suelos altos en reservas de
manganeso y en Mn2+ intercambiable, por ejemplo, ocasionado por el
continuo cultivo de leguminosas fijadoras de N2, la toxicidad por
manganeso puede volverse un factor principal en el estrés por acidez del suelo.
En vista de las diferentes formas en
que la acidez del suelo puede limitar el crecimiento vegetal, las plantas
adaptadas a suelos minerales ácidos requieren una variedad de mecanismos para
hacerle frente a los factores químicos adversos del suelo involucrados. Se
acepta generalmente que, por lo general y a escala mundial, que las altas
concentraciones de aluminio, y en algunos casos también de manganeso, son los
factores claves del estrés por acidez del suelo, y correspondientemente se
requiere de alta tolerancia a estos dos factores particularmente para la
adaptación de cultivos a suelos con pH <5.
16.3.2 Solubilidad de
aluminio y manganeso
En suelos minerales ácidos con pH debajo de 5.5
una creciente proporción de los sitios de intercambio catiónico de los
minerales de arcilla está ocupada por el aluminio donde este reemplaza
especialmente otros cationes polivalentes (Mg2+, Ca2+) y
simultáneamente actúa como un fuerte adsorbente de fosfatos y molibdatos. El
porcentaje de aluminio intercambiable en los suelos está de este modo
correlacionado con el pH del suelo (ver Tabla 16.9), y con la inhibición del
crecimiento radical de la mayoría de especies vegetales. Sin embargo, estas
correlaciones no son frecuentemente muy estrechas ya que no solo las
concentraciones sino particularmente la especie de aluminio en la solución del
suelo (Sección 16.3.4) es la que determina la fitotoxicidad por aluminio a las
raíces. Los factores cruciales para la especie de aluminio en la solución del
suelo incluyen al pH (Sección 16.6) y las concentraciones de compuestos
orgánicos e inorgánicos que acomplejan al aluminio.
Con decreciente pH la cantidad del
manganeso intercambiable se incrementa en muchos suelos (Tabla 16.7). El
incremento en el manganeso intercambiable (Mn2+), sin embargo, está
también en función del potencial redox (MnO2 + 4H+ + 2e- ↔ Mn2+ + 2H2O).
Se esperan por lo tanto altos niveles de Mn2+ en los sitios de
intercambio y en la solución del suelo solo en suelos ácidos con grandes
cantidades de manganeso fácilmente reducible en combinación con grandes
contenidos de materia orgánica, alta actividad microbiana, y anaerobiosis,
cualquiera temporalmente (e.g., anegamiento a corto plazo) ó permanentemente
(Sección 16.4). En suelos con altos niveles de manganeso fácilmente reducible,
la acidificación del suelo llevada a cabo por las leguminosas simbióticas,
puede incrementar en gran parte la cantidad de Mn2+ (Tabla 16.7) y
el riesgo de toxicidad por manganeso en pasturas permanentes. Cuando un suelo
es acidificado, se incrementan las cantidades de Mn2+ intercambiable
así como las concentraciones de Mn2+ en la solución del suelo. Por ejemplo, desde 0.8 μм a pH 7.3
hasta 182 μм a pH 5.2, sin muchos cambios en las especies de
manganeso, i.e., en la relación Mn2+/Mn total en la
solución del suelo. Muchos suelos ácidos en los trópicos son altamente
intemperizados, y su contenido de manganeso total es frecuentemente bajo. De
este modo, en estos suelos hay poco riesgo de toxicidad por manganeso que de
toxicidad por aluminio.
