16.4
Suelos Inundados y anegados
16.4.1 Factores químicos
del suelo
16.4.2 Respuestas vegetales
16.4.3 Mecanismos de adaptación
16.4.1 Factores químicos
del suelo
En los suelos inundados* (*los términos inundado y anegado son, por lo general, usados como sinónimos para describir
suelos con niveles excesivos de agua), el aire es desplazado desde los espacios
porosos cualquiera a diferentes profundidades del subsuelo (lo que resulta en
una alta capa freática) ó en el suelo superficial. Esto se presenta
frecuentemente en los climas templados durante el invierno y primavera y
también, temporalmente, durante el verano después de fuertes lluvias ó riegos
excesivos en suelos de lento drenaje ó pobremente estructurados. Los suelos
anegados ó sumergidos están permanentemente debajo del nivel freático, ó están
inundados por lo menos varios meses cada año. Los suelos cultivados con arroz de aniego son el ejemplo agrícola mejor
conocido de tales suelos. Ya que el oxígeno (y otros gases) se difunden cerca
de 103-104 veces más rápidamente en el aíre que en el
agua ó en suelos saturados con agua, el oxígeno se agota más ó menos
rápidamente debido a la respiración de los microorganismos del suelo y de las
raíces vegetales en los suelos inundados. Se presentan varios grados de
agotamiento del oxígeno (hipoxia) y anoxia (ausencia del oxígeno molecular).
Una vez que se ha consumido el oxígeno molecular en la respiración, varias
poblaciones de microorganismos utilizan otros aceptores finales de electrones
para la respiración. Las secuencias de reducción toman lugar a potenciales
redox específicos y se muestran en la Tabla 16.14. Ya que los suelos son
extremadamente heterogéneos y se caracterizan por que difieren en micrositios
en cuanto a tamaño de poros, contenido hídrico y actividad microbiana, los
potenciales redox varían ampliamente a cortas distancias. El cambio desde
suficiencia de oxígeno a deficiencia de oxígeno puede presentarse dentro de
unos pocos milímetros, y aun en suelos aeróbicos el interior de los agregados
del suelo pueden ser anaeróbicos.
Tabla 16.14
Reacciones redox en relación
al potencial redox del suelo a
|
|
Reacción Redox
|
Potencial redox
|
Inicio de la reducción de
nitratos (desnitrificación)
Inicio de la formación de Mn2+
Ausencia de O2
Ausencia de nitratos
Inicio de formación de Fe2+
Inicio de la reducción de
sulfatos (formación de H2S)
Ausencia de sulfatos
|
450-550
350-450
330
220
150
-50
-180
|
a Basado en Brümmer
(1974)
|
|
Tan pronto como el oxígeno libre se
ha agotado el nitrato es usado por los microorganismos del suelo como un
aceptor alternativo de electrones en la respiración. El nitrato es reducido a
nitrito (NO
), varios óxidos nitrosos (e.g., N2O, NO), y a
nitrógeno molecular (N2) en el proceso de desnitrificación. El
nitrito puede acumularse temporalmente durante este proceso, especialmente en
suelos que son alternativamente humedecidos y secados. Particularmente en
suelos ácidos sometidos a la nitrificación heterotrófica, también se forman
nitritos y varios óxidos nitrosos durante la nitrificación (NH
→ NO
). La desnitrificación puede ser realzada en la rizosfera,
por ejemplo en trigo, cuando los contenidos de agua en el suelo son altos,
sugiriendo potenciales redox menores a través del consumo del oxígeno por las
raíces y por los microorganismos del suelo. Los óxidos de manganeso
[principalmente Mn(VI)] son los siguientes aceptores de electrones. En suelos
ácidos altos en óxidos de manganeso y materia orgánica pero bajos en nitrato,
pueden concentrarse muy altos niveles de Mn2+ intercambiable y soluble en agua dentro de unos pocos días.
Después de una prolongada inundación se presenta la reducción del Fe(III). La
reducción del hierro esta asociada con un marcado incremento en el pH del
suelo. Para especies vegetales adaptadas a suelos inundados (especies de
aniego, e.g., arroz) la realzada reducción del hierro incrementa la
disponibilidad del hierro, y bastante frecuentemente las plantas pueden sufrir
de niveles excesivos de hierro. La reducción del hierro incrementa la
solubilidad y disponibilidad de fosfatos para las especies de aniego si el
Fe(III)PO4 se presenta en el suelo en cantidades suficientes. La
reducción del sulfato a H2S en los suelos sumergidos puede disminuir
la solubilidad del hierro, zinc, cobre, y cadmio mediante la formación de
sulfuros escasamente solubles. La deficiencia de zinc es difundida en el arroz,
no a través de la formación de sulfuro de zinc sino debido a la formación de
compuestos de zinc escasamente solubles en la rizosfera oxidada.