Tabla 16.7
Relación entre la edad de
pasturas dominadas por Trifolium
subterraneum, pH del suelo y manganeso intercambiable en los suelos a
|
||
Edad (años después del
establecimiento
|
pH (H20)
|
Mn intercambiable
(mg kg-1 suelo)
|
0
25-30
30-35
35-40
50-55
|
6.1
5.6
5.3
5.1
4.8
|
4.6
22.7
33.3
37.3
46.1
|
a En base
Bromfield et al. (1983a)
|
||
16.3.3 Efectos de los
niveles excesivos de aluminio
16.3.3.1 Toma de nutrientes
minerales inhibida y deficiencia inducida
Como el pH caiga, i.e., la concentración de H+ se incremente, la toma de cationes es inhibida por dos razones: (1)
deterioro en la expulsión neta de H+ mediante las ATPasas de la
membrana (Sección 2.4.2) y (2) disminución de la carga de cationes polivalentes
(Mg2+, Ca2+, Zn2+, Mn2+) hacia el
apoplasto de las células corticales de la raíz, La carga apoplástica de los
cationes polivalentes realza fuertemente las tasas de toma de estos cationes
hacia el simplasto (Sección 2.2). Por consiguiente, a una concentración externa
dada de estos cationes, disminuyendo el pH, por ejemplo de 6 a 3 (i.e.,
1mм H+), se disminuye su toma, y la adición del aluminio como
catión polivalente que compite fuertemente por los sitios de ligamiento en el
apoplasto acentúa esta disminución (Tabla 16.8). El aluminio puede también
inhibir la toma de calcio mediante el
bloqueo de los canales de Ca2+ en la membrana plasmática y la toma
de magnesio mediante el bloque de los sitios de ligamiento de las proteínas
transportadoras. Las altas concentraciones de Mn2+ también inhiben
la toma de calcio y particularmente la del magnesio (Tabla 16.8).
Tabla 16.8
Efecto del pH del Sustrato,
Manganeso y Aluminio en el Contenido de Elementos Minerales en Raíces y Acículas
del Pícea de Noruega de 2 años de edad (Picea
abies (L.) Karst.) Cultivado en Cultivo de Arena y Filtrado con Solución
Nutritiva a
|
|||||||||
Tratamiento
|
Contenido de Elementos
Minerales (mmol kg-1 peso seco)
|
||||||||
Raíces finas
|
Acículas
|
||||||||
pH
|
Mn, Al
|
Ca
|
Mg
|
Mn
|
Al
|
Ca
|
Mg
|
Mn
|
Al
|
6
3
3
3
|
-
-
1.5 mм Al
1.5 mм Mn
|
132
100
20
70
|
115
82
33
25
|
0.9
ND
0.6
35
|
ND b
ND
30
ND
|
205
77
37
67
|
74
37
21
16
|
ND
ND
0.05
25
|
ND
ND
0.01
ND
|
a En base a Stienen & Bauch (1988)
b ND = no
determinado
|
|||||||||
En contraste al calcio y magnesio,
la toma de potasio usualmente no se afecta por el manganeso y aluminio,
conduciendo a un incremento en la relación K/(Ca + Mg) en los vástagos. Esto
incrementa no solo el riesgo de deficiencia de calcio ó magnesio ó de ambos
sino también el riesgo potencial de tetania por pastos en rumiantes que usen el
pasto como forraje.
El fuerte efecto de competición del aluminio en la toma de calcio y
magnesio explica por que las relaciones molares de Ca/Al ó Mg/Al en el suelo ó
en soluciones nutritivas son algunas veces los mejores parámetros para predecir
el riesgo de deficiencia de calcio y magnesio inducida por el aluminio que las
concentraciones de cualquiera de los elementos individuales. Un ejemplo de esto
es dado en la Fig. 16.3 para la deficiencia de magnesio inducida por aluminio
en soya. Aunque las crecientes concentraciones externas de aluminio disminuyen
el contenido de magnesio en el peso seco caulinar a ambos niveles bajo y alto
de suministro de magnesio, el efecto del aluminio en deprimir el crecimiento
fue evitado en el nivel alto de magnesio (i.e., alta relación
magnesio/aluminio) ya que el contenido de magnesio en el tejido vegetal
permaneció encima del nivel crítico de deficiencia.
Fig.
16.3. Relación entre las concentraciones de magnesio y aluminio en la solución
nutritiva, peso seco y contenido foliar y radical de magnesio en soya. Las
áreas en trama indican concentraciones críticas de deficiencia (Basado en
Grimme, 1984).