Varios productos del metabolismo
microbiano del carbono, como el etileno, se acumulan en los suelos sumergidos.
Durante la inundación prolongada, se acumulan ácidos grasos y fenólicos
volátiles en suelos altos en materia orgánica rápidamente descomponible (e.g.,
después de la aplicación de abono verde, paja), lo que tiene un efecto
perjudicial en el metabolismo y crecimiento radical (Sección 14.4.4). En suelos
sumergidos a muy bajos potenciales redox puede también formarse grandes
cantidades de metano (CH4), por ejemplo, a partir del ácido acético.
Los campos de arroz de aniego son una fuente importante de emisión de CH4 y
por lo tanto son de preocupación en relación al calentamiento global. Las
emisiones de metano son superiores en los campos de arroz de aniego plantados
que en los no plantados, ya que los exudados radicales pueden incrementar la
producción de metano en la rizosfera y la porosidad radical del arroz realza su
transporte en el aerénquima hacia los vástagos y la subsiguiente liberación en
la atmósfera.
16.4.2.1 Daño por inundación
La mayoría de especies vegetales no adaptadas a
la inundación (especies de secano, mesófitas) desarrollan secuencialmente
síntomas de daño en un periodo de varios días si la inundación continúa. El
marchitamiento, la senescencia foliar y, en especies herbáceas, la epinastia
(torcimiento hacia abajo de las hojas) son probablemente los primeros síntomas.
Una disminución en la conductividad hidráulica de las raíces y una acumulación
del etileno en los vástagos son los responsables, respectivamente, del
marchitamiento y la epinastia. Una rápida declinación en ó el cese del
crecimiento extensión caulinar es otro síntoma típico, seguido después de
varios días de inundación por una realzada senescencia de las hojas inferiores
indicando la deficiencia de nitrógeno ó la falta de citoquininas originadas
desde la raíz. La inundación puede deteriorar la nutrición del nitrógeno en
leguminosas al interferir con la nodulación.
La severidad de los efectos de la
inundación en el crecimiento y rendimiento depende de la especie vegetal, estado de
desarrollo vegetal, propiedades del suelo (e.g., pH, contenido de materia
orgánica), y de la temperatura del suelo en particular. La arveja es
especialmente sensible a la inundación. Después de un solo día ó varios días,
se presenta realzada senescencia, y justo después de la floración 24 h de
inundación puede deprimir el rendimiento apreciadamente. Debido a que las bajas
temperaturas del suelo disminuyen el requerimiento de oxígeno para la
respiración, disminuye la caída en el potencial redox, y de este modo el daño
debido a la inundación es menos severo a bajas que a altas temperaturas. El
anegado del trigo por 30 días durante el llenado del grano a temperaturas del
suelo de 15 y 25 ºC redujo el rendimiento de grano cerca del 20 y 70%, respectivamente.
En el trigo las perdidas de nitrógeno por la desnitrificación en la rizosfera
se hicieron considerables con una porosidad del suelo llena de aire del 12-10%
y se incrementaron abruptamente debajo del 9-8%, particularmente bajo
deficiencia de potasio. Esto es presumiblemente debido a la realzada exudación
radical y del consumo de oxígeno por los microorganismos de la rizosfera en las
plantas deficientes de potasio.
Si la principal causa del daño por
inundación a los vástagos está relacionada directamente a la deficiencia de
oxígeno a las raíces ó más indirectamente a la producción de sustancias tóxicas
en el suelo depende de las circunstancias. Estas causas del daño son discutidas
en la siguiente sección, con énfasis en el metabolismo y nutrición mineral vegetal.
Revisiones comprensivas del tema son aquellas de Cannell (1977) y Drew (1988,
1990).