La deficiencia de calcio en los
meristemos apicales es una manifestación bien documentada de la toxicidad por
aluminio en soya y fríjol. En maíz la creciente concentración externa de
calcio, reduce en gran parte la inhibición de la elongación radical inducida
por aluminio en cultivares altamente sensibles y la evita completamente en
cultivares menos sensibles. En trigo, sin embargo, los resultados sobre la
deficiencia de calcio inducida por el aluminio son inconsistentes y en caupí la
deficiencia de calcio no es un efecto primario en la toxicidad por aluminio.
Hay una creciente conciencia sobre
la importancia de la deficiencia de magnesio como un efecto secundario de la
toxicidad por aluminio y su mejora mediante el creciente suministro de magnesio
en poblaciones forestales
en suelos ácidos, para genotipos de sorgo cultivados en suelos ácidos ó en
soluciones nutritivas. La mejora de los suelos ácidos mediante el encalado
disminuye el riesgo de la deficiencia de calcio y magnesio inducida por
aluminio y la toxicidad directa por aluminio en el crecimiento radical. Sin
embargo, en suelos ú otros sustratos bajos de magnesio las crecientes
concentraciones de calcio combinadas con un realzado crecimiento pueden de
nuevo incrementar el riesgo de deficiencia de magnesio inducida.
El crecimiento de leguminosas en
suelos ácidos puede ser limitado por los efectos perjudiciales en el
crecimiento de la planta hospedera de por sí y retrasar la nodulación y en
particular una disminución en el número de nódulos (Tabla 16.9). La nodulación
es inhibida severamente por las altas concentraciones de H+ en
combinación con las altas concentraciones de aluminio en particular (Sección
7.4.5). En soya las concentraciones críticas de aluminio para el crecimiento de
la planta hospedera (reducción en el crecimiento del 10%) fueron de 5-9 μм comparadas con
solo 0.4 μм para la nodulación. Los cambios en la morfología radical
y de este modo en los sitios de infección pueden estar involucrados en la
inhibición de la nodulación por las altas concentraciones de aluminio.
Tabla 16.9
Efecto del encalado en un
suelo altamente saturado con aluminio en el crecimiento y nodulación en soya a
|
||||||
pH del suelo
|
Saturación de Al b
(%)
|
Peso seco (g por planta)
|
Nodulación
|
Contenido de N
(mg por vástago)
|
||
Caulinar
|
Radical
|
No. por planta
|
Peso seco
(mg por nódulo)
|
|||
4.55
5.30
5.90
|
81
28
4
|
2.4
3.2
3.6
|
1.07
1.08
1.08
|
21
65
77
|
79
95
99
|
65
86
93
|
a Reproducido a
partir de Sartain & Kamprath (1975) con permiso de la American Society of
Agronomy
b Porcentaje de la
capacidad de intercambio catiónica (CEC) saturada por aluminio
|
||||||
16.3.3.2 Inhibición del
crecimiento radical
Las acciones tóxicas del aluminio están
principalmente relacionadas a las raíces. El sistema radical se vuelve
regordete como un resultado de la inhibición en la elongación del eje principal
y de las raíces laterales. La severidad de la inhibición del crecimiento
radical es un indicador adecuado de las diferencias genotípicas en la toxicidad
por aluminio (Fig. 16.4). Se confirmo que la toxicidad por aluminio era la
causa del daño por suelos ácidos en el sistema radical del cultivar Kearney
mediante experimentos con soluciones nutritivas.
Fig.
16.4 Raíces de cultivares de cebada Kearney (izquierda) y Dayton (derecha)
cultivados en suelo ácido de pH 4-6. (A partir de Foy, 1974)
Con la creciente acidificación del
suelo, la penetración radical es inhibida particularmente en el subsuelo
(menores relaciones Ca/Al y superiores relaciones Aln+/Altot)
que conducen a un sistema radical más superficial con una correspondiente menor
utilización de nutrientes minerales y agua a partir del subsuelo (Sección
14.4.2). El riesgo de estrés hídrico se incremento y también el lavado de
nutrientes minerales. La toxicidad por aluminio es por lo tanto frecuentemente
expresada simultáneamente en dos formas, es decir por deficiencia inducida de
nutrientes minerales, como magnesio, y por la inhibición en la elongación
radical. La inhibición del crecimiento radical por la toxicidad por aluminio
debe incrementar posteriormente el riesgo de deficiencia de fósforo en suelos
minerales ácidos, a menos que dominen otros factores limitantes del crecimiento
(e.g., deficiencia de magnesio), ó que una alta proporción del fósforo
demandado sea suministrada por las micorrizas a la planta hospedera (Sección
15.7). En suelos minerales ácidos la toxicidad por aluminio puede inhibir el
crecimiento caulinar al limitar el suministro de nutrientes y agua debido a la
pobre penetración en el subsuelo ò a la menor conductividad hidráulica. Se ha
obtenido evidencia de que un suministro limitado de citoquininas a partir de
las raíces puede inhibir el crecimiento caulinar de la soya cultivada
cualquiera en suelos ácidos ó en soluciones nutritivas con aluminio, a partir
del efecto beneficioso en el crecimiento mediante la aplicación de citoquininas
a los vástagos de tales plantas.
Los mecanismos fisiológicos y
bioquímicos de los efectos tóxicos del aluminio en la elongación radical son
pobremente entendidos y son problema de controversia. La inhibición de la
división celular en los meristemos apicales de la raíz es una rápida respuesta
al tratamiento con aluminio (Fig. 16.5). La división celular puede reanudarse
después de algún tiempo pero permanece a un nivel menor que en los controles no
expuestos al aluminio Las diferencias genotípicas en la tolerancia al aluminio
son reflejadas en el grado de recuperación a partir del estrés primario por
aluminio. Aunque el aluminio puede enlazarse al DNA, de las células de la
caliptra en particular, la inhibición de la división celular es presumiblemente
un efecto indirecto del aluminio (ver abajo). Además, la inhibición en la
elongación radical (principalmente expansión celular) es una rápida respuesta
uniforme al aluminio. En trigo, la elongación radical se reanuda rápidamente tan
pronto 30 min. después del tratamiento con citrato para quelatar al aluminio,
indicando que, por lo menos en presencia de altas concentraciones de calcio
(400 μм.), el aluminio permanece en un compartimiento (apoplasto?)
donde puede ser fácilmente eliminado. De acuerdo con estas observaciones, en
plantas de trigo el crecimiento radical en genotipos sensibles fue inhibido
claramente por el aluminio en 4 h, aunque el aluminio pudo ser detectado solo
en la capa rizodérmica y en la capa cortical debajo de la rizodermis. En
plantas de avena aún después del tratamiento a largo plazo con aluminio y la
inhibición severa de la elongación radical, el aluminio estuvo confinado al
apoplasto, principalmente de las células periféricas de la raíz.
Fig.
16.5 Efecto del aluminio (5mg l-1) sobre la tasa de división
celular en cofias de dos genotipos de caupí. Valores relativos: control (sin
aluminio) = 100 (En base a Horst et al., 1982)
El aluminio puede enlazarse a la
superficie externa de la membrana plasmática de las células rizodérmicas y
corticales de la raíz y por lo tanto deteriorar las funciones de la membrana
plasmática. El aluminio tiene una afinidad 560 veces mayores que el Ca2+ por
ciertos fosfolípidos en las membranas. Sin embargo, en raíces de trigo a pesar
de la severa inhibición del crecimiento elongación, las células radicales
conservaron su capacidad de excretar H+ indicando que la membrana
plasmática estaba intacta. No obstante, las propiedades de la membrana
plasmática pueden ser alteradas como se indico, por ejemplo, por una
disminución en el eflujo de potasio, incremento en la formación de calosa, ó
después de un tratamiento a largo plazo con aluminio, por el incremento en la
peroxidación de las membranas lipídicas.