16.4.2.2 Crecimiento y toma
de nutrientes
Las respuestas vegetales a corto plazo a las
condiciones anaeróbicas del suelo pueden ser rápidamente evidenciadas al
inundar un suelo previamente bien aireado. El crecimiento de las raíces
existentes cesa inmediatamente (Fig. 16.12), y ellas pueden morir dentro de
unos pocos días. En contraste, el crecimiento caulinar en términos de peso seco
continua incrementándose por varios días a una tasa similar ó aun algo
superior, aunque se observen dentro de unos pocos días síntomas visibles de
daño por inundación (marchitamiento transitorio, inhibición de la extensión
foliar, y clorosis).
Fig. 16.12 Efecto
de la inundación sobre el peso seco de raíces seminales y vástagos de plántulas
de trigo de invierno (▼, control; Ñ, inundado). (En base a
Trought & Drew, 1980a.)
El cese del crecimiento radical y de
la respiración radical conduce a una caída drástica en la toma y transporte de
los nutrientes minerales hacia el vástago en unos pocos días de inundación
(Tabla 16.15). Debido a que el peso seco caulinar continua incrementándose, la
concentración de nutrientes en el vástago declina por la “dilución”. Hay
evidencia de que por lo menos en varios casos de que la inhibida toma de
nutrientes y de este modo la deficiencia de nutrientes está causalmente
involucrada en la realzada senescencia foliar y en el cese del crecimiento
caulinar en plantas sometidas a inundación. En maíz una falta de aireación
conduce a concentraciones claramente inferiores de nitrógeno, potasio y fósforo
en la zona de elongación caulinar y a una declinación en el crecimiento
elongación caulinar. De acuerdo con esto rol en la carencia de nutrientes, en
trigo los síntomas de senescencia foliar inducida por la inundación pueden ser
evitados mediante la aplicación diaria de nitrógeno (nitrato ó amonio) a la
superficie del suelo inundado donde las nuevas raíces se estén desarrollando.
También, en experimentos a largo plazo, la alta aplicación de fertilizantes de
nitrógeno alivio el daño por inundación en cultivos de cereales debido a ambos
la compensación de las perdidas por la desnitrificación y de la toma
deteriorada desde los suelos pobremente aireados.
Tabla 16.15
Efecto de la inundación en
el crecimiento y contenido caulinar de nutrientes minerales en plántulas de
cebada a
|
|||||
|
2 d. de inundación
|
6 d. de inundación
|
Toma neta, 2-6 d (% del
control)
|
||
Control
|
Inundado
|
Control
|
Inundado
|
||
Extensión foliar b (cm)
Peso seco caulinar
(mg por planta)
Contenido caulinar
(μmol g-1 peso seco)
Nitrato
Fósforo
Potasio
|
6.4
170
390
217
1540
|
4.2
170
139
149
1190
|
12.3
380
470
210
1420
|
5.2
360
14.3
71
615
|
-
-
9.9
2.9
9.6
|
a De Drew &
Sisworo (1979)
b Hoja No. 3 (la
más joven)
|
|||||
Los efectos benéficos de la aplicación
adicional del nitrógeno en el crecimiento caulinar no deben ser sobreestimados
y generalizados, sin embargo, debido a que la toma de otros nutrientes
minerales también es deteriorada (Tabla 16.15). Además, la deficiencia de
nutrientes es solo un aspecto del daño por inundación. En suelos altos en
materia orgánica y nitratos, la repentina inundación puede conducir a una
acumulación de nitritos en la solución del suelo a concentraciones que son
tóxicas para las raíces de especies vegetales sensibles. El tabaco, por
ejemplo, es dañado por concentraciones de nitrito tan bajas como 5 mg l-1,
pero se encuentran frecuentemente valores 10 veces superiores a estos en suelos
inundados altos en materia orgánica. El daño por inundación causado por la
toxicidad de manganeso se presenta en especies vegetales con tolerancia
inherentemente baja al manganeso como la alfalfa (Tabla 16.16), especialmente
en suelos ácidos que contienen altos niveles de óxidos de manganeso. A pH ~5,
con una considerable falta de cantidad de nitrato para actuar como una
alternativo aceptor de electrones, aún en un periodo de 3 días de inundación se
conduce a un contenido de manganeso en
las hojas que es extremadamente tóxico para la alfalfa. Aunque el encalado no
puede prevenir la toxicidad por manganeso inducida por la inundación a corto
plazo este puede por lo menos reducir considerablemente el contenido de
manganeso y de este modo los efectos perjudiciales en el crecimiento.