En contraste a estas sugerencias de
los efectos directos del aluminio en las propiedades de la membrana plasmática
ó metabolismo celular, Bennet & Breen (1991, 1992, 1993) ofrecieron la
hipótesis de que en las raíces el principal blanco del aluminio es la caliptra
la cual percibe la “señal de aluminio”, similarmente a aquella de la gravedad ó
de la impedancia mecánica (Sección 14.6). El aluminio reduce la secreción del
mucílago de las células periféricas de la caliptra, y estas células de la
caliptra son fuentes de reguladores endógenos del crecimiento por extensión. El
mucílago parece ser requerido como una vía para el transporte apoplástico de
las sustancias señal. En este modelo el Ca2+ funciona como un intermediario en la cadena conductora
de señales (Sección 8.6.7), y la
secreción del mucílago en las células periféricas de la caliptra está
causalmente involucrada. El Ca2+ apoplástico es
requerido para las funciones secretoras de las células de la caliptra, y el
aluminio cambia la homeostasis del Ca2+ y reduce por lo
tanto la secreción del mucílago. Después de la transferencia a la solución sin
aluminio la reanudación del crecimiento por elongación es precedida por una
incrementada actividad secretora de los aparatos de Golgi en las células de la
caliptra. Por consiguiente, la inhibición de la elongación radical no será un efecto
directo del aluminio en la zona de elongación sino en la caliptra. Los
argumentos en contra de un rol clave tal de la caliptra en la toxicidad por
aluminio ha sido proporcionados por Ryan et
al. (1993) quien mostró que en presencia del suministro externo de calcio
la eliminación de la caliptra no tiene efecto en la inhibición de la elongación
radical inducida por aluminio en maíz. El rol particular del calcio en la
toxicidad por aluminio ha sido revisado recientemente por Rengel (1992a).
16.3.4 Toxicidad por
aluminio y especies de aluminio
También la fitotoxicidad por aluminio en
términos de inhibición en la elongación radical disminuye claramente cuando se
incrementa la fuerza iónica del suelo ó de la solución nutritiva, y con una
disminución en la relación Aln+/Al complejado. Sin embargo, las
relaciones son menos claras, con respecto al pH del suelo ó de la solución
nutritiva y la fitotoxicidad por aluminio. Esto no solo es debido al incremento
en ambos aluminio total y H+ en la solución soluble con un pH
decreciente sino también debido al cambio simultáneo en las especies de
aluminio, asumiendo la ausencia de aluminio polinuclear y otros ligandos de
aluminio aparte del OH- (Fig. 16.6).
El aluminio liberado a partir de
minerales del suelo bajo condiciones ácidas hacia la solución del suelo, ó el
aluminio en soluciones nutritivas de pH 4 y abajo, aparece principalmente como
Al(H2O)
(ó Al3+ por conveniencia). Como el pH se incremente se forman productos de
hidrólisis mononuclear como Al(OH)2+ y Al(OH)
(Fig. 16.6). A elevadas relaciones OH-/aluminio
en la solución pueden formarse especies de hidroxi-alumínicos polinucleares como AlO4Al12(OH)24(H2O)
(por conveniencia “Al13”), que son intermediarios
metastables en la precipitación del Al(OH)
sólido. Hay resultados contradictorios acerca de la
toxicidad relativa de las varias especies de aluminio mononuclear excepto para
la no fitotoxicidad del ión aluminio Al(OH)
. Se le atribuye una particular alta fitotoxicidad en
particular al polinuclear “Al13”que puede formarse a pH 4.5 y puede
conducir a la inesperada máxima inhibición de las tasas de elongación radical a
pH de 4.5.
Fig.
16.6 Actividades relativas de especies mononucleares de aluminio y la
concentración total (Alt) de aluminio soluble en función del pH
(Kinraide, 1991). Reimpreso con permiso de Kluwer Acedemic Publishers.