Tabla 16.16
Efecto de un periodo de 3
días de inundación en el peso seco caulinar y en el contenido caulinar de
manganeso en alfalfa cultivados en un suelo con un gran contenido de materia
orgánica a
|
||||
Aplicación al suelo
(g cal kg-1 suelo)
|
Inundado
|
pH del suelo
|
Peso seco caulinar
(g por maceta)
|
Contenido caulinar de Mn
(mg kg-1 peso
seco)
|
0
0
2.5
2.5
|
-
+
-
+
|
4.8
5.2
6.4
6.7
|
3.1
1.2
5.7
3.0
|
426
6067
99
957
|
a Basado en Graven et al. (1965)
|
||||
En especies de aniego la toma
excesiva de hierro puede causar toxicidad por hierro. El “bronceado” de las
hojas es un típico desorden nutricional en arroz de aniego causado por la
toxicidad por hierro y contenidos foliares de 700 mg Fe kg-1 materia
seca y superiores. Con la toxicidad por hierro se incrementa la actividad de
las polifenol oxidasas y los polifenoles oxidados son la causa del
“bronceado” como en el caso de la “pecas
marrones” con la toxicidad por manganeso (Sección 9.2.7). En principio, las
grandes cantidades de hierro en las plantas pueden dar origen a la formación de
radicales de oxigeno como se muestra abajo
Los radicales hidroxilo en
particular son altamente fitotóxicos y son responsables de la peroxidación de
los lípidos de la membrana (Sección 2.3) y la degradación proteica como se
muestra en la Tabla 16.17 para E. hirsutum,
una especie de aniego intolerante al hierro. Ligado a la realzada toma de
hierro y a la formación de radicales superóxido esta un incremento en la
actividad de la superóxido dismutasa (SOD) lo que conduce a la formación de H2O2 extra que tienen que se detoxificados por peroxidasas ó catalasas. Sin
embargo, en las raíces de E. hirsutum la actividad catalasa no fue detectable y el aumento en la actividad peroxidasa
fue pequeño. En las hojas las actividades de las enzimas de limpieza del H2O2 son usualmente superiores que en las raíces (Sección 5.2.2), y el
“bronceado” puede ser considerado como una expresión de la realzada actividad
de la peroxidasa y la polifenol oxidasa inducidas por los niveles excesivos de
hierro.
Tabla 16.17
Efecto de las crecientes concentraciones de
hierro en la solución nutritiva, bombeado con ó sin O2 por 5 días, en plantas de Epilobium hirsutum de 6 semanas de
edad a
|
||||||
Suministro de hierro
(μм)
|
Proteína
(mg g-1 peso
fresco)
|
Peroxidación de lípidos b
|
Actividad SOD radical
(EU mg-1 proteína)
|
|||
+O2
|
-O2
|
+O2
|
-O2
|
+O2
|
-O2
|
|
50
180
450
|
3.39
4.07
2.98
|
3.41
3.45
1.44
|
0.71
0.54
0.78
|
0.63
0.67
1.71
|
447
513
412
|
543
931
2725
|
a Datos compilados
a partir de Hendry & Brocklebank (1985).
b μmol
malonilaldehído oxidado mg-1 proteína
|
||||||
A bajas concentraciones de oxígeno
en el medio radical se disminuye la selectividad de la toma de K+/Na+ por las raíces a favor del Na+ y se retarda el transporte de K+ a los vástagos (Sección 2.5). El realzado transporte de sodio a los
vástagos aún después de una deficiencia de oxígeno a corto plazo (1h) puede
permanecer como un “efecto de memoria” por varios días y está asociado con la
incrementada síntesis de proteínas de membrana en las raíces. De acuerdo con
este efecto de la deficiencia de oxígeno en la selectividad de la toma de
iones, puede presentarse un tipo particular de daño por inundación en regiones
semiáridas y áridas después de un fuerte riego con agua salina. En la mayoría
de especies cultivadas la tolerancia a las sales está basada en mecanismos que
previenen ó por lo menos restringen la acumulación de sales en los vástagos
(mecanismos de exclusión, Sección 16.6). Estos mecanismos se basan en una alta
actividad metabólica en las raíces y de este modo, en las especies de secano,
en la aireación del suelo. Para un nivel de salinidad dado en el sustrato se
incrementan por lo tanto los contenidos de sodio y cloruro en las hojas por
ambos un incremento en la temperatura e inundación (Tabla 16.18). Debido al
mayor requerimiento de oxígeno a 20ºC que a 10ºC, la inundación es mucho más
efectiva a 20ºC para incrementar los niveles de sodio y cloruro en las hojas.