Por varias razones pueden surgir
resultados contradictorios sobre la fitotoxicidad relativa de las varias
especies de aluminio, siendo una principal la incertidumbre de las actividades
e identidad de las especies de aluminio y de las concentraciones de H+ en
el rizoplano y en el apoplasto de las células rizodérmicas. Siendo otra
principal razón el que no sea posible variar la distribución relativa de las
especies de aluminio sin variar el pH, y viceversa (Fig. 16.6). Usualmente, los
resultados son interpretados exclusivamente en términos de especiación del
aluminio mientras que la posible influencia de las diversas actividades de H+ no es considerada. Se ha recalcado el efecto aliviador de las altas
concentraciones de H+ (i.e., muy bajo pH) en la toxicidad por aluminio
debido a la mucha mayor competitividad de los H+ respecto al Al3+ que respecto al Ca2+. También se asume que el alivio por
protones de la toxicidad por aluminio es el factor responsable del menor
contenido de aluminio en las zonas apicales de la raíz y la inhibición menos
severa en la elongación radical en plantas suplidas con NH
comparadas con NO
. La relevancia fisiológica del alivio por H+ en
la toxicidad por aluminio está, sin embargo, confinada a especies vegetales con
alta tolerancia de H+. El alivio por protones en la toxicidad por
aluminio también es improbable que sea relevante para plantas cultivadas en
suelos ácidos debido a la liberación simultáneamente incrementada del Al3+ desde la fase sólida, y a la competencia de H+ en la toma de
Ca2+ y Mg2+.
Algunas de las especies
mononucleares de aluminio asociadas con ligandos inorgánicos como AlF2+,
AlF
ó AlSO
son no fitotóxicas. La no fitotoxicidad del AlSO
es de particular importancia práctica ya que, por ejemplo,
la aplicación de yeso (CaSO4) a los suelos ácidos puede aliviar la
fitotoxicidad por aluminio (Fig. 16.7). Debido al componente sulfato y a la
alta solubilidad en agua del yeso comparando con la cal (CaCO3), el
yeso, fertilizantes fosfato que contengan yeso (e.g., superfosfato simple
comparando con el triple fosfato) son más adecuados para el alivio de la acidez
del subsuelo que la cal. La toxicidad por aluminio en el crecimiento vegetal
puede también ser disminuida mediante el suministro de silicio en las
soluciones nutritivas, un aspecto que merece atención en la selección para
tolerancia al aluminio.
Fig.
16.7 Longitud radical del trigo (Triticum
aestivum L.) en función de la concentración de aluminio en soluciones del
suelo a partir de suelos tratados con CaSO4 ó CaCl2 (Modificado a partir de Wright et al., 1989b).
Esta bien documentado el alivio de
la toxicidad por aluminio debido a la materia orgánica del suelo. Como se
demostró por Adams & Moore (1983), el crecimiento radical de la soya fue
deprimido en el subsuelo (bajo en materia orgánica) por 4 μм Al
compararlo con 9-134 μм Al en la solución del suelo superficial
(alto en materia orgánica). La aplicación de mulch ó abono verde son por lo
tanto bastante efectivos en el alivio de la toxicidad por aluminio en suelos
ácidos. El ácido fúlvico es uno de los compuestos que complejan efectivamente
con el aluminio y por lo tanto alivian la fitotoxicidad por las especies de
aluminio monoméricas (y poliméricas) en
el crecimiento radical. Los ácidos orgánicos también juegan un rol principal en
la detoxificación del aluminio. Su capacidad detoxificante disminuye en el
orden ácido cítrico, oxálico > málico > succínico, y depende de la
orientación de sus grupos OH/COOH y la correspondiente posibilidad de formar
una estructura estable anillar de 5 a 6 enlaces con el aluminio. Un ejemplo de
la detoxificación del aluminio por el ácido cítrico es mostrado en la Tabla 16.10.
Entre el pH 3.5 y 6 los complejos de citrato (L) predominantes son AlLo y
el AlLH-1. Igual que con los extractos de materia orgánica del
suelo, el ácido cítrico protegió completamente las raíces de los efectos
dañinos del aluminio libre. Con el citrato de aluminio, la acumulación de
aluminio en las raíces fue mucho menor que con el aluminio inorgánico, y hay
solo una reducción menor en los contenidos de fósforo y calcio en las raíces y
vástagos. Los resultados también demuestran claramente el transporte limitado
del aluminio hacia los vástagos cuando fue suministrado el aluminio inorgánico.
Tabla 16.10
Efecto de los tratamientos
con aluminio en el peso seco y el contenido de elementos minerales en el maíz a
|
||||
Tratamiento b
|
Peso seco
(g por planta)
|
Contenido de Elementos
Minerales (μmol g-1 peso seco)
|
||
Al
|
P
|
Ca
|
||
Vástagos
Control (-Al)
Al(OH)2Cl
Al Citrato
Extracto de Al-materia
orgánica del suelo
Raíces
Control (-Al)
Al(OH)2Cl
Al Citrato
Extracto de Al-materia
orgánica del suelo
|
1.96
1.05
2.09
1.85
1.14
0.51
1.17
1.03
|
0.5
1.9
0.9
0.5
0.2
276.0
62.0
14.0
|
58
24
54
68
96
91
99
77
|
55
28
55
63
103
37
89
71
|
a A partir de Bartlett & Riego (1972)
b La concentración
del aluminio en los tratamientos que contienen aluminio fue de 0.33 mм.
|
||||
16.3.5 Efectos de los
niveles excesivos de manganeso
En contraste al aluminio, el manganeso es
rápidamente transportado desde las raíces a los vástagos y por lo tanto, por lo
general, los síntomas de toxicidad por manganeso se presentan principalmente en
los vástagos. Los efectos de un suministro excesivo de manganeso en la toma de
otros nutrientes minerales, en el metabolismo, y en el equilibrio hormonal han
sido resumidos por Horst (1988) y fueron discutidos en la Sección 9.2. De
importancia particular para el crecimiento vegetal en suelos minerales ácidos
es la inhibición de la toma de calcio y magnesio debido a las altas
concentraciones de manganeso. Son síntomas bien conocidos la hoja torcida en
hojas jóvenes y el manchado clorótico en hojas maduras en especies
dicotiledóneas cultivadas en suelos ácidos y son probablemente expresiones,
respectivamente, de la deficiencia inducida de calcio y quizás de magnesio.
Bajo estas condiciones Se observan los síntomas visibles de toxicidad por
manganeso aún a niveles en que pueden disminuir el crecimiento solo
ligeramente, en contraste a la toxicidad por aluminio, la cual inhibe
severamente el crecimiento sin producir síntomas fácilmente identificables en
el vástago. Por lo tanto en suelos minerales ácidos con altos niveles
intercambiables de ambos aluminio y manganeso la observada depresión del
crecimiento puede ser erróneamente atribuida a la toxicidad por manganeso
cuando de hecho la toxicidad por aluminio es el más importante de los dos
factores. Por otro lado, en muchos casos la toxicidad por manganeso de hecho es
deficiencia inducida de magnesio. El manganeso deprime la toma de magnesio al
bloquear los sitios de ligamiento del magnesio a las raíces (Sección 2.5.3).
Por lo tanto, las altas concentraciones de manganeso en el medio radical pueden
inhibir el crecimiento radical y caulinar mediante la deficiencia inducida de
magnesio. En suelos tóxicos por manganeso la inhibición del crecimiento puede
por lo tanto ser superada mediante mayores suministros de magnesio.
Por lo general, con la acidificación
del suelo las concentraciones de manganeso en la solución del suelo se
incrementan mucho más que la correspondiente toma de manganeso y sus contenidos
caulinares. Este efecto puede ser principalmente atribuido a los fuertes
efectos inhibidores de las altas concentraciones de H+ en la toma de
manganeso (Mn2+). La presencia de toxicidad por manganeso no está
solamente en función del pH del suelo, de las concentraciones de manganeso y
otros cationes polivalentes en la solución del suelo, de la especie y genotipo
vegetal y de la actividad microbiana en la rizosfera (Sección 15.3.4) sino
también de la disponibilidad de silicio. El silicio incrementa fuertemente la
tolerancia del tejido caulinar a los altos contenidos de manganeso (Sección
10.3). De este modo, en los suelos minerales ácidos los efectos dañinos de los
niveles excesivos de manganeso sobre el crecimiento vegetal pueden también
depender de la solubilidad y toma del silicio.