El daño por sales por lo tanto más probablemente tome lugar a 20ºC que a 10ºC.
Se han encontrado resultados similares en árboles de manzano. En girasol, la
inundación incremento el contenido de sodio en las hojas mucho más que el
contenido de cloruros, indicando el deterioro del mecanismo de exclusión (bomba
de eflujo de Na+, Sección 16.6.5) en las raíces no adaptadas a la
deficiencia de O2 en su ambiente. Esta interacción entre la
salinidad y la aireación del suelo debe ser considerada en la practica del
riego cuando se este usando agua salina, especialmente en suelos pobremente
estructurados.
Tabla 16.18
Contenido foliar de sodio y
cloruro en plantas de tomate cultivadas a diferentes temperaturas en el suelo
y tratadas por 15 días con solución salina (90 mм NaCl) a
|
|||
Temperatura
|
Condiciones de la zona
radical
|
Contenido foliar (% peso
seco)
|
|
Sodio
|
Cloruro
|
||
10°C
20°C
|
Drenado
Inundado
Drenado
Inundado
|
1.53
1.84
2.96
5.82
|
2.61
3.04
3.25
9.49
|
a De West &
Taylor (1980)
|
|||
16.4.2.3 Etanol, metabolitos
fitotóxicos
Aún en sustratos aireados, debido al alto
consumo de oxígeno en los meristemos apicales de la raíz en particular, pueden
predominar condiciones hipóxicas y una alta proporción de células puede estar
involucrada en el metabolismo anaeróbico. Bajo deficiencia de oxígeno en el
medio de enraizado (e.g., inundación) se realza
el metabolismo anaeróbico en las raíces de la mayoría de especies vegetales,
independiente de su tolerancia a la inundación, y se incrementa la formación de
etanol y lactato a expensas de la degradación de carbohidratos en el ciclo del
ácido tricarboxílico (TCA):
La fermentación a etanol es
ineficiente en la utilización del carbono, son producidas 2 moles de ATP por
mol de hexosa comparando con las 36 moles de ATP por mol de hexosa en el ciclo
TCA y la respiración aeróbica. La realzada tasa de glicólisis bajo anaerobiosis
(efecto Pasteur) puede ser considerada una reacción compensatoria en términos
de carga energética. En plantas de arveja después de 3 a 4 días de inundación
la concentración del etanol en las raíces se incremento agudamente y la
liberación de etanol en el xilema se elevo hasta 2.1 mм comparada con
0.07 mм en el control no inundado. La pobre aireación del suelo inducida
por el excesivo riego de los árboles de manzano puede aún incrementar el
contenido de etanol de los frutos en el momento de cosecha y reducir el
mantenimiento de la calidad durante el almacenamiento. La acumulación de etanol
en las raíces ha sido sugerida como el principal factor responsable del daño
por inundación a especies de secano pero esto parece improbable por un número
de razones. En primer lugar las células y tejidos vegetales son capaces de
tolerar concentraciones bastante altas de etanol, y aunque se han encontrado
estrechas correlaciones entre la concentración de etanol y el daño por
anegamiento los efectos perjudiciales sobre el crecimiento vegetal son
probablemente causados por el acetaldehído que es un intermediario en la
formación del etanol (ver arriba) y es altamente tóxico. Es cuestionable, sin
embargo, si hay una causa universal de daño por anoxia en todas las especies y
tejidos vegetales. La difusión del daño por anoxia varía en gran parte entre
especies, tejidos y condiciones experimentales, y el tiempo que toman los
tejidos ó plantas para morir puede tomar desde unas pocas horas a meses. Cuando
una muerte es rápida las malfunciones celulares pueden deberse a una
declinación en el nivel de ATP lo que conduce al deterioro en la bomba de eflujo
de H+ y en la acidificación del citoplasma. En tejidos y plantas
donde el daño es menos rápido y se mantienen los niveles de ATP, el
carbohidrato almacenado puede limitar la sobrevivencia bajo anaerobiosis. De
acuerdo con esto bajo condiciones anaeróbicas un suministro exógeno de glucosa
prolongaría la viabilidad de la punta radical y retrasaría la perdida del
potencial de elongación de las raíces.
Un posible factor que empeora el
daño por anoxia es el resuministro de aire, lo que se presenta típicamente bajo
condiciones de inundación temporal. Este “estrés posanoxia” depende de la
acumulación del etanol y de las actividades de las SOD y peroxidasas formadas
bajo la anaerobiosis. El resuministro de aíre realza la conversión del etanol
en acetaldehído y la generación de radicales de oxígeno. El pretratamiento con
ácido ascórbico como un antioxidante es por lo tanto un medio efectivo para aumentar
la tolerancia de tales plantas al “estrés posanoxia”.
En suelos de alto contenido de
materia orgánica y con simultáneamente alta actividad microbiana los periodos
prolongados de inundación conducen a la acumulación de ácidos grasos y
fenólicos volátiles en el suelo, los que son factores adicionales de estrés que
afectan el metabolismo y crecimiento radical, especialmente a bajo pH del suelo
(Sección 14.4).
La importancia relativa de las
sustancias tóxicas que se acumulan en el suelo, y de las toxinas originadas por
la raíz debido a la inundación depende de circunstancias particulares. Por
ejemplo, en especies de secano la repentina inundación en un suelo con alta
temperatura afecta principalmente el metabolismo radical vía anaerobiosis.
Después de periodos prolongados de inundación de suelos altos en materia
orgánica, sin embargo, la acumulación de toxinas originadas del suelo puede
volverse una crecientemente importante causa de daño (Sección 14.4).
16.4.2.4
Fitohormonas, Señales raíz-vástago
La inundación (ó anaerobiosis) inhibe el
crecimiento radical y la síntesis y transporte al vástago de citoquininas y
giberelinas (Sección 14.4). Correspondientemente, la aplicación foliar de
citoquininas y giberelinas puede contrarrestar por lo menos temporalmente la
inhibición de la elongación caulinar y la realzada senescencia foliar impuesta
por la inundación. La rápida declinación en la tasa de elongación foliar y en
la apertura estomatal en respuesta a la inundación, sin embargo, no son
causadas por la menor exportación de citoquininas desde las raíces sino por los
elevados niveles de ABA en las hojas. En Phaseolus
vulgaris bajo hipoxia en 3-4 h la tasa de elongación foliar se disminuye
desde 0.94 a 0.18 mm h-1, la conductancia estomatal va desde 0.94 a 0.25
cm s-1, y el ABA se incrementa desde 0.77 a 3.99 nmol g-1 peso
seco foliar. Estos autores atribuyeron al menos parte del incremento en los
niveles de ABA en las hojas a la importación del xilema desde las raíces. Por
otro lado ha sido cuestionada la posibilidad de un incremento en la exportación
radical de ABA bajo condiciones de inundación por Jackson et al. (1988) y Jackson (1991a).
Está bien documentada la acumulación
de etileno en los suelos así como en las raíces bajo la inundación. La
acumulación de etileno en los suelos se vuelve crecientemente importante a
concentraciones de oxígeno en la atmósfera del suelo debajo del 9%. Debido a
las muchas menores tasas de difusión de los gases en el agua comparada con el
aire, la película de agua alrededor de las raíces atrapa el etileno en el
tejido radical ("efecto vejiga de agua"). El resultante incremento en la concentración de
etileno en el tejido radical tiene un número de efectos en el crecimiento y
morfología radical (Capitulo 14), provocando simultáneamente cambios anatómicos
en el tejido radical y la exportación del etileno, ó de su precursor
1-aminociclopropano-1-carboxilato (ACC, Sección 5.6). Este también actúa como una señal radical
inductora de respuestas epinásticas a la inundación en hojas de plantas
herbáceas.
La formación del aerénquima, los
notables espacios de aire en el cortex de la raíz que son producidos mediante
la inundación ó el crecimiento de raíces en soluciones no aireadas (Fig. 16.13)
es llevada a cabo por la acumulación del etileno. El suministro de etileno de
manera externa a las raíces vía una solución nutritiva induce un efecto similar
así como la inundación en la formación del aerénquima. El prevenir la
acumulación de etileno mediante el bombeo de gas N2 a través de la
solución previene la formación del aerénquima. Esta respuesta a niveles
elevados de etileno no está restringida a las raíces sino también se observa en
la base del vástago y en las partes básales del tallo y es esencial para la
ventilación interna de las raíces cultivadas en ambientes anaeróbicos (Sección
16.4.3.2).