En leguminosas, la toxicidad por
manganeso también depende de la forma de nutrición del nitrógeno. Cuando el
suministro de manganeso al fríjol (Phaseolus
vulgaris L.) es grande, el contenido caulinar de nitrógeno disminuye a un
mucho mayor grado en plantas que dependen de la fijación de N2 que
en plantas alimentadas con nitrógeno mineral. Han sido observados similares
efectos negativos de los altos niveles de manganeso en la nodulación en otras
especies leguminosas, a pesar de que, por lo menos en cultivos aislados, la
mayoría de cepas de Rhizobium son más
sensibles al aluminio que al manganeso. En conclusión, la nodulación es un paso
muy crítico para las leguminosas en los suelos minerales ácidos; es afectada
adversamente por una combinación de alto aluminio ó manganeso ó ambos y las
bajas concentraciones de calcio. La baja disponibilidad de fósforo en los
suelos minerales ácidos es otro efecto que deteriora la nodulación (Sección
7.4.5).
16.3.6 Mecanismos de
adaptación a los suelos minerales ácidos
16.3.6.1 General
Las plantas adaptadas a los suelos minerales
ácidos utilizan una variedad de mecanismos para hacer frente a los factores
químicos adversos del suelo. Estos mecanismos son regulados separadamente
(e.g., aquellos para la tolerancia al aluminio y al manganeso) ó están
interrelacionados (e.g., aquellos para la tolerancia al aluminio y la
eficiencia en la adquisición del fósforo). A partir de un punto de vista
agronómico, para las plantas cultivadas es de importancia la suma de los
mecanismos individuales debido a que esto determina el requerimiento de
entradas para el alivio de los suelos ácidos (fertilizantes y cal en
particular). En grandes áreas de los trópicos y subtrópicos, la deficiencia de
fósforo es el factor más importante que limita el crecimiento en cultivos.
Se presentan grandes diferencias
entre las varias especies de cultivos en su tolerancia a los suelos ácidos. Por
ejemplo, la especie de cultivo anual de raíz, la yuca (Manihot esculenta) es conocida por su alta tolerancia a suelos
ácidos, comparando, por ejemplo, con la batata, tiquisque, y ñame (Fig. 16.8).
Otras especies tolerantes a suelos ácidos son el caupí, el maní, y la papa,
mientras que el maíz, la soya, y el trigo son especies no tolerantes. Es
necesaria una entrada bastante grande de nutrientes para ajustar las
propiedades químicas del suelo, principalmente mediante el encalado, a los
requerimientos de las especies no tolerantes (Fig. 16.8). Es digno de notar que
a pesar de las grandes diferencias en el rendimiento llevadas a cabo por una alteración del pH del
suelo mediante el encalado en tres de los cuatro cultivos de raíz, el contenido
de macronutrientes y de manganeso de las hojas fue afectado fuertemente, excepto
el del calcio. Aquí, el análisis foliar sería de limitado valor en determinar
ambos los mecanismos de adaptación y el estado nutricional vegetal.
Fig.
16.8 Relación entre el aluminio intercambiable (porcentaje de la capacidad de
intercambio catiónica total), pH del suelo y rendimiento de cuatro cultivos
tropicales de raíz (Redibujado a partir de Abruna-Rodriguez et al. 1982, con permiso de la Soil
Science Society of America).
Las diferencias en la tolerancia a suelos ácidos entre los cultivares de una especie dada pueden ser bastante grandes. Por ejemplo, en un suelo no encalado de pH 4.5 y con 80% de saturación de aluminio, un cultivar tradicional de arroz adaptado a secano produjo ~2.3 t de grano por hect&aacu