Fig. 16.13 Secciones
transversales de raíces de maíz bajo microscopia electrónica de barrido. (1)
Control cultivado en una solución bien aireada; (2) raíz que recibió 5 μl
etileno l-1 en aíre; (3) raíz de una solución no aireada; (4) raíz
que recibió nitrógeno en gas (tratamiento anóxico). C, Espacios corticales de
aire (De Drew et al, 1979)
La realzada formación de aerénquima
en las raíces no está confinada a la inundación ó anaerobiosis sino que también
se presenta en la respuesta a la deficiencia de nutrientes, y la deficiencia de
nitrógeno en particular, a pesar de las bajas tasas de formación de etileno
(Tabla 16.19). El incremento en la formación de aerénquima bajo la deficiencia
de nutrientes puede ser llevado a cabo por una mayor sensibilidad del tejido al
etileno.
Tabla 16.19
Efecto de la falta de
nutrientes (reteniendo el suministro por 4 días) en la producción de etileno
y en la formación de aerénquima en las raíces de plántulas de maíz cultivadas
en solución nutritiva oxigenada a
|
||
Tratamiento
|
Producción de etileno
(pmol g-1 peso
fresco h-1)
|
Aerénquima
(% de área del cortex
radical)
|
Control
-N
+N
|
~200
~165
~120
|
6
34
10
|
a Datos compilados
y recalculados a partir de Drew et al (1989).
|
||
16.4.3 Mecanismos de
adaptación
16.4.3.1 Tolerancia versus Evasión
Las plantas difieren ampliamente en su
capacidad para adaptarse a la inundación, como se aprecia a partir de las
diferencias entre las especies de aniego y de secano. Los ejemplos extremos de
cultivos son la cebada y el arroz de aniego. Existen otras diferencias
genotípicas bien conocidas entre las especies forrajeras. El principal factor
de estrés para las plantas en los suelos inundados es el déficit de oxígeno. De
acuerdo al concepto general de estrés de Levitt (1980) se puede conseguir la
adaptación mediante la evasión del factor de estrés ó la tolerancia al estrés ó
ambas de estas estrategias:
La importancia relativa de los dos
componentes de tolerancia versus la evasión depende de varios factores, de la
duración del déficit del oxígeno en particular. Para un déficit de oxígeno a
corto plazo (e.g., después de fuertes lluvias) se requiere de tolerancia al
estrés, mientras que para un déficit a largo plazo también se necesita de la
evasión del estrés del suelo. La evasión del estrés se vuelve el factor clave
en la adaptación vegetal a suelos permanentemente inundados. A fin de hacer
frente a las altas concentraciones de Fe+2 en los suelos sumergidos,
las especies de aniego requieren de mecanismos particulares para detoxificar al
hierro cualquiera por la exclusión desde la toma (rizosfera oxigenada) ó su
toma (includer) y detoxificación mediante altas actividades de SOD y peroxidasa
y catalasa:
16.4.3.2
Adaptación Metabólica
Comparadas con las especies sensibles a la
inundación, las especies tolerantes a la inundación son más capaces de regular
su tasa de glicólisis y fermentación a etanol. Se ha mostrado evidencia sobre
la importancia de esta regulación en la Tabla 16.20 para cebada y arroz de
aniego. En cebada bajo hipoxia la actividad de la alcohol deshidrogenasa (ADH)
se incremento cerca de diez veces mientras que la actividad de la citocromo
oxidasa disminuyo marcadamente. A pesar del alto flujo de carbono a etanol, la
cebada no fue capaz de mantener la carga energética. En contraste, el arroz
retuvo una alta actividad de la citocromo oxidasa. Esta enzima tiene una alta
afinidad por el O2 y puede ayudar a secuestra cualquier oxígeno
disponible en las raíces para mantener un alto nivel de ATP. De acuerdo a la
hipótesis del pH stat de Davies-Roberts, la prevención de la acidificación del
citosol (e.g., mediante el transporte de
malato y lactato a la vacuola) es un factor clave en la resistencia a la
anaerobiosis.
Tabla 16.20
Efecto de la hipoxia en los
cambios metabólicos en las raíces de cebada (Hordeum vulgare) y Arroz (Oryza
sativa L.) a
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Especie vegetal
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Citocromo oxidasa
(nmol min-1 mg-1 proteína)
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Alcohol deshidrogenasa (nmol
min-1 mg-1 proteína)
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Malato
(μmol g-1 peso
fresco)
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Etanol
(μmol g-1 peso
fresco)
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+O2
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-O2
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+O2
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-O2
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+O2
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-O2
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+O2
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-O2
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H. vulgare
O. sativa
